Apps
Domingo, 20 septiembre 2026
Argentina
BALANCE

RIGIs al ring: Nación vs. PBA

Javier Milei y Axel Kicillof disputan el crédito por las inversiones que llegan a la Provincia. El RIGI nacional ya tiene cuatro proyectos, mientras el régimen bonaerense suma tres en trámite. Cuáles son, dónde se ubican y quién lidera la tabla.

RIGIs al ring: Nación vs. PBARIGIs al ring: Nación vs. PBARIGIs al ring: Nación vs. PBARIGIs al ring: Nación vs. PBARIGIs al ring: Nación vs. PBARIGIs al ring: Nación vs. PBA
Compartir
GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.

En territorio bonaerense conviven dos regímenes de incentivo a las grandes inversiones, el RIGI nacional impulsado por Javier Milei y el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE) de Axel Kicillof. Mientras Nación ya consiguió encuadrar cuatro proyectos por más de USD 3.600 millones en la Provincia, el esquema bonaerense busca cerrar sus primeras grandes adhesiones con una lógica diferente.

Al margen del tironeo político, la disputa por las grandes inversiones tiene en Buenos Aires un capítulo propio. El Gobierno de Javier Milei puede mostrar cuatro proyectos incorporados al RIGI nacional con presencia en territorio bonaerense, mientras que la administración de Axel Kicillof intenta hacer despegar su propio régimen de incentivos para que las empresas que invierten en la Provincia también reciban beneficios fiscales provinciales.

En este contexto, en el sur de la provincia de Buenos Aires, el escenario para esta lucha de incentivos es Bahía Blanca, quien aparece como el principal campo de batalla. 

Los cuatro del RIGI nacional

Hasta el momento, el RIGI nacional tiene cuatro proyectos radicados total o parcialmente en territorio bonaerense: Sidersa, el Parque Eólico Olavarría, la ampliación de Compañía Mega y el proyecto de Fertilizantes de Pampa Energía.

En conjunto representan inversiones anunciadas por alrededor de USD 3.620 millones y más de 17.000 empleos directos e indirectos declarados por las compañías. La cifra debe tomarse con una salvedad, el proyecto de Mega es interjurisdiccional, ya que incluye instalaciones y obras en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.

El primero es el Proyecto Siderúrgico Argentino de Sidersa. La compañía prevé construir en San Nicolás una nueva planta de aceros largos, presentada como la primera nueva acería que se construirá en Argentina en más de medio siglo. La inversión estimada es de USD 286 millones y la empresa calcula unos 3.800 empleos directos e indirectos.

RIGIs al ring: Nación vs. PBA
Actualmente, el proyecto de Sidersa está en un 10% desarrolló y emplea a casi 400 trabajadores.

El proyecto tiene además un componente industrial que excede la discusión tributaria. La planta utilizará tecnología de última generación, tendrá menores emisiones de CO2 y una producción basada en economía circular.

Otro proyecto bonaerense es el Parque Eólico Olavarría, de 180 MW. Incluye la construcción de una estación transformadora, una línea de alta tensión y obras de ampliación del sistema de transporte eléctrico para abastecer las plantas industriales de Acindar. La inversión asciende a USD 276 millones y se estiman 165 empleos directos e indirectos.

RIGIs al ring: Nación vs. PBA
Según el cronograma previsto por las compañías, el Parque Eólico Olavarría comenzará a operar a principios de 2027.

El tercer caso es la ampliación de Compañía Mega, en Bahía Blanca. El proyecto implica USD 365,4 millones para aumentar la capacidad de producción de líquidos del gas natural en 1.500 toneladas diarias. Incluye obras en la planta de separación de Loma La Lata, ampliaciones del poliducto que atraviesa cuatro provincias y la expansión de la planta de fraccionamiento ubicada en Bahía Blanca. Nación le atribuye 792 empleos directos e indirectos.

