Shanghái, el recinto y un nombre que no se discute
Semana platense desde ojo del RADAR: el intendente pide licencia para irse a China, el Concejo frena los micros, Malvinas termina a los gritos y dos robots se roban la foto. Al final, el HCD reconoce a Sergio Karakachoff, post mortem
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LAS 5 NOTICIAS DEL RADAR DESCONFIADO
1. Alak a China, los micros otra vez a fojas cero
El Concejo le votó por unanimidad la licencia a Julio Alak del 17 al 25 de septiembre para una misión a Shanghái. Van con él Diego Pepe (Seguridad) y Mercedes Lagioiosa (Producción): agenda con la Dirección Municipal de Seguridad Pública china, centros de monitoreo y proyectos de inversión para el cordón frutihortícola, logística y la eterna reactivación del aeropuerto. Mientras tanto, la intendencia queda en manos de Pablo Elías. En la misma sesión, también por unanimidad, cajonearon la Licitación Pública 42/2025 de los micros: derogaron la Ordenanza 12.690 porque Nación le pasó los subsidios del transporte a la Provincia y “cambiaron las condiciones”. Jurado tiene 60 días para armar un pliego nuevo y relicitar por 10 años. Traducción desconfiada: el jefe se va a buscar inversores y el bondi platense vuelve a la casilla de salida. El vecino, mientras tanto, sigue cronometrando el 307 con el reloj del hartazgo.
2. Declara el nuevo detenido de la estafa con sello judicial
Cristian Cigliano, vinculado a la compraventa de autos en Mar del Plata, entra al expediente más incómodo de la semana. Este viernes lo indaga la fiscal Betina Lacki. La causa ya tiene cuatro detenidos —Ignacio Marchioni, la funcionaria judicial Albertina Mangini, Mauro Perrota y ahora Cigliano— y dos prófugos: Catriel Taubenschlag y Juan Campoli Sillero. La carátula no es menor: asociación ilícita, defraudación informática y lavado de activos. El relato judicial habla de captación de personas, datos personales y biométricos, cuentas en billeteras virtuales y un circuito de unos 27.000 millones de pesos, con sospechas que rozan el juego ilegal. Cuando una funcionaria de Tribunales aparece en la foto de la estafa, el platense deja de preguntar “¿quién afanó?” y empieza a preguntar “¿quién miraba para otro lado?”.
3. Malvinas llegó al Concejo y se fue a los gritos
Dos proyectos contrapuestos sobre los anuncios de Milei por las Islas: uno de “preocupación” del oficialismo y otro de respaldo de La Libertad Avanza. Ninguno juntó los dos tercios. Hasta ahí, trámite. Después se prendió la mecha. Nicolás Morzone (PRO) acusó al CECIM de haber perdido el rumbo y haberse convertido en “unidad básica de La Cámpora”. Gisela Di Dio (Fuerza Patria) le contestó en el recinto y en el pasillo: maleducado, sinvergüenza, “entraste por la SIDE”, “rancherío de Arturo Seguí” y el cierre de manual: “mirá cómo te vas, cagón”. LLA, PRO y el unibloque ASAP se levantaron y no volvieron. La pelea siguió en Instagram: de un lado, “el kirchnerismo es funcional a los ingleses”; del otro, “con los héroes y con los vecinos de Arturo Seguí no te metas”. Malvinas une al país, dicen. En el Concejo platense, por lo visto, une… el volumen.
4. Amancio y Chicho, los empleados del mes (no cobran plus)
En medio del lanzamiento del plan de fomento a la producción local, por Plaza Moreno aparecieron Amancio, un humanoide que camina, gira y hasta intenta unos pasos de baile, y Chicho, el perro robot que se para en dos patas. Los trajo una distribuidora (Cygnus) que quiere vender esa tecnología en La Plata. Concejales, empleados y vecinos sacaron el celular; en horas eran tendencia. El detalle que picó en redes: el acto era de producción local y los protagonistas, importados. Ironía de Palacio: mientras se discute el pliego de los micros y el intendente arma valija a Shanghái, los únicos que cumplieron horario, no pidieron aumento y no se pelearon por Malvinas fueron un robot y un perro de lata.
5. Sergio Karakachoff, ciudadano ilustre post mortem
El 10 de septiembre de 1976 secuestraron en Tolosa a Sergio “el Ruso” Karakachoff, junto a su amigo y colega Domingo “Mingo” Teruggi. Al día siguiente aparecieron sus cuerpos en un camino de Magdalena. Tenía 37 años. Era abogado laboralista, periodista, fundador de Franja Morada, militante de la renovación radical y de la APDH. Presentaba hábeas corpus cuando hacerlo era firmar la propia sentencia. Había sido secretario legislativo de este mismo Concejo. Cincuenta años después, el HCD de La Plata lo declaró Ciudadano Ilustre Post Mortem, con los votos de Fuerza Patria, UCR, PRO y Propuesta Vecinal. La Libertad Avanza se abstuvo. El texto habla de su trayectoria política, profesional y periodística, y de su compromiso con los derechos humanos, los trabajadores, la democracia y la justicia social. El concejal Gustavo Staffolani lo dijo sin vueltas: su historia no pertenece solamente al pasado; recordarlo es asumir el desafío de una política que defienda derechos y no mire para otro lado. La distinción se entrega a la familia. La ciudad ya le había puesto su nombre al edificio de 48 y a la biblioteca del Nacional. Esta vez el reconocimiento sale del recinto en el que él mismo trabajó. Hay noticias que se pueden ironizar. Esta no. Karakachoff no es una efeméride: es una deuda que La Plata, al menos en el papel, empezó a saldar.