NOTA DE GRAFICA
30/05
Movimientos sociales: malestar en alza
Con los comicios legislativos a la vuelta de la esquina, las organizaciones sociales exigen más respuestas al Gobierno nacional ante la crisis económica agravada por la pandemia
En 2019, la gran mayoría de los movimientos sociales se alinearon detrás del Frente de Todos, y esa participación se tradujo en cargos en el Ejecutivo y bancas en los legislativos nacionales, provinciales y locales. Sin embargo, con el correr de la pandemia y la crisis, los dirigentes que representan a trabajadores de la economía popular comenzaron a manifestar algunos resquemores con el Gobierno encabezado por el presidente Alberto Fernández.

“No aguantamos más la presión de nuestros propios compañeros, están cagados de hambre. Se avivan o va a pasar la famosa frase: con los dirigentes de la cabeza o con la cabeza de los dirigentes. Tiene que haber un cambio en la política económica”, advirtió en abril Juan Grabois, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). El blanco de los ataques tiene nombre y apellido: Martín Guzmán, ministro de Economía.

Beneficiario de una línea directa con el sumo pontífice de la Iglesia Católica, Jorge Bergoglio, Grabois tiende a desmarcarse del Gobierno, emprender peleas con la oposición y arremeter contra el propio elenco del Frente de Todos. Sin embargo, parte de su estructura está dentro del Estado nacional, en la cartera de Desarrollo Social.



La de Guzmán no fue la única figura bajo fuego amigo. En mayo de 2021, el
ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, anunció el aumento de los montos de la Tarjeta Alimentar y la ampliación del universo de cobertura. Una de las principales críticas la hizo Emilio Pérsico, secretario de la Economía Popular y titular del Movimiento Evita.

“La Tarjeta Alimentar nos puede incluir como consumidores, pero eso no es
inclusión social; la única es el trabajo. Y no resuelve el problema de la inflación,
porque esta se la termina comiendo. Esa tarjeta es pan para hoy y hambre para
mañana”, graficó el secretario general del Evita.

“La discusión con algunos funcionarios es que con parches, no se solucionan las cosas. El aumento de la Tarjeta Alimentar es muy bueno, pero junto con eso hay que hablar también de trabajo, aunque sea de pequeñas obras”, afirmó a La Tecla Juan Carlos Alderete, diputado
nacional del Frente de Todos y líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC).
El denominado “triunvirato de San Cayetano” está integrado por la CCC, Barrios de Pie y la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).



Esta última está conformada por el MTE, el Evita y el Movimiento Teresa Herrera. Varias de estas organizaciones formaron la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), liderada por un dirigente del Evita, Esteban “Gringo” Castro, de cercanía con el Presidente.
Ya con la personería social esperan sumarse a la CGT. El crecimiento y peso de estas organizaciones en el año y medio albertista es evidente.

Los reclamos por la situación económica también tienen sus bases en que son las organizaciones sociales las que atienden a quienes se caen del mapa, situación que, una vez más, se agrava con la pandemia; es decir, son trabajadores esenciales sin el beneficio de la vacuna contra el coronavirus.

Según informó Alderete, su organización tiene “en los comedores y merenderos 14 mil” trabajadores en todo el país. Por su parte, el coordinador nacional de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, sostuvo que cerca de 15 mil personas trabajan en más de 1.200 comedores comunitarios.

“Calculamos que los trabajadores de la economía popular son más de tres millones de personas. Tres millones que se inventan su propio empleo. Actualmente, dentro de la CTEP se nuclean alrededor de 600 mil de esos trabajadores”, dijo el diputado nacional Federico Fagioli, integrante de la organización de Grabois.

Los resquemores que expresan los movimientos sociales son advertencias para el Gobierno, no solo por tener de primera mano un termómetro de lo que sucede en los barrios populares afectados por la crisis económica y la pandemia, sino porque el Frente de Todos se enfrentará a las elecciones legislativas, que servirán como plebiscito de la gestión de la coalición peronista.

“Nosotros creemos que el Frente de Todos es un espacio amplio en términos de su representación; la presencia de representantes de los movimientos sociales en el Congreso es absolutamente necesaria, porque expresa al sector más dinámico en términos sociales. Obvia-
mente, hay una agenda, que nosotros entendemos que es absolutamente imprescindible, que se ha expresado en la Cámara de Diputados, y estamos convencidos de que va a ser uno de los componentes centrales de la coalición”, señaló Menéndez a La Tecla.



