Ángela Leiva no podrá incluir en sus shows tres canciones clave de su repertorio. Así lo dispuso una medida cautelar confirmada por la Cámara Civil, en un conflicto poco habitual en la industria musical argentina.
Las obras alcanzadas son Amiga traidora, considerada su su carta de presentación ante el público, Llamadas extrañas y No podrás. La demanda la inició Silvia, viuda de Percovich, a quien atribuye la autoría original de esos temas. El pedido apunta a regularizar el cobro de derechos de autor tanto en recitales, a través de SADAIC, como en plataformas digitales.
Según el planteo, durante años las planillas de los shows no habrían reflejado esas canciones y, en su lugar, se habrían declarado otros temas. La reclamante sostiene que el problema no es solo económico, el catálogo digital de la artista genera ingresos elevados en Spotify y YouTube, sino también moral: reclama el nombre y el reconocimiento de su marido.También denunció prácticas del sector, como el llamado “derecho de piso”, por las que otras personas habrían figurado como autoras para que las canciones pudieran grabarse. Afirmó que recién acudió a la Justicia después de no obtener respuesta en SADAIC.
En los recitales, SADAIC suele descontar un porcentaje de la recaudación para repartirlo entre los autores registrados. En este caso, el tribunal consideró que había elementos suficientes para ir más allá y prohibir de forma directa la interpretación en vivo. En el circuito musical, esa herramienta rara vez prosperó con esta contundencia.