LA TECLA MAR DEL PLATA
24/02
Mar del Plata, el deporte y los escenarios modelo que perdieron brillo
La ciudad quedó relegada como sede de competencias de gran calibre a nivel nacional e internacional. El gobierno busca recuperar terreno, aunque se enfrenta al deterioro edilicio de los principales estadios
El Mundial de Fútbol de 1978 y los Juegos Panamericanos de 1995 permanecen en la memoria colectiva como los dos grandes eventos deportivos que supo albergar Mar del Plata en su historia. Además de posicionar a la ciudad en la escena internacional, ambas competencias permitieron incorporar infraestructura de primer nivel, como el estadio Minella, en el primer caso, y el Complejo Panamericano, más acá en el tiempo, bajo administración municipal.

Pero la realidad de los últimos años se encuentra distante de aquellas luces, con competiciones que le esquivan a la ciudad -como el caso de la Copa América 2021-, escenarios deportivos con falencias estructurales y una relación desgastada con las empresas organizadoras durante la gestión de Carlos Fernando Arroyo.

Entre los años 2012 y 2014, Mar del Plata encabezó el ranking de los destinos del país con mayor realización de eventos deportivos internacionales. En ese período captaba el 22% de las 127 competencias, según el Observatorio Económico de Turismo de Reuniones, dependiente de Nación.

En 2019, el último registro vigente, pasó a recibir solo el 5% de los 163 eventos relevados, siendo superada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el 27%, y Rosario, con el 7%. Además, La Feliz compartió el puesto con Bariloche y Villa La Angostura.

El verano de 2019 confirmó lo que se venía perfilando en los últimos años. La no realización del superclásico argentino, luego de tres décadas, fue apenas un anuncio de lo que sucedería en 2020, cuando, directamente, no hubo torneo. La relación con la organizadora Torneos y Competencias comenzó a tensionarse en 2017, con la llegada de Hernán Mourelle a la Secretaría de Hacienda: acusó a los anteriores intendentes “de regalar” el Minella y exigió el aumento del canon y la percepción del 5% de las entradas, sin contemplar el impacto directo en la economía marplatense que tenían los partidos.

 

Perspectiva

La gestión de gobierno del intendente Guillermo Montenegro busca recuperar parte del terreno perdido, pero debe enfrentar limitaciones propias y ajenas. Dificultada la vuelta del fútbol veraniego en 2021 por el cambio del calendario debido a la pandemia, en silencio, la actual administración comenzó en los últimos meses a recuperar la relación del Municipio con la influyente Torneos y Competencias.

Días atrás se informó la firma de un convenio para que Mar del  Plata vuelva a ser sede de la Copa Argentina con la realización de cuatro partidos. El primero ya lo disputó San Lorenzo, y la apuesta fuerte es por Boca. Si bien son a puertas cerradas, en la Comuna apuntan a que en un futuro no muy lejano, con el regreso del público, se transformen en otro atractivo para el turismo.




El estadio Polideportivo es uno de los escenarios que mejor se mantienen.


Preocupación

El Parque Municipal de los Deportes es uno de los centros deportivos más completos del país y, de cara a los Panamericanos del año 1995, fue reacondicionado y ampliado con obras nuevas. Entre las principales pueden mencionarse la pista de atletismo, el complejo natatorio, el estadio Polideportivo, el velódromo, la cancha de hockey, la cancha de remo, el gimnasio Polideportivo de Chapadmalal, el Estadio Minella y el Patinódromo. “Tras el evento, las instalaciones pasaron a manos municipales y se creó el Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDER). Ya en ese entonces se advertía el problema para mantener tamaña infraestructura solamente con los fondos de la propia ciudad. Además, con la falta de inversión de Nación y Provincia -a excepción de un doble convenio con el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) entre 2012 y 2013-, el déficit se profundiza año tras año”.

 

El deterioro del Minella

A pesar de las tareas de mantenimiento durante la gestión Montenegro, el estadio padece décadas de deterioro. Las filtraciones en el techo y la corrosión de las torres de iluminación, entre las principales falencias.

El regreso de Mar del Plata como sede de la Copa Argentina, no quita la preocupación que genera la situación del estadio José María Minella. Construido para el Mundial de 1978, durante más de 40 años, las gestiones municipales no tuvieron una política sostenida para el mantenimiento de un espacio de tal envergadura.

Por ejemplo, a la par del deterioro generalizado, a lo largo de los últimos años se han tornado una constante las filtraciones en la platea techada cada vez que llueve en la ciudad, lo que significa una incomodidad para el público y los trabajadores de prensa.

