Wanda Nara habló por primera vez en profundidad sobre el final de su relación con Martín Migueles y fue contundente al afirmar que confía ciegamente en él, a pesar de que la separación ya es un hecho irreversible.
En una entrevista concedida al programa Infama (América TV), la empresaria y conductora explicó que fue ella quien decidió ponerle punto final a la relación, principalmente por el dolor que le generaba la constante exposición mediática y la invasión a su vida privada y la de sus hijas menores.
“Decidí hacer una pausa porque es doloroso”, expresó Wanda sin rodeos frente a las cámaras. Agregó que la situación se volvió insostenible debido a que la prensa llegó a filmar incluso el jardín de su casa en Punta del Este, afectando la intimidad familiar, especialmente en un contexto donde el padre de sus hijas (Mauro Icardi) prefiere que las menores no aparezcan en los medios.
La conductora destacó que Martín Migueles no está acostumbrado a la fama ni sabe manejar la presión de los medios, por lo que parte de su decisión también fue protegerlo: “Conmigo no tuvo jamás una actitud fuera de lugar. Decidí esta pausa o alejarnos un poco porque es doloroso cuando se meten con un montón de situaciones privadas y no sos famoso y no sabés cómo manejarlas”.
Frente a las versiones periodísticas que hablaban de posibles infidelidades o contactos de Migueles con su ex, Claudia Ciardone, Wanda fue clara al defenderlo: “La verdad que confío, te vuelvo a decir, confío ciegamente en él. Tengo buena relación, entrenamos juntos”.
A pesar del dolor por el final de la relación, Wanda dejó abierta la puerta a mantener un vínculo cordial con Migueles en el futuro: “Quizás hasta alguna vez me vuelvan a ver entrenando con él o teniendo relación, porque yo termino muy bien”.