El tiempo no logró borrar el impacto de una tragedia. A un año del crimen de Kim Gómez, la niña de 7 años que murió tras ser arrastrada durante un robo en la ciudad de La Plata, la herida sigue abierta y el reclamo de justicia marca el pulso de una causa que conmovió al país.
El 25 de febrero de 2025, en el barrio Altos de San Lorenzo, dos adolescentes interceptaron el vehículo en el que Kim viajaba junto a su madre.
En medio del asalto, la mujer logró descender del auto, pero la niña quedó atrapada por el cinturón de seguridad. El vehículo fue conducido varias cuadras con la menor aún sujeta, hasta que terminó impactando contra un poste. La brutal secuencia terminó con la vida de la pequeña y generó una profunda conmoción social.
Hoy, doce meses después, el caso atraviesa una instancia judicial determinante. El joven que tenía 17 años al momento del hecho enfrenta el juicio en el fuero penal juvenil, acusado de homicidio en ocasión de robo. Por tratarse de un menor de edad al momento del crimen, la eventual condena estará sujeta a los límites que establece la legislación vigente. El veredicto es esperado con especial atención tanto por la familia como por la comunidad.
El otro implicado, que tenía 14 años cuando ocurrió el hecho, fue declarado inimputable por su edad. Permanece bajo medidas de seguridad en una institución especializada, en el marco de las disposiciones judiciales correspondientes.
Las audiencias continuarán hasta el 27 de febrero.
Para los padres de Kim, el aniversario no es solo una fecha en el calendario, sino una jornada atravesada por el recuerdo y el dolor. En distintas manifestaciones públicas han expresado que el proceso judicial representa una instancia necesaria para honrar la memoria de su hija y evitar que el caso quede impune.
El crimen también reavivó el debate público sobre la inseguridad y la responsabilidad penal juvenil. En su momento, el caso impulsó discusiones legislativas y posicionamientos políticos sobre la edad de imputabilidad y las herramientas del Estado para prevenir hechos violentos protagonizados por menores.