RIGIs al ring: Nación vs. PBA
Días atrás, Milei recorrió las instalaciones de la Compañía Mega S.A. y sobrevoló los terrenos de Pampa Energía.

Y el plato fuerte es el proyecto de Fertilizantes de Pampa Energía, también en Bahía Blanca. La iniciativa contempla dos plantas de urea de 3.000 toneladas diarias cada una, una planta de amoníaco de 3.450 toneladas diarias y las correspondientes unidades de granulación, utilizando gas natural de Vaca Muerta como insumo.

RIGIs al ring: Nación vs. PBA
Bahía Blanca podría convertirse en el mayor polo de fertilización nitrogenada de Sudamérica para finales de esta década.

La inversión estimada alcanza los USD 2.693 millones y la empresa proyecta unos 12.500 empleos directos e indirectos. Por su escala, es uno de los proyectos más importantes vinculados al RIGI en la Provincia.

De esta manera, la gestión libertaria hizo de Bahía Blanca una de las vidrieras de su política de inversiones. Con el Super Rigi aún en discusión, Desde Casa Rosada presentan a ambas iniciativas como ejemplos de las inversiones impulsadas por el RIGI.

Kicillof juega su propio partido

Frente al régimen nacional, Kicillof creó su propio Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas. La Ley 15.510 fue sancionada en noviembre de 2024 y el esquema fue reglamentado posteriormente. En febrero de 2026 la Provincia habilitó formalmente la presentación de proyectos.

El régimen está bajo la órbita del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica que conduce Augusto Costa y tiene diferencias sustanciales respecto del RIGI nacional. Con sus propias reglas, no se limita a ofrecer incentivos por el volumen de capital invertido, sino que busca atarlos a objetivos de política productiva bonaerense.

Entre esos objetivos figuran la creación de empleo de calidad, la generación de valor agregado, el desarrollo de proveedores locales, la transferencia tecnológica, las exportaciones, la sustitución de importaciones y la reducción de desequilibrios territoriales.

El régimen provincial también contempla beneficios sobre tributos bonaerenses, entre ellos Ingresos Brutos, Inmobiliario y Sellos, de acuerdo con el tamaño y las características de cada proyecto.

En diálogo con La Tecla, desde el Ministerio de Producción sostienes que ya hay tres compañías en proceso de adhesión al régimen, correspondientes a los sectores de alimentos, siderurgia y petroquímica. En conjunto, esos emprendimientos representan inversiones estimadas en unos USD 2.700 millones. Además, la administración bonaerense mantiene conversaciones con otras empresas interesadas a incorporarse en un futuro cercano.

"El proyecto más grande es en Bahía Blanca y se estiman más de 1.000 puestos directos en operación, y 6.000 indirectos. Además, se estiman más de 12.000 entre directos e indirectos en la construcción de la planta", precisaron desde Producción.

Sin embargo, hay que hacer una salverdad importante para medir el “marcador”. Esos USD 2.700 millones que enumera la Provincia corresponden a proyectos en proceso de adhesión al régimen provincial y no pueden equipararse automáticamente con inversiones ya aprobadas dentro del RIGI nacional.

La Provincia cuestiona el “efecto RIGI”

Con los números en contra, el Gobierno bonaerense está decidido a correr la discusión al plano político para preguntar a viva voz cuánto de la lluvia de anuncios se transforma efectivamente en inversión ejecutada.

En agosto, la Provincia cuestionó el discurso nacional sobre el impacto del RIGI y puso el foco en la evolución general de la inversión. Según datos citados por la administración bonaerense, la inversión todavía se encontraba por debajo de los niveles de 2023, mientras que el Índice de Inversión Bruta Interna Mensual de OJF & Asociados había registrado en junio una caída interanual del 6,2%.

RIGIs al ring: Nación vs. PBA
Al momento de presentar el balance, desde la Provincia sostuvieron que "no es sólo el consumo el problema: la inversión tampoco responde"

Mientras Nación y Provincia disputan su pulseada, a la competencia por atraer inversiones se suman los municipios, quienes comenzaron a crear sus propios esquemas de incentivos.

