Agustín Neme y los primeros cien días del interinato marplatense
Estos meses de Neme al frente del municipio muestran una gestión con luces y sombras. El pacto de gobernabilidad está en tensión, mientras la oposición dispara munición gruesa.
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Desde el 10 de diciembre de 2025, con la renovación del Concejo Deliberante, Agustín Neme se calzó el traje de intendente interino de General Pueyrredon, tras la licencia de Guillermo Montenegro para asumir como senador provincial. Desde aquel día, el edil amarillo comenzó a marcar un interinato que conjuga mucho de la continuidad de la gestión anterior y poco de su propia impronta.
Antes de avanzar con la administración, Neme aseguró que su interinato no sería un gobierno de "línea nacional" ni “una franquicia de La Libertad Avanza”, sino un "gobierno de Mar del Plata". Bajo esta premisa, Neme ratificó la continuidad del modelo de gestión iniciado en 2019, caracterizado por una diversidad de orígenes partidarios bajo una misma bandera localista. De este modo, una modesta renovación de la estructura municipal fue uno de los primeros pasos de su interinato, donde luego se incorporaron más funcionarios. En este marco, Neme muestra su alineamiento con las políticas de Montenegro, en las que trata de imprimir su sello: combina control urbano, presencia territorial y una relación directa con los vecinos, buscando consolidar un perfil de gestión cercana y activa.
En materia salarial, Neme logró cerrar un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Municipales que incluyó recomposición por inflación del último cuatrimestre de 2025 y aumentos reales para 2026. El convenio prevé incrementos en dos tramos, mejoras en la carrera administrativa y un aumento del 30% para categorías iniciales, aunque se mantuvo el descuento de días a los trabajadores que adhieran a paros, generando cuestionamientos de la oposición y del sector gremial.
Durante estos meses, el intendente interino impulsó medidas como el programa “bacheo express”, la limpieza y mejoramiento de plazas, y busca reconvertir todas las luces de la ciudad a LED a través de la Tasa de Alumbrado Público.
En el plano legislativo, las tensiones entre las fuerzas que componen al oficialismo han generado cruces y disputas de poder. No obstante, el gran logro legislativo fue la aprobación de la hoja de ruta económica 2026, después de cuatro prórrogas en el Concejo.
Si bien Neme logró el aval de los bloques oficialistas y aliados en un tratamiento exprés, las recientes votaciones mostraron que la mayoría automática del oficialismo comenzó a mostrar grietas; “el pacto para pasar la temporada” no era tan fuerte como el propio Neme esperaba.
En materia de turismo, la gestión interina enfrentó una baja en la temporada de verano: entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero llegaron 3.141.427 visitantes, un 3,7% menos que el ciclo anterior, marcando la temporada más baja desde 2021.
En seguridad, Neme buscó reafirmar el accionar de la Patrulla Municipal frente a críticas y denuncias judiciales, destacando la coordinación con fuerzas provinciales y nacionales y reforzando la presencia del cuerpo en la vía pública como eje de prevención y control.
En lo político, Neme se alineó con el gobierno nacional de Javier Milei y participó en el “tour de la gratitud” durante la visita del presidente a Mar del Plata. Además, recibió al embajador de China, Wang Wei, fortaleciendo su perfil institucional y abriendo canales de vinculación internacional para la ciudad. Con el gobernador Axel Kicillof, adoptó una postura distinta a Montenegro, evitando confrontaciones directas y participando incluso en el lanzamiento del Operativo Sol en Mar Chiquita.
En su apertura de sesiones ordinarias, Neme celebró la baja del desempleo del tercer trimestre del 2025 según los últimos datos del INDEC, defendió el trabajo de la Patrulla Municipal, destacó medidas de su antecesor y celebró la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. Anunció la puesta en valor de la Peatonal San Martín junto con privados, nuevas obras públicas y la incorporación de un cuerpo motorizado a la Patrulla Municipal.
En lo laboral, impulsa la llegada de empresas a la ciudad bajo la política de “ciudad del sí”, cuestionando a la oposición que se opuso a proyectos como la instalación del bar Gin en las inmediaciones del Faro de la Memoria. Sin embargo, también heredó enemigos de Guillermo Montenegro, como la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y organismos de derechos humanos, que lo denunciaron por medidas del interinato y por el accionar de la Patrulla Municipal.
Frente a este escenario, Neme encara un desafío importante: consolidar un perfil de peso que lo diferencie de Montenegro, dado que la mayoría de los vecinos de General Pueyrredon aún no lo conocen. Estos primeros cien días reflejan un interinato que combina continuidad de gestión e intentos de una impronta propia. Neme está moviéndose políticamente entre la lealtad a Montenegro, la gestión diaria y la visibilidad política. Sin embargo, el pacto por la gobernabilidad, las disputas entre las fuerzas oficialistas y la sombra de a quién suple, generan una tensión cada vez más palpable en Mar del Plata. En este escenario, la ciudad se prepara para este 2026, donde no hay un rumbo ni un líder claro.