INFORME ESPECIAL
18/04
Segunda ola: terapias al límite
El coronavirus no da tregua en la provincia de Buenos Aires. Las medidas de restricción parecen no ser suficientes ante el crecimiento vertiginoso de casos, donde el sistema hospitalario y en particular las terapias están al borde del colapso
El coronavirus no da tregua en la provincia de Buenos Aires y la segunda ola se transformó en un tsunami que puso en alerta a las autoridades sanitarias, como también al Ejecutivo. Las medidas de restricción parecen no ser suficientes ante el crecimiento vertiginoso de casos, donde el sistema hospitalario y en particular las terapias están al borde del colapso, más allá de los recursos humanos que resultan insuficientes en el complejo escenario.

Cada nuevo reporte del Ministerio de Salud se transforma en un record que parece no tener techo. La ocupación actual en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) es hoy del 72 por ciento en el AMBA bonaerense y del 64 por ciento en el interior de la Provincia. En este momento, en territorio bonaerense se cuenta con 1.570 camas libres, de las cuales 814 corresponden al Área Metropolitana (AMBA).

 
"La ocupación actual en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) es hoy del 72 por ciento en el AMBA bonaerense y del 64 por ciento en el interior de la Provincia".
 

Frente al explosivo aumento de casos de COVID-19 en el AMBA, la cartera que conduce Daniel Gollan decidió sumar 250 nuevas camas de terapia intensiva y 1.565 trabajadores. Como se sabe, la escalada de infecciones se traduce a corto plazo en un incremento de las internaciones.



Con esta nueva ampliación, el sistema público de salud habrá pasado de 883 camas públicas en la pre-pandemia (diciembre de 2019) a 2.433 para mediados de mayo de este año, es decir, una suba del 275 por ciento en la capacidad de atención de casos graves. Si a esto se suman las 2.206 camas de terapia intensiva del subsector privado de la salud, el total de plazas de UTI en la Provincia alcanzará las 4.639 en total.

A pesar de los esfuerzos incansables y el incremento sostenido de camas, los recursos parecen escasos. Grandes centros urbanos del Área Metropolitana, como también ciudades de alta densidad poblacional del interior están viendo como sus centros de salud desbordan debiendo suspender la atención de pacientes con otros síntomas o enfermedades.

A diferencia de la primera ola, el sistema de derivaciones en la provincia se encuentra aceitado. Las grandes urbes, comenzaron a implementar el traslado de pacientes a localidades con menor ocupación de camas. Sin embargo, en el AMBA, la Cámara de Prestadores de Salud del Conurbano (CAPRESCO) advirtió que, ante el alza de casos en terapia intensiva de las clínicas privadas de la Ciudad de Buenos Aires, se incrementó el traslado de pacientes porteños a clínicas de la provincia de Buenos Aires.

Fuentes consultadas por este medio mostraron gran preocupación respecto al futuro en la ocupación que requiere la atención de casos de Coronavirus. Profesionales del área de salud, dieron cuenta que el sistema ya estaría colapsado, hecho que pone en riesgo la atención de otras patologías que puede derivar en el incremento de la mortalidad o consecuencias graves para los pacientes afectados.

En este contexto, el avance de la vacunación pasó a ser una luz de esperanza para los especialistas y trabajadores sanitarios. En un año, la diferencia se hizo notar. El personal médico, principal línea de combate contra el virus dejó de sufrir los embates de la enfermedad, sin embargo, el agotamiento es otro de los puntos que afecta a las terapias. Por otra parte, el umbral etario se encuentra en retroceso, siendo en la actualidad los mayores de setenta años la prioridad en la inoculación. En consecuencia, la ocupación de camas se visualiza pacientes jóvenes sin patologías o comorbilidades previas.



Al unísono las recomendaciones de los referentes consultados coinciden en obedecer al máximo el distanciamiento social, los protocolos y las medidas de restricciones impuestas por el gobierno nacional, más allá de las disputas entre diferentes administraciones como también el acatamiento de los municipios. En este escenario, qué dicen los especialistas sanitarios y cuáles son las perspectivas a corto plazo con un tsunami que avanza arrasando todo a su paso.

Juan Riera (Director de Hospitales de la provincia de Buenos Aires)
“Habrá un impacto en la ocupación de camas de terapia intensiva”


El director de Hospitales de la provincia de Buenos Aires dialogó con La Tecla y dijo que "el incremento de casos que se dio de manera exponencial impacta fuertemente en la demanda hospitalaria, tanto sea en los sintomáticos febriles, en las guardias médicas, en los laboratorios y habrá un impacto en la ocupación de camas de terapia intensiva, como de terapia intermedia que son las camas más críticas para dar respuesta a los casos graves de Covid".


Juan Riera - director de Hospitales de la provincia

"En los hospitales dependientes de la Dirección bonaerense, la provincia tiene un promedio de ocupación del 65 por ciento de las camas de terapia intensiva, mientras que en AMBA, La Plata y Gran La Plata, el promedio aumenta bastante y es alrededor del 75 por ciento. El interior tiene menor demanda, aunque localidades de alta densidad poblacional como Bahía Blanca, Mar del Plata, Junín, Pergamino, San Nicolás u Olavarría están teniendo un incremento muy importante de casos y una consecuente demanda hospitalaria" comentó el sanitarista.

Al analizar la situación de las terapias bonaerenses y respecto a la ocupación de casos Covid y de otras patologías, Riera señaló: "Ese es el desafío porque en la primera ola la gente por el temor a contagiarse no concurría a los hospitales, había una restricción muy importante con ASPO y prácticamente la demanda era baja, si bien recibíamos casos de coronavirus había menos demanda de otras situaciones. Hoy los hospitales están ofreciendo su demanda de servicios completa, aunque comenzamos con restricciones respecto a algunas prácticas".

También destacó que "hoy las consultas por Covid superan el 50 por ciento y la ocupación de camas por Covid son más del 50 por ciento, entonces hay que sectorizar para que no se contagien unos a otros, que por suerte viene bien, pero si aumentan los casos se hace difícil ese manejo"

Respecto al panorama en pequeñas localidades, el funcionario de la cartera sanitaria expresó que "el incremento de los casos es importante, pero el mayor incremento es a expensas de conurbano bonaerense, que son quienes tienen mayor cantidad de casos. El problema que tenemos ahora es que, en esas localidades, los hospitales están con mucha ocupación y como el interior tiene más disponibilidad, se está derivando a otras regiones. Si este incremento se comienza a recuperar en localidades más chicas, obligaría a derivar a otros lugares", en este punto agregó: "A diferencia de la primera ola, el virus circula en toda la provincia, entonces van a ir apareciendo focos sin respetar una lógica, que se ve en los grandes conglomerados".

Sobre los recursos humanos disponibles Riera recordó que "muchos se enfermaron, algunos tuvieron contacto estrecho y hubo muchas bajas porque no estaban vacunadas y estaban más expuesto. Hoy el cien por ciento del personal está vacunado. Además, pudieron hacer uso de los doce días de descanso y el stock es el mismo, más allá del refuerzo con alguno que haga una guardia. Ahora estamos tomando personal de salud, hemos reconvertido algunas camas que nos permitió el sistema, pero el personal está cansado, porque el trabajo es muy intenso y el desgaste es enorme".

El avance de la vacunación también fue uno de los puntos en la ocupación de camas, sobre este punto el director de Hospitales dijo: "Hemos visto que la población que de alguna manera se interna en las camas de cuidados críticos es más joven, en esto se podría hacer una relación respecto a la cobertura que hay con los mayores de setenta años, donde más del 68 por ciento están vacunados y esto hace que no sea el grueso de la población que demanda las terapias. Hay jóvenes sin patologías ni comorbilidades asociadas que están afectados gravemente y eso nos preocupa mucho, entendemos que tiene que ver con el crecimiento de casos, que va a tener una mala evolución".

Sobre la previsión en el incremento de casos puntualizó que "la segunda ola comenzó antes en otros países, estaba en la previsión nuestra, nos preparamos para eso, pero no tenemos elementos para ver hasta dónde va a escalar, eso es difícil, por eso son importantes las medidas de restricción".

Arnaldo Dubin - Sociedad Argentina de Terapia Intensiva
"Es una catástrofe lo que está sucediendo"


El médico intensivista Arnaldo Dubin, miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, dialogó con La Tecla y mostró su preocupación por la situación epidemiológica al expresar "es una catástrofe lo que está sucediendo".



