La ciudad de Mar del Plata y el dilema de la inseguridad
Los últimos crímenes encendieron el reclamo y obligaron a mover piezas. La mirada del intendente interino Agustín Neme y el secretario de Seguridad, Rodrigo Goncálvez sobre la situación.
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General Pueyrredon atraviesa un escenario de fuerte preocupación por la inseguridad. Los asesinatos de Ricardo Ruiz (48 años) y Alberto Rodríguez (68 años), junto con el femicidio de Mailén Antonich (24 años), ocurridos a comienzos de agosto, conmocionaron a la ciudad y desembocaron en una movilización por seguridad y justicia que terminó con incidentes frente a la Departamental de Mar del Plata.
La escalada derivó en cambios en la cúpula policial, una reestructuración de los patrullajes y el anuncio de nuevos móviles y efectivos. Sin embargo, el problema no comenzó con estos episodios. Los datos del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (Cemaed) muestran que durante el primer trimestre de 2026 se registraron 16 homicidios dolosos, la cifra más alta para un primer trimestre desde 2022. Seis fueron por confrontaciones, cuatro por conflictos personales, uno en ocasión de robo, uno fue un femicidio y cuatro quedaron sin móvil determinado.
En este esquema, la seguridad tiene varias patas. La Fiscalía General, conducida por Fabián Fernández Garello, tiene a su cargo la persecución penal, mientras que el Patronato de Liberados interviene en el seguimiento de personas que recuperan su libertad. Son engranajes centrales del sistema y aparecen entre como las áreas más flojas. En paralelo, el Municipio tiene una responsabilidad secundaria, vinculada principalmente con la prevención, mientras que la seguridad provincial depende del gobierno de Axel Kicillof.
En medio de la tensión, La Tecla dialogó con el intendente interino Agustín Neme. “La inseguridad es hoy una de las principales preocupaciones de los vecinos y no podemos mirar para otro lado. Hubo hechos muy graves que nos conmocionaron a todos y sería un error minimizarlos”. Y agregó: “El enemigo es el delincuente. No hay lugar para especulaciones políticas cuando lo que está en juego es la tranquilidad de los vecinos”.
Consultado por las causas del crecimiento del delito, Neme señaló: “No hay una única explicación. Hay un contexto complejo, pero lo importante es que cada uno asuma la responsabilidad que le corresponde. Desde el Municipio decidimos seguir invirtiendo en seguridad, fortalecer la Patrulla Municipal, incorporar patrulleros, sumar tecnología y trabajar coordinadamente con la Policía, el Gobierno Nacional y la Justicia. Lo que no podemos hacer es naturalizar el delito ni resignarnos a convivir con él”.
Sobre la posibilidad de que Mar del Plata esté atravesando un proceso de “conurbanización”, planteó: “Lo que comparto es la preocupación de los vecinos cuando sienten que la violencia o determinadas modalidades delictivas empiezan a aparecer con más frecuencia. Nuestro trabajo es impedir que eso se consolide. Mar del Plata tiene identidad propia y no vamos a resignarnos a que el delito avance”.
Neme también marcó los límites de la administración local: “La seguridad es una responsabilidad de la Provincia. El Municipio no tiene una policía armada ni puede reemplazar esa función. Lo que sí hacemos es invertir para acompañar ese trabajo, fortalecer la prevención y reclamar los recursos que la ciudad necesita”.
Sobre el vínculo con la Provincia, sostuvo: “Tenemos un diálogo institucional y trabajamos con la Provincia porque la seguridad requiere coordinación. Ahora bien, trabajar juntos no significa dejar de reclamar lo que Mar del Plata necesita”.
Respecto de las fuerzas federales, afirmó: “Estamos realizando todas las gestiones necesarias porque entendemos que cualquier herramienta que permita reforzar la prevención es bienvenida. Si podemos sumar más recursos humanos y operativos para combatir el delito, los vamos a gestionar”. Y completó: “No importa de dónde vienen las herramientas; importa que sirvan para cuidar a los vecinos”. En otro tramo, Neme manifestó: “No le tengamos miedo al concepto de mano dura. Que la Policía tenga respaldo, que cuente con móviles, equipamiento y recursos, que la Justicia actúe con firmeza y que el Estado haga cumplir la Ley. Eso no es autoritarismo, es sentido común”. En cuanto a las medidas municipales, detalló: “Incorporamos 12 nuevos patrulleros que se suman a los 11 ya entregados a la Policía Bonaerense, estamos avanzando en la compra de nuevos móviles para la Patrulla Municipal y también de motos para reforzar tanto la prevención como los controles de Tránsito”.
Neme cerró con un mensaje hacia la oposición: “Mientras algunos discuten, nosotros ponemos los recursos donde tienen que estar: en la calle, enfrentando al delincuente. Porque la seguridad no se declama, se construye todos los días con decisión, inversión y trabajo conjunto”.
La Tecla también intentó comunicarse con la Departamental, el Ministerio de Seguridad y la Justicia, pero no obtuvo respuestas. Mientras continúan los reclamos vecinales y se anuncian nuevas medidas, la inseguridad quedó instalada como uno de los principales desafíos para los gobiernos municipal y provincial de cara al 2027.