ANALISIS ECONOMISTAS
14/05
Inflación: qué se espera de la economía y cómo actúa el gobierno
La última medición de precios realizada por el INDEC, arrojó un resultado del 4,1%. En este sentido los economistas Eva Sacco y Mariano Gorodisch, analizaron las variables del último índice, como también la respuesta del gobierno
La última medición de precios realizada por el INDEC, arrojó un resultado del 4,1%. En este sentido los economistas Eva Sacco y Mariano Gorodisch, analizaron las variables del último índice, como también la respuesta del gobierno.

Con los números sobre la mesa, la economista Eva Sacco, consideró que "la inflación de 4,1% en abril está en línea con lo esperado (un número alto), aunque se esperaba una mayor desaceleración (ningún a consultora de las grandes superó el 3,8%). Luego del reajuste de precios relativos de marzo (con sectores que aumentaron mucho más que el promedio como indumentaria y educación con 10,8% y 28,5% respectivamente) a la economía le está costando la controlar la inercia".

Además explicó que "los aumentos fueron entre 6% (indumentaria) y 0,5% (comunicación). Esta menor heterogeneidad podría indicar un ´acomodamiento´ a niveles altos de inflación. Es crucial en este punto reforzar las políticas de desaceleración inflacionaria: acuerdo de precios, estabilidad cambiaria, precios regulados".
 
"Otro elemento que explica el alza, además de la inercia es la inflación importada. Los precios de los commodities alimenticios (principal exportación argentina) vienen experimentando alzas significativas desde mediados de 2020 lo que se aceleró en 2021. Si bien es una excelente noticia la soja a US$600, en una economía altamente endeudada y con un problema endémico de restricción externa, esto presiona fuertemente sobre los alimentos" manifestó la economista.

En referencia al accionar del gobierno expresó que "por el lado de las medidas de contención de precios, debe valorizarse la decisión de desacelerar la tasa de devaluación: el dólar oficial,  por primera vez desde febrero de 2020 tuvo una tasa de devaluación inferior al 3% (en febrero de 2020 había sido 1%). Sin embargo se amplió (aunque solo levemente por el momento) la brecha con el dólar oficial. La buena noticia es que el ingreso extraordinario de dólares por el sojazo agrega grados de libertad para la política económica y cambiaria".

Sobre las perspectivas enfatizó: "Lo que seguro sabemos que no es un factor inflacionario hoy por hoy son los salarios, que vienen de varios años de caída consecutiva. De hecho, la pauta de 29% propuesta inicialmente en el presupuesto y con la cual se estaban negociando paritarias debería ser revisada para que los salarios y el poder adquisitivo puedan recuperarse" y subrayó: "Es importante apuntar que los salarios deben aumentar en términos reales para mejorar el consumo deprimido y reactivar la economía".

Por su parte, el economista y periodista de finanzas Mariano Gorodisch aseguró que "lo más preocupante es la inflación proyectada, la que se viene, porque a este ritmo tendremos una anualizada de más del 60%".

"Lo que asusta es lo que puede pasar después de las elecciones, porque hoy tuviste una inflación de más del 4 por ciento con un dólar que se está congelando, interviniendo en el mercado, con tarifas también congeladas, igual con el transporte. También tenemos Precios Cuidados, Precios Máximos, y con todo esto tuvimos esa inflación, imaginemos cuando se destape todo en diciembre", adelantó. 

En cuanto a la posición del ministro de Economía, Martín Guzmán, Gorodisch sostuvo que "no puede hacer nada porque no lo dejan, él planteó una solución que era subir las tarifas porque se estaba subsidiando a los más ricos, los más pobres usan garrafas y son más caras. Entonces se subsidia a los más ricos".

"Yo creo que el ministro va a estar hasta las elecciones y después se va a ir, ahora no puede salir porque el dólar se dispararía", evaluó. 

Respecto de las causas de este rebrote inflacionario, y de las posibles salidas, el analista económico dijo que "no hay que poner cepos laborales, como hicieron, y dejar trabajar a la gente. Estas son las consecuencias de haber cerrado todo el 20 de marzo del año pasado, cuando no pasaba nada, y dando IFE, subsidios a todo el mundo, que obligó a más emisión monetaria y esto repercute en la inflación".