De esta manera, el intensivista alertó que “lo primero que hay que visualizar es que estamos en una etapa de la pandemia donde el colapso del sistema parece inevitable. Además, hay un crecimiento explosivo de los contagios sin medidas efectivas de distanciamiento hasta hace muy poco y representa el doble de lo que tuvimos en el pico de primera ola, con una pendiente que es empinada y esto genera un potencial de saturación del sistema que es enorme. Este pico de casos que no es el máximo va a tener un impacto sobre el sistema sanitario en una semana o diez días".

“Las terapias intensivas están al límite o en algunos casos ya lo superaron. La fantasía que se plantea respecto a un 60 por ciento de ocupación de camas no tiene nada que ver la realidad. La semana pasada los efectores de la salud pública, de la Seguridad social y de la medicina privada emitieron un comunicado sobre el inminente colapso. Esto fue refrendado por el conjunto de la Sociedad Científica argentina. La SATI, en un relevamiento de la semana pasada mostró el 93 por ciento de ocupación en las terapias intensivas. En los últimos días esto se agravó considerablemente y la situación en los hospitales no es aliviada” expresó Dubin.

Al mismo tiempo cuestionó: “Escucho algunos discursos surrealistas, que dicen que esto va a mejorar cuando se suspendan las cirugías programadas, pero esto depende del desarrollo de la pandemia que está desatada. Hay instituciones con el cien por ciento de casos de coronavirus, y el panorama del sistema privado se está haciendo extensivo a los grandes hospitales. Lo más desesperante no es llegar al límite de los recursos físicos y tecnológicos, el problema es que los intensivistas estamos cansados, estamos en un momento de desintegración terminal. Éramos pocos antes de esto y la primera ola hizo estragos, la gente está agotada y la fatiga incide en el rendimiento y el aumento de la mortalidad.  Lo único que podemos hacer para minimizar esta catástrofe son las medidas de aislamiento. 

REGIÓN SUR -  INTERIOR COMPLICADO

Alejandro Curino (Conicet / Sociedad argentina de Investigación clínica)
"Si logramos frenar la curva de contagios y le damos tiempo a la vacunación vamos a estar bien"



Alejandro Curino

El doctor y presidente de la Sociedad argentina de Investigación clínica, investigador del CONICET y docente de la Universidad Nacional del Sur, Alejandro Curino, dialogó con La Tecla sobre la situación en la ciudad de Bahía Blanca y la región sur de la provincia. En este sentido manifestó que "la situación es muy delicada, el viernes por la noche todos los hospitales y centros de Salud de Bahía informaron que estaban ocupadas todas las camas dedicadas a pacientes con Covid-19. Si bien la situación es dinámica, el aumento del ritmo de contagios que estamos teniendo en el país y particularmente en la ciudad hace pensar que eso se va a prolongar".

"El Hospital Municipal avisó que la guardia disminuía su atención porque había ocupado sus camas para los pacientes con coronavirus. El problema grave que tenemos en Bahía y en el país son dos velocidades que están corriendo una carrera, una es la vacunación y la otra es la de los contagios", sobre este último punto, Curino expuso que "en esta ciudad la segunda quincena de marzo los contagios totales fueron alrededor de 1.300, la primera quincena de abril, subieron a 4.400, eso fue un aumento del 220 por ciento. Las razones científicas del abrupto crecimiento no las tenemos claras, probablemente se relacionen con las nuevas cepas que están circulando como la de Manaos y por el mal comportamiento de unos pocos nos afecta a todos".

En esta misma línea agregó que "el dato concreto que es que no hubo ningún momento donde la velocidad de contagios fuera tan grande. Por lo tanto estamos en esa carrera y si la velocidad de contagios le gana a la velocidad de vacunación, estamos en los umbrales en Bahía, la provincia y el país de una de las catástrofes sanitarias más graves de la medicina de la historia argentina. Con esto me refiero a que no solo estén ocupadas las camas de los hospitales, sino todos los cementerios; esto no es ciencia ficción y se ha visto en Brasil y otros países del mundo donde hasta ahora como sociedad y gobierno hemos logrado evitar. Por eso son importantes las medidas de cuidado, ya sea impulsada por el estado o por iniciativa propia. Si logramos frenar la curva de contagios y le damos tiempo a la vacunación vamos a estar bien".