El caso más desarrollado es Tres de Febrero, que aprobó su propio RIGI municipal y estableció beneficios tributarios para grandes inversiones y proyectos que generen empleo local. El régimen contempla, entre otros requisitos, inversiones desde USD 10 millones o determinados niveles de contratación de trabajadores con domicilio en el distrito.

El municipio ofrece estabilidad tributaria y beneficios sobre la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene. Para determinados proyectos, la bonificación puede extenderse por una década o más.

El distrito gobernado por Diego Valenzuela incluso utilizó el caso de Mercado Libre como ejemplo de la estrategia de atracción de inversiones: la compañía anunció un centro de almacenamiento de USD 65 millones y unos 400 puestos de trabajo.

En la misma línea, Agustín Neme, intendente de Mar del Plata, anunció en la inauguración de las sesiones ordinarias la implementación de un RIGI Municipal para otorgar incentivos a inversiones significativas y que generen empleo, accediendo a reducciones en la TISH. Al respecto, Neme subrayó: “El Estado no crea trabajo genuino. El trabajo lo crean los privados”.

Por el momento, las habilitaciones express permitieron la apertura de más de 5.400 comercios, y la eliminación de 320 tributos.

De esta manera, el mapa bonaerense empieza a tener tres niveles de competencia por el capital privado: Nación con su RIGI, Provincia con el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas y municipios con herramientas propias.

Un ring con reglas diferentes en las esquinas

La comparación entre Milei y Kicillof dentro de Buenos Aires no puede reducirse solamente a sumar dólares.

El RIGI nacional tiene una ventaja evidente en términos de volumen y cantidad de proyectos ya incorporados: cuatro grandes iniciativas tienen presencia bonaerense y, sumadas, superan los USD 3.600 millones de inversión anunciada.

El régimen provincial, en cambio, está en una etapa más temprana. Su apuesta pasa por atraer proyectos y, sobre todo, condicionar los beneficios a objetivos que la Provincia considera estratégicos: empleo, proveedores bonaerenses, valor agregado, exportaciones y desarrollo territorial.

La diferencia también aparece en la escala. Nación diseñó el RIGI para proyectos de grandes dimensiones y con estabilidad y beneficios fiscales y cambiarios de alcance nacional. Buenos Aires intenta capturar una parte de esas inversiones mediante los impuestos y herramientas que están bajo su jurisdicción.

Una empresa puede necesitar del RIGI nacional para garantizar las condiciones de su mega inversión y, al mismo tiempo, mirar al régimen bonaerense para reducir su carga tributaria provincial y comprometerse con determinadas metas productivas.

Mientras tanto, el Gobierno nacional busca ampliar todavía más el esquema. El denominado Súper RIGI, que pretende incorporar incentivos para inversiones superiores a USD 1.000 millones en las llamadas “industrias del futuro”, obtuvo media sanción en Diputados pero quedó trabado en el Senado después de que aliados reclamaran cambios vinculados, entre otras cuestiones, a la protección de proveedores nacionales.

Ante este panórama la provincia de Buenos Aires deberá arremangarse, cuanto más atractivo resulte el régimen nacional, mayor será la presión sobre la Provincia para demostrar que su propia herramienta no es solamente un régimen tributario paralelo, sino una forma efectiva de capturar parte del impacto productivo de las inversiones que llegan a su territorio.

OTRAS NOTAS

NO HAY PLATA

Bajos ingresos y endeudamiento, obstáculos para el gobierno de Javier Milei

Un relevamiento del Monitor de Opinión Pública, que realiza la consultora Zentrix, indica una creciente preocupación por la caída de los salarios. El 60,2% se endeudó en los últimos seis meses, y el 76% de ellos lo hizo para cubrir gastos básicos como alimentos, salud, tarifas y servicios. 

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET