CONCLAVE
25/01
La rosca entre PRO y radicales se mudó a La Feliz
El intendente de Vicente López y presidente del PRO bonaerense, Jorge Macri, se reunió con el titular del bloque de diputados de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad. También lo hizo con el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro.
La rosca no se toma vacaciones y así lo evidenció el último fin de semana de Jorge Macri. Es que, el intendente de Vicente López y presidente del PRO bonaerense, estuvo de descanso den Mar del Plata y aprovechó la visita para sentar a la mesa política a dos alfiles locales de Juntos por el Cambio y con proyección provincial.

Se trata de Maximiliano Abad, presidente del bloque de diputados de Juntos por el Cambio en la Legislatura bonaerense y candidato a presidente del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical por el oficialismo. Además, en la mesa se sentó el alcalde local e integrante del Grupo Dorrego que conforman los jefes comunales amarillos, Guillermo Montenegro.
 Claro está, cada reunión tuvo su particularidad. Es que, mientras con el alcalde y anfitrión Montenegro la conversación giró alrededor de la gestión local, con el legislador boina blanca la charla se expandió sobre visiones de trabajos y acuerdos en el inicio de un año electoral.

Por caso, de la mano de Montenegro, Macri recorrió las calles gastronómicas de la ciudad costera. En tanto, con Abad buscaron los ejes en común con el objetivo de fortalecer la alianza de Juntos por el Cambio.
 Claro está, la foto política entre Macri y Abad suma un importante apoyo en la interna que vive la UCR. Es en marzo cuando se definirá la conducción partidaria entre el diputado y el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

En ese marco, luego del apoyo público brindado por María Eugenia Vidal y Elisa Carrió, el acompañamiento de Jorge Macri cierra una serie de casilleros que fortalecen al legislador boina blanca en la interna. En tanto, los correligionarios aguardan ansiosos una fotografía con Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño y tachar todas las vacantes para cantar bingo.