Al continuar sobre el panorama sanitario regional, expresó que "en Bahía seguimos en Fase 4, eso es preocupante y estamos en una lucha que se suele llamar la grieta, que se ha colado en este problema. Al estar al borde de una crisis sanitaria esa grieta habría que dejarla de lado. El gobierno está tomando acertadamente las medidas que le corresponde con la responsabilidad que tiene, porque si los casos crecen y la gente no se cuida, el gobierno tiene la obligación ética y legal de tomar medidas, que no lo hace la oposición". De esta manera recalcó que "si los hospitales advierten que no hay camas hay que tomar medidas, porque si esta situación se prolonga las personas no se van a poder atender y en esos casos aumenta la mortalidad, no solo por coronavirus, sino porque no tienen donde atenderse o tener una atención adecuada en el caso de otras patologías".

Sobre los recursos humanos en el sistema de salud, enfatizó que "si bien el gobierno hizo esfuerzos tanto a nivel provincial como nacional en el aumento de camas, no se puede formar en un año un terapista, eso lleva mucho tiempo y ahí está la limitación de las terapias intensivas y eso alcanza a los enfermeros y enfermeras que tienen un rol fundamental en esta situación. Todo el personal de la salud está cansado, agotado y ahí tenemos una limitación importante".

Respecto a los últimos anuncios gubernamentales, el también docente universitario y miembro del CONICET, expresó que "el gobierno tomó una medida que es suspender las clases, acá en Bahía los chicos asisten en burbujas una semana sí y otra no. Esto quiere decir que la cantidad de clases que se van a perder son cinco días y en este momento al borde de una crisis sanitaria de proporciones históricas, estar discutiendo si dos semanas de clases o no, es como preocuparse que ropa se usa frente a un batallón de fusilamiento. La situación es grave y no se puede discutir eso. Tampoco se puede estar en campaña electoral o los resultados, cuando los números de casos y muertos reflejan una crisis sanitaria, me parece que habla mal de nuestra condición humana".

Pablo Casella  (Director Hospital Matera – Bahía Blanca)
"En estos días la situación es muy compleja”


El director del Hospital Privado Dr. Raúl Matera, de Bahía Blanca, Pablo Casella, dialogó con La Tecla e hizo un panorama de la crítica situación sanitaria del sur bonaerense. Al respecto destacó: “En los últimos 15 días hemos tenido un aumento notable de los casos. Hace dos semanas teníamos alrededor de 30 pacientes con seguimiento telefónico y anoche (viernes) eran 197, con lo cual la ocupación está  completa. Por esos motivos estamos incrementando el número de camas a expensas de sacar a otras áreas del hospital para transformarla en habitaciones de aislamiento".

En este punto, Casella puso de manifiesto que "en estos días la situación es muy compleja y cuando uno hace proyecciones para el futuro todo indica que si no se toman medidas respecto a la circulación de la gente que sean determinantes, esto va a seguir"

Como Plan B al complejo escenario, Casella, comentó que "un grupo de médicos que integramos el Foro Popular de Salud hicimos una propuesta basada en un modelo que diseñó el ingeniero del Conicet Rodrigo Castro, que se llama ASPI y nos pareció interesante, porque la posibilidad que hay de hacer una restricción completa tiene mucho menos margen, él diseñó el modelo matemático que lo menciona como un `Aislamiento Selectivo Planificado e Intermintente´. En vez de cerrar todo, se debe buscar en forma selectiva cuáles son los focos que están generando esta diseminación viral para cerrar esas actividades con un tiempo de inicio y fin Eso generaría un descenso de la curva que le daría a los hospitales la posibilidad de ir dando altas, evitando internaciones y posteriores muertes que son evitables".

En esta misma línea y sobre las medidas alternativas dijo que: "no tenemos una propuesta concreta que tenga que ver con decisiones comunitarias, por eso se hace hincapié en los cuidados personales, en el uso de tapabocas y tratar de evitar los distanciamientos".

Sobre la atención actual a pacientes críticos explicó que se está realizando la derivación a hospitales de la región "el tema que tienen una capacidad limitada y la mayoría de ellas están con sus terapias por arriba del 90 por ciento, por lo tanto, la situación es compleja en Bahía Blanca y toda la zona.