NOTA DE GRAFICA
28/01
¿Y ahora, qué hacemos con Mauricio?
Desde el llano, el expresidente busca reinstalarse en la agenda política. Mientras tanto, Juntos por el Cambio se debate entre valorar la figura del fundador del PRO y la renovación
La primera intervención pública del expresidente Mauricio Macri en el 2021 fue el 14 de enero. Vía Facebook se sumó -o retomó- el reclamo de la oposición para que “abran las escuelas”, entendiendo esto como la vuelta a las clases presenciales en los establecimientos educativos. Los legisladores de Juntos por el Cambio acompañaron en el pedido al fundador del PRO, de quien se tuvieron pocas noticias políticas en 2020.

Luego de una semana, el presidente Alberto Fernández afirmó que las clases presenciales volverán en marzo. Dos días después, lo hizo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Por el devenir del tema clases, uno podría interpretar que Macri “la pegó” en términos de instalación de un tema en la agenda política del verano. Sin embargo, su rol de líder de la oposición continúa en discusión, tras la derrota electoral de 2019 y la mala imagen que construyó en sus días en la Presidencia.

Hoy, el universo de Juntos por el Cambio tiene varios actores. Por el PRO, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ex gobernadora María Eugenia Vidal. Hay que sumar a la Unión Cívica Radical (UCR), que en la Provincia está por ir a elecciones. Y, por último, Elisa Carrió y su Coalición Cívica. Entonces: ¿qué rol ocupa Macri en el principal armado opositor?



La Tecla dialogó, en off the record, con fuentes que trabajan en el armado del PRO, que afirmaron algo que se sospechaba: “Es más que probable que Macri no participe en este turno electoral”.

“Nadie niega la mala imagen y que hubo errores, sobre todo en la cuestión económica, lo que nos llevó a perder”, aseguraron. Sin embargo señalaron que “Mauricio es una pieza necesaria de todo esto”, y que “nadie puede negar que es un expresidente de la República”. Según reportaron, “está teniendo actividad intensa con todos los referentes del partido”.

Los socios

“Macri ya fue”, dijo la imprevisible Carrió a finales del año pasado, para abrazar a las dos esperanzas electorales que tiene el PRO: Larreta y Vidal. A la exgobernadora la valoró siempre, y también siempre tuvo al alcalde porteño en buena consideración. Pero el ninguneo al exmandatario, a quien defendió a capa y espada, sorprendió.

Sin embargo, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich -quizá la principal espada del Macri en el llano- fue recibida por Carrió en su chacra de Exaltación de la Cruz. “Macri es un dirigente importante: un expresidente, un hombre de consulta, pero no es el referente principal ni único de Juntos por el Cambio”, afirmó, en off, una fuente del partido lilito. Y añadió: “El podría sumar a un proyecto de renovación del espacio en una nueva etapa. Es un tiempo de nuevos liderazgos”.

Apasionados por las elecciones internas, los radicales de la Provincia irán a las urnas en marzo. Según señalan desde el macrismo, hay mayor afinidad con el sector de Maximiliano Abad que con el de Gustavo Posse. Eso, también, definirá el rumbo o, en todo caso, la convivencia en Juntos por el Cambio.



Siempre se le achacó a la conducción nacional (también a la provincial) del partido centenario el aceptar mansamente el liderazgo del PRO en el frente.

“Me parece que hay que cambiar de aire, de proyecto, de persona y aprender de la experiencia. No digo que haya que echarlo, pero no sé si es el eje convocante”, expresó a este medio un dirigente de peso en la estructura bonaerense del radicalismo.

El PRO y la unidad

Al margen de radicales y lilitos, en el mismo PRO se encuentran más dirigentes y nombres con ambiciones, nacionales o provinciales, a medida que uno lo va desmenuzando.

Detrás de Rodríguez Larreta y Vidal surgen varios actores secundarios que ambicionan, proyectan y hacen alianzas entre ellos, pero nadie se anima a deshacerse del “padre de la criatura”.

Desde adentro del armado del PRO se ilusionan con que “hay una división más fuerte, central y de base en el Frente de Todos”. Más allá de los distintos matices aseveran que los sectores de Juntos por el Cambio están “más unidos que nunca”. Lo que hoy parecen islas, cuando se acerque el turno electoral será un continente.

Quizás por eso, una semana después de su reclamo por las escuelas, Macri emitió un mensaje destinado a la juventud del PRO destacando la unidad del conglomerado de fuerzas opositoras.

Restará saber si Macri se hará más visible, con la cercanía del turno electoral, y si podrá conseguir una nueva vida útil luego de ser la cara de la derrota de 2019. Es difícil. No por nada el exmandatario español Felipe González acuñó la frase sobre los expresidentes, señalando que son como jarrones chinos: nadie los quiere tirar, pero molestan. 





Mariel Fornoni
El expresidente ¿tiene lugar para hacer “la gran Cristina”?


