Kicillof cierra el Presupuesto 2027 con la caja apretada y la obra pública como problema
El Ejecutivo bonaerense termina de cerrar sus números mientras reclama fondos a Nación y analiza modificaciones impositivas. La gestión busca sostener la inversión sin aumentar la presión sobre sectores medios y bajos.
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El Gobierno de Axel Kicillof termina de delinear el Presupuesto 2027 en medio de una fuerte restricción financiera y con una doble presión sobre las cuentas bonaerenses: sostener el gasto y la obra pública mientras intenta evitar un nuevo aumento de la carga sobre los sectores medios y bajos. El propio titular de ARBA, Cristian Girard, reconoció que la Provincia atraviesa una situación "fuerte" y "severa" y anticipó que el esfuerzo fiscal volverá a concentrarse sobre quienes tienen mayor capacidad contributiva.
Todavía no hay definiciones concretas sobre las modificaciones impositivas que acompañarán al proyecto, pero Girard dejó en claro cuál es el criterio que se discute puertas adentro. La intención oficial es profundizar la progresividad, reducir la presión sobre los sectores de menores ingresos y, al mismo tiempo, preservar al sector productivo, con especial atención sobre las pymes. Una ecuación que, en un escenario de recursos escasos, aparece como una de las principales dificultades para la gestión.
La explicación oficial vuelve a apuntar hacia Nación. Girard habló de la "asfixia del Gobierno nacional" y de la crisis económica como factores centrales de la restricción financiera. Sin embargo, el dato concreto es que la Provincia deberá cerrar sus números para 2027 con menos margen de maniobra y con una agenda de gastos que no deja demasiado espacio para recortes sin impacto político.
En ese escenario también aparece la discusión por los recursos que reclama la Provincia ante la Corte Suprema. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, confirmó que todavía se analizan distintos planteos vinculados a esos fondos y a la autarquía bonaerense. Mientras tanto, Economía termina de definir un Presupuesto cuyo nivel de ingresos dependerá en buena medida de cuánto pueda recaudar la Provincia y de qué recursos extraordinarios consiga destrabar.
La otra cara del problema está en la obra pública. Gabriel Katopodis aseguró que la Provincia intenta hacerse cargo de proyectos que quedaron paralizados tras el retiro de Nación y enumeró una larga lista de trabajos que deberán sostenerse con las cuentas bonaerenses: pasos bajo nivel, rutas, la Rambla, la Autopista Buenos Aires-La Plata y el Teatro del Lago, entre otros. El funcionario incluso adelantó nuevas licitaciones y compromisos de finalización para los próximos meses.
El problema para Kicillof es que cada obra que la Provincia decide sostener implica recursos que deben salir de un presupuesto que el propio oficialismo describe como financieramente restringido. La administración bonaerense busca mostrar capacidad para mantener el ritmo de inversión pese al ajuste nacional, pero al mismo tiempo enfrenta el límite de una caja que, según sus propios funcionarios, atraviesa una situación "severa".
Con ese telón de fondo, el Presupuesto 2027 empieza a tomar forma como una nueva disputa por los recursos. La Provincia promete no cargar el costo sobre las mayorías y preservar a las pymes, mientras necesita recaudar más, sostener el gasto y financiar obras que quedaron bajo su responsabilidad. El margen para hacerlo sin aumentar la presión fiscal o resignar inversión aparece, por ahora, cada vez más estrecho.