21 de marzo de 2026
ANDANDO
El kicillofismo camina el país ante el desafío de ampliar y sumar por dentro y por fuera
El Gobernador lleva meses impulsando una apertura que sume sectores a su movimiento, incluso por fuera del peronismo. La propuesta de Pichetto a CFK para conformar un “frente anti Milei” lo obligó a acelerar. “Achicamos la frontera”, advirtió un ladero suyo. Kicillof envió alfiles a CABA y la Patagonia y quizás vaya a Tierra del Fuego.

“Hay otro camino”, repiten desde hace meses el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y los principales dirigentes de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Pero ese camino hay que andarlo. Y por eso, en la búsqueda de consolidar una base territorial y azuzados por la posibilidad de ser primereados desde otros sectores, los alfiles del bonaerense se lanzaron fuera de las fronteras de la provincia para ampliar y sumar.
Con ese cometido, el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, recaló en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde fue la figura principal de un plenario de su corriente Kilómetro Cero, que quiere hacer pie en la tierra histórica del macrismo.
Hubo otro plenario, en este caso del Frente Popular Patria y Futuro, en Bariloche, provincia de Río Negro. La agrupación es un armado de Carlos Bianco, ministro de Gobierno y mano derecha de Kicillof, dentro del MDF. La avanzada patagónica incluyó debates en el Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) de la Universidad Nacional del Comahue. En la jornada se formalizó la Junta Promotora Río Negro de la agrupación, con la intención de expandir la presencia del kicillofismo en el sur argentino.
Bianco explicó que la idea es “volver a las bases” del peronismo, ante un diagnóstico sobre la merma en la representación del movimiento. “Lo que pasó es que achicamos la frontera”, explicó el ladero de Kicillof.
Bianco dijo que “volver a las bases es ampliarlas”. En cambio, no hacerlo implica “quedarnos chiquitos”, sentenció.
Hubo un incidente que disparó las alarmas e hizo sentir la urgencia de que el kicillofismo gane terreno incorporando a otros sectores, incluso por fuera del peronismo. La movida vino de San José 1111, en Constitución, donde la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cumple una pena de prisión domiciliaria. Allí la fue a visitar nada menos que Miguel Ángel Pichetto, líder del bloque otrora llamado “dialoguista” en el Congreso y ex candidato a vicepresidente junto a Mauricio Macri. Pichetto le planteó a Cristina la necesidad de construir un “frente anti Milei”. Es precisamente lo que busca hacer Kicillof, enfrentado al cristinismo en su propia provincia.
“Después se verá con quiénes, bajo qué circunstancias, pero creo que hay que lograr algunos puntos de consenso y que todas las fuerzas del campo popular, algunas más progresistas, algunas más conservadoras, van a estar de acuerdo”, dijo Bianco.
El propio Kicillof inició también la andadura por otras provincias, aunque por ahora de manera telemática, ya que hace pocos días participó por Zoom de un encuentro en Chaco. El primer día de abril podría viajar a Tierra del Fuego, invitado por su par Gustavo Melella, para unirse a la vigilia por Malvinas.