22 de enero de 2026
INFRAESTRUCTURA
Emergencia vial: alertan por el grave deterioro de las rutas nacionales en PBA
Un informe elaborado por los trabajadores de Vialidad Nacional expone el abandono del mantenimiento, la subejecución de fondos y el impacto directo en la seguridad y la producción bonaerense, con corredores estratégicos al borde del colapso.

Un detallado informe técnico elaborado por trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad, nucleados en la FEPEVINA, encendió las alarmas por el crítico estado de la red vial nacional y puso el foco en varias rutas estratégicas que atraviesan la provincia de Buenos Aires. El documento advierte que el deterioro no es producto de la falta de diagnósticos ni de recursos, sino de una decisión política de desfinanciamiento y abandono del mantenimiento vial.
Según el relevamiento, entre el 65% y el 70% de la Red Vial Nacional se encuentra en estado regular o malo, una situación que se agrava en corredores clave para la producción, la logística y la seguridad vial bonaerense. El informe sostiene que el mantenimiento preventivo fue prácticamente eliminado y reemplazado por bacheos precarios, incapaces de frenar el deterioro estructural de las calzadas.
Uno de los casos más preocupantes en territorio bonaerense es la Ruta Nacional 5, que conecta Luján con La Pampa y cumple un rol central en el transporte de cargas y pasajeros. En el tramo Mercedes–Suipacha, el documento señala problemas de capacidad, congestión y velocidades medias reducidas, a pesar de tratarse de una obra financiada con un préstamo internacional. La falta de avances sostenidos mantiene elevados los riesgos viales y extiende los tiempos de viaje, con impactos directos en los costos logísticos.
Otro corredor crítico es la Ruta Nacional 7, fundamental para la conexión entre el Área Metropolitana de Buenos Aires, el oeste provincial y el corredor bioceánico. El informe advierte sobre tramos con ahuellamientos severos, fisuras y pérdida de capacidad estructural, en un contexto de tránsito pesado constante que acelera el deterioro y eleva la siniestralidad.
También se menciona la situación de la Ruta Nacional 3, en particular en sectores que conectan localidades del interior bonaerense con los puertos y centros urbanos. Allí, la combinación de calzadas angostas, banquinas deterioradas y señalización deficiente genera condiciones de alto riesgo, especialmente en horarios nocturnos y en épocas de mayor circulación.
El trabajo técnico remarca que la crisis vial está directamente vinculada a la subejecución presupuestaria. Durante 2024 y 2025, más del 50% de los fondos asignados a Vialidad Nacional no fueron ejecutados, incluso aquellos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos, creado específicamente para financiar obras y mantenimiento de rutas. “No hay falta de recursos, hay una decisión política de no invertir”, señala el informe.
Además, el documento advierte que el vaciamiento de la Dirección Nacional de Vialidad, con la pérdida de más de 800 trabajadores especializados y el riesgo de nuevas desvinculaciones, dejó al organismo sin capacidad operativa real para intervenir de manera integral en la red vial. Esta situación impacta de lleno en la provincia de Buenos Aires, donde confluyen algunos de los corredores más transitados del país.
Las consecuencias ya se reflejan en el aumento de los costos de transporte, la caída de la velocidad media de circulación y el incremento de los siniestros viales. Desde FEPEVINA sostienen que cada kilómetro no mantenido hoy se traduce en mayores costos económicos y sociales a futuro, además de muertes evitables en las rutas.
El informe concluye con una advertencia contundente: la infraestructura vial no es un gasto, sino una inversión estratégica para la seguridad, la producción y el desarrollo territorial. En el caso de Buenos Aires, el abandono de las rutas nacionales no solo afecta a los usuarios, sino que compromete la competitividad de las economías regionales y la integración de la provincia con el resto del país.