En las elecciones de 2017, Cristina Fernández fue competitiva pero perdió. La lección: ella sola no podía, pero tampoco podía ser aislada del resto del peronismo. Para el 2019 hizo los ajustes y jugadas necesarios para que hoy Alberto Fernández sea Presidente. Mauricio Macri, hoy en el llano, ¿puede hacer lo que hizo la exmandataria? La directora de la consultora Management & Fit, Mariel Fornoni, dialogó con La Tecla y opinó sobre la viabilidad de ese escenario. 
-Poniendo el ejemplo de Cristina Fernández, ¿Juntos por el Cambio puede ser competitivo sin Macri a la cabeza? 
-Macri está en una situación similar a la de Cristina. Además reunía parte del peronismo, mientras Juntos por el Cambio está viendo si termina siendo el frente, o el PRO por un lado y el radicalismo por otro, y no se sabe qué va a pasar con la Coalición Cívica. En la elección legislativa, la madre de las batallas está en la provincia de Buenos Aires, y el peronismo unido logra casi setenta puntos. Tienen que ir unidos, porque si no, no hay forma. El puede ser prescindente si se retira de la política, pero no podría Juntos por el Cambio, o la fuerza opositora que se junte, ir sin el aval de Macri, o él por otro lado. No hay lugar. Hoy por hoy, más allá de la caída de la aprobación del Gobierno, no hay espacio para que la oposición salga dividida. 
-¿Ambos comparten el tener una alta imagen positiva y negativa?
-Macri se fue con una imagen negativa alta y no remontó. En ese sentido tiene una similitud con Cristina: un núcleo duro de seguidores -el de él está cerca de los 20-, pero tiene una barrera de resistencia. Ya la tenía en la Ciudad de Buenos Aires, cuando asumió como Presidente bajó, pero volvió a subir cuando dejó el cargo. Siempre tiene entre un 50 y un 55% de imagen negativa. Es similar a lo que le pasa a Cristina, que tiene pero le falta.




Adrián Urreli
“Macri está por encima de las internas y candidaturas”


El diputado bonaerense de Juntos por el Cambio Adrián Urreli dialogó con La Tecla sobre el rol del expresidente Mauricio Macri en el frente opositor. Según consideró, el líder del PRO es el “socio fundador” del partido amarillo y está “por encima de las internas y candidaturas”. 
-En términos de instalación en la agenda y con el devenir del tema, ¿Macri acertó con el pedido de que vuelvan las clases presenciales? 
-Creo que representa la idea de mucha gente; tal es así que después de las declaraciones de Macri, el Gobierno nacional replanteó su postura, dejó de sostenerla y comenzó a pensar un plan para abrirlas (las escuelas). Lo mismo, la provincia de Buenos Aires. 
-¿Cuál es hoy el rol de Macri en Juntos por el Cambio?
 -Más allá del año electoral, Macri es el socio fundador del PRO y lideró Juntos por el Cambio; así que siempre tiene un rol decisivo. Creo que está por encima de las internas y las candidaturas. Opina de su lugar de expresidente, lo que le permite tener una mirada importante sobre la calidad. 
-¿Puede ser que hoy haya en el frente un liderazgo más compartido? 
-No, me parece que está por encima de una enorme mayoría de dirigentes en términos de mensaje y miradas. Hoy, me parece a mí, él no está en función de nuevas candidaturas, lo que le permite hablar desde otro lado. Después hay una discusión interna que se va dando, donde afloran liderazgos importantes, como el de (Horacio) Rodríguez Larreta, María Eugenia (Vidal) y un montón que están con mucha presencia.





Pablo Roma
“La derrota de 2019 implica un rechazo a un modelo económico”


El director de la consultora Circuitos, Pablo Romá, analizó los números de imagen desfavorable que tiene el expresidente. Además observó la intervención de Macri en el tema de la vuelta a las clases presenciales y la instalación en la agenda política y mediática. 
-¿Macri tiene mala imagen hoy? 
-Macri representa a un sector social importante de la sociedad que está en Juntos por el Cambio. En ese sentido es importante su presencia, porque, de alguna manera, tiene un discurso que llega y tiene un anclaje social. En términos de las candidaturas y pensar el proceso electoral, la imagen negativa es un elemento a considerar. Otra figura como (María Eugenia) Vidal tiene una imagen positiva alta y una negativa que fue decreciendo, porque parte de la imagen negativa estaba muy ligada al expresidente. En términos generales, Macri está asociado a un proyecto económico que hoy está en disputa y no tiene mucha viabilidad. Los datos de imagen arrojan una negativa muy alta. Me da la sensación que en términos electorales es muy difícil que sea la figura, no así en términos en la participación en ese espacio. 
-¿Esa mala imagen está ligada a las medidas económicas de su gobierno? 
-Macri está asociado a la crisis económica, y la derrota en 2019 implica el rechazo a ese modelo. 
-El planteo de Macri sobre las escuelas, viendo el devenir que tuvo, ¿fue exitoso en términos de instalación del tema en la agenda política y mediática? 
-En términos de agenda, sí, porque es una demanda social muy fuerte. Después está la discusión sobre si es con burbujas o parcialmente. Pero esto de tener las escuelas cerradas y realizar un montón de actividades que implican la organización cotidiana con los chicos, socialmente es una complicación y una incongruencia en esta etapa del distanciamiento. En ese sentido toma un aspecto real del sentimiento. Ahora, el cómo se implementa, queda en el Gobierno.