El algoritmo "antiargentina" y el negocio del odio
Las redes no odian, monetizan. Y en estas semanas convirtieron a Argentina en el blanco perfecto: shorts descontextualizados, acusaciones de “robo” y una narrativa de arrogancia que se viralizó en el mundo. Detrás del resentimiento hay un negocio que fabrica indignación, la amplifica y la vende