En este sentido, siempre, el mantenimiento del techo fue una deuda pendiente de las distintas gestiones del EMDER. Desde la conducción actual del ente, a cargo de Andrés Macció, se realizó un detallado informe, en el que especificaron los trabajos realizados en el estadio a partir de la asunción del intendente Montenegro: hidrolavado de tribunas; reparaciones en hormigón de tribuna techada; reparación y pintura en general en zonas mixtas dentro y fuera del escenario, tribunas, vestuarios, baños; reparación de artefactos de iluminación en columnas perimetrales, entre otras tareas de acondicionamiento.

Como se observa, se hizo hincapié en la estructura, pero no en la corrosión que padece el techo del Minella; de todos modos, el lavado de cara no es suficiente para cambiar la ecuación general.

Con el regreso de una competición de primer nivel a la ciudad, los fondos de la televisión, además de los de Nación y Provincia, podrían ayudar a poner en valor un estadio que con el paso de las décadas luce cada vez más desgastado.




El inalcanzable sueño de unos nuevos Juegos Panamericanos

A fines de 2019, una posibilidad comenzó a asomar desde la propia política doméstica: más de tres décadas después, ¿Mar del Plata podría volver a ser sede de unos Juegos Panamericanos, como en 1995?

El kirchnerismo presentó un proyecto para la creación de una Comisión Pro Sede de la XX edición que se concretará en 2027, que incluso fue apoyado unánimemente en un primer momento. Con la pandemia instalada fue  frenado, y aún acumula polvo en algún despacho.

No se trata del primer amague: a principio de 2017, el EMDER había iniciado un tibio impulso de candidatura para 2023, pero la posibilidad se cayó rápidamente, ya que el Comité Olímpico Argentino (COA) le bajó el pulgar a La Feliz. La apuesta local terminó siendo por Buenos Aires, aunque se bajó al contemplar la necesidad de una inversión de unos US$ 700 millones. Finalmente fue seleccionada Santiago de Chile.

El panorama para 2027 no parece muy distinto. Originalmente, la sede debía elegirse en enero de este año, pero se postergó doce meses por el COVID-19. El COA tiene aún la intención de insistir con Buenos Aires, pero Rosario no disimula sus ilusiones. Fuera del país, Barranquilla, Quito y Cochabamba, también tienen aspiraciones.

 

Sede del CENARD: otro proyecto en el olvido

El oficialismo impulsó hasta el año pasado un proyecto para que se eleven gestiones para proponer a Mar del Plata como sede descentralizada del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD). La finalidad apuntaba no solo a ponderar a La Feliz, sino también a federalizar el sistema focalizado hoy en Buenos Aires.

El proyecto, de Alejandro Carrancio, llegó a aprobarse en la comisión de Deportes, pero finalmente quedó cajoneado en el Concejo Deliberante.




La final de la Copa Davis en 2008, el último gran evento internacional


Los polideportivos barriales

Tras acordar el pago de una deuda, el gobierno busca financiamiento para finalizar dos edificios ubicados en los barrios Centenario y Camet. La intención del jefe comunal Montenegro es culminarlos en el transcurso de este año.

Por fuera de las grandes citas deportivas, pero con un rol social indispensable para la ciudadanía en los vecindarios periféricos, los polideportivos barriales son todo un capítulo aparte en Mar del Plata.

En la ciudad hay 5 construidos -el plan inicial era hacer 10 en total-, que se encuentran ubicados en los barrios Las Heras, Libertad, Colina de Peralta Ramos, Camet y Centenario. Sin embargo, estos dos últimos no están finalizados, pues las tareas se interrumpieron en 2015.

El edificio ubicado en Camet, hasta ese momento tenía un grado de avance del 90%, mientras que el otro, un 75%. El parate en los trabajos se dio a raíz de una deuda contraída por el Municipio con la empresa constructora de los centros deportivos, excepto en el caso del inmueble ubicado en Las Heras, que, igualmente, necesita de mantenimiento.

Abandonadas las negociaciones durante la gestión de Carlos Arroyo, la administración de Montenegro logró en 2020 un acuerdo judicial con la firma, mediante el cual la Comuna le deberá abonar a Centro de Construcciones S.A. (CECOSA), $43.886.710 en 35 cuotas mensuales, iguales y consecutivas de $1.253.906.

Con este escenario, la intención de Montenegro es poder finalizar definitivamente este año los polideportivos de barrio Centenario y Camet. Para ello avanzó en conversaciones con el ministro de Turismo de Nación, Matías Lammens, y el titular de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.

En este sentido, los trabajos ya están contemplados en el Presupuesto 2021, con una inversión cercana a los 120 millones de pesos. “Entendemos que es clave para los barrios”, manifestó el alcalde, en plena búsqueda de financiamiento.