Ben Stiller, una de las figuras más populares de la comedia estadounidense, volvió a ser noticia, pero esta vez lejos de los sets de filmación y las alfombras rojas.
El actor fue visto en un supermercado participando activamente en la venta y promoción de su línea de refrescos, una escena inesperada para alguien acostumbrado al estrellato de Hollywood.
Vestido de manera informal y con actitud relajada, Stiller interactuó con los clientes, explicó los sabores de su producto y se mostró cercano, despertando reacciones de asombro y simpatía entre quienes se encontraban haciendo sus compras habituales. Las imágenes del momento no tardaron en circular por redes sociales, donde muchos destacaron la humildad y el sentido del humor del actor.
El proyecto marca una nueva faceta empresarial del protagonista de éxitos como Zoolander, Una noche en el museo y Loco por Mary, quien en los últimos años ha alternado su carrera artística con iniciativas personales fuera del mundo del cine.
La escena de Ben Stiller vendiendo refrescos confirma que, incluso después de décadas de fama, el actor sigue dispuesto a reinventarse y romper con los estereotipos del estrellato, demostrando que no le teme a bajar del pedestal y mezclarse con la gente común.