5 de enero de 2026
BOLETÍN OFICIAL
La Provincia enfrenta el vacío que dejó Nación y blinda el transporte del AMBA
Kicillof lanzó un esquema de compensaciones para garantizar la continuidad del servicio público.

El gobernador Axel Kicillof firmó un decreto que crea el nuevo Régimen de Compensaciones Tarifarias para el Transporte Automotor de Pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio público tras la eliminación de los subsidios nacionales al transporte en el interior del país. La medida alcanza a líneas urbanas y suburbanas de jurisdicción provincial y municipal que operan en el conurbano bonaerense y zonas aledañas.
La decisión se apoya en un entramado normativo iniciado en 2018, cuando la Provincia comenzó a absorber el financiamiento del sistema tras la supresión del régimen nacional de subsidios. Desde entonces, el gobierno bonaerense sostuvo compensaciones tarifarias y esquemas de gasoil a precio diferencial para evitar que los mayores costos operativos se trasladen de forma directa a las tarifas que pagan los usuarios.
Con el vencimiento del convenio con el Estado nacional previsto para el 31 de diciembre de 2025, el Ejecutivo provincial resolvió avanzar con un régimen propio, apoyado en herramientas de control y procesamiento de datos como el sistema SUBE, el reporte electrónico de kilómetros y el monitoreo de la demanda. El decreto establece que el Ministerio de Transporte será la autoridad de aplicación y definirá la metodología de cálculo, distribución y rendición de las compensaciones.
En ese marco, se aprobó un nuevo convenio con Nación Servicios S.A. para garantizar el mantenimiento del Sistema Único de Boleto Electrónico como medio de pago y fuente central de información operativa. Según el texto oficial, esto permitirá un relevamiento más preciso del uso del sistema, la cantidad de pasajeros y los costos reales de prestación del servicio.
El régimen comprende a más de 40 municipios del AMBA, entre ellos La Matanza, Quilmes, Lomas de Zamora, Avellaneda, La Plata, Tigre y San Isidro, y deja abierta la posibilidad de incorporar nuevos distritos según el crecimiento urbano. A su vez, obliga a los municipios a homologar los cuadros tarifarios provinciales como condición para acceder a las compensaciones y prevé mecanismos de recupero de fondos ante pagos indebidos.
El decreto también introduce cambios estructurales en la normativa del transporte bonaerense: incorpora formalmente la categoría de servicio “suburbano” y elimina la de “rural”, al considerar que ya no responde a la configuración actual del sistema. Con esta medida, el gobierno provincial busca sostener la regularidad y continuidad del transporte público en un contexto de fuerte presión presupuestaria y retiro del Estado nacional.