Consumo, salarios y pobreza: los números que complican el cierre económico de Milei
Mientras la inflación mantiene una tendencia descendente, las principales variables de la economía real muestran una recuperación más lenta y desigual de la esperada.
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La economía argentina llega al tramo final de 2026 con varios indicadores lejos de las expectativas iniciales del Gobierno. El propio Javier Milei reconoció que “los indicadores de la Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. Consumo, actividad, poder adquisitivo, pobreza e inflación aparecen como los principales frentes de atención, aunque con desempeños dispares.
En materia de consumo, las perspectivas siguen siendo negativas. Scentia estima una caída anual de entre 2,7% y 3% y no observa señales de una recuperación fuerte durante el último bimestre. Worldpanel, por su parte, proyecta una contracción de entre 2,5% y 3,7%. El ajuste tampoco es uniforme: mientras los hogares pequeños podrían sostener o mejorar levemente su consumo, las familias de tres o cuatro integrantes registrarían una caída de hasta 5,1%.
La inflación aparece como uno de los pocos frentes con una perspectiva relativamente favorable. EcoGo calcula una inflación mensual de entre 1,5% y 1,8% durante el último trimestre y un IPC anual cercano al 30%. El REM del Banco Central ubica su estimación en torno al 30%-30,3%, aunque para octubre, noviembre y diciembre espera aumentos mensuales de entre 1,7% y 1,9%. Los ajustes regulados seguirían siendo un obstáculo para acelerar la desaceleración.
En cuanto a la pobreza, las proyecciones tampoco muestran una mejora sustancial. LCG estima que finalizará el año entre 31,5% y 33%, por encima del 28,2% registrado en 2025. Ecolatina, en tanto, la ubica entre 31% y 32% y advierte que el encarecimiento de la canasta alimentaria dificultará una reducción de la indigencia. El enfriamiento del empleo y la evolución desigual de los ingresos aparecen como factores centrales.
El poder adquisitivo tampoco tendría una recuperación significativa. Ecolatina prevé una estabilización heterogénea de los salarios reales y señala que las paritarias del último tramo del año se encuentran alineadas con la inflación proyectada, limitando una recomposición. El aguinaldo y las gratificaciones podrían generar un alivio transitorio, aunque buena parte de esa liquidez se destinaría al pago de deudas. Para LCG, los salarios formales terminarían el año en un escenario de empate técnico o leve recuperación.
La actividad económica, finalmente, también avanza a un ritmo menor al esperado. Orlando J. Ferreres & Asociados proyecta un crecimiento cercano o apenas superior al 2% para 2026, con fuertes diferencias entre sectores: minería, petróleo, energía, finanzas y agro muestran mejores desempeños, mientras la industria y el comercio permanecen rezagados. FIEL coincide en un cierre marcado por una estabilización en niveles bajos. El balance, así, muestra una economía que evita algunos de los peores escenarios, pero que todavía no exhibe el rebote amplio que esperaba el Gobierno.