Juan Carlos Alderete - “Los sectores poderosos buscan que el Presidente fracase”

El diputado nacional y referente de la Corriente Clasista y Combativa, Juan Carlos Alderete,
analizó el vínculo del Gobierno con los movimientos sociales.
Afirmó que “los sectores poderosos buscan que la política del presidente Alberto Fernández
fracase”.
-Hubo críticas a iniciativas de funcionarios del Gobierno, como el aumento a la Tarjeta Alimentar o las medidas del ministro Guzmán. ¿Qué opinión le merecen esos cuestionamientos?

-La discusión con algunos funcionarios es que con parches no se solucionan las cosas. El aumento de la Tarjeta Alimentar es muy bueno, pero hay que hablar también de trabajo, aunque sea de pequeñas obras.

-Que haya resquemores de movimientos sociales con el Gobierno, ¿complica el armado de las listas para este año electoral?

-En el caso particular nuestro, la posición es contundente: vamos a seguir en el Frente de Todos, a mantener la unidad y hacer todo lo posible para que crezca el espacio y que no se reduzca.


Federico Fagioli - “El Presidente pidió que se le marque si se va del camino”

Federico Fagioli, diputado nacional del Frente de Todos e integrante de la CTEP, analizó el vínculo del Gobierno con los movimientos sociales.
-¿Ve que hay resquemores de los movimientos sociales con el Gobierno?

-Hay una vinculación lógica entre los movimientos sociales que plantean las
demandas de los sectores populares y el Gobierno que, aun en pandemia, tiene que atender estas necesidades. El mismo Alberto Fernández pidió que se le marcara cuando estaba yéndose del camino. Eso es un aporte imprescindible de los movimientos sociales.

-Algunos sectores criticaron medidas como la Tarjeta Alimentar o la política de Guzmán. ¿Qué opinión tiene?

-¿Quién podría, como parte de los sectores populares, creer que no hay que generar políticas que ayuden a que la gente pueda comer? Partir de eso sería desviar lo que en el fondo planteamos. Celebramos que se haya destinado ese presupuesto a la Tarjeta Alimentaria. Eso no quita que podamos incluso proponer formas de repensar la política para que no sea
una mera asistencia y se asigne a la generación de empleo genuino.

-De haber resquemores con el Gobierno, ¿creen que afectarían a las listas del Frente de Todos este año?

-No existe tal cosa. Las posiciones diversas, e incluso contrarias, son lo que hacen a la particularidad de esta coalición. No se trata de ganar un lugar en la lista para beneficio individual, sino generar el diálogo y el consenso que nos permita transformar la realidad, acompañando un proceso necesario para que nunca más nos gobiernen los ricos y las mayorías populares podamos marcar el rumbo de un país.


Alvaro Llambi - “Queremos una política profunda que democratice la economía”

Alvaro Llambi, concejal del Frente de Todos de Lomas de Zamora, director nacional de Desarrollo Socio-Comunitario y referente del Movimiento Evita dialogó con La Tecla. Expresó: “Entendemos que es correcta la decisión de volcar recursos a los sectores populares para el consumo, pero la solución a los problemas que tienen que ver con la pobreza es generar puestos de trabajo y que sea el ordenador, para que la economía se concentre en los sectores populares y los recursos no se concentren en sectores como los supermercadistas.

Eso es lo que criticamos de la Tarjeta Alimentar, porque los fondos tienen que circular en los trabajadores y comercios de barrio, porque entendemos que esa inversión del Estado debe
circular y quedarse en el país”. En esa línea, el lomense sostuvo que “una política que genera trabajo en la economía popular fortalece a la producción”.

En referencia a posibles resquemores con el Gobierno, Llambi dejó en claro que “el noventa por ciento de las organizaciones sociales son parte del Frente de Todos, que es el más amplio de la democracia, porque contiene y expresa distintas variantes, y eso es saludable.

Obviamente podemos tener apreciaciones distintas sobre determinadas políticas, pero acompañamos al Gobierno y entendemos las dificultades en el marco de la pandemia. Obviamente, sentamos nuestra posición, pero somos parte del Frente y acompañamos la gestión de Alberto Fernández”.
Sobre el impacto de la suba de precios en los sectores más vulnerables, el concejal expuso: “Necesitamos una política de profundidad que vaya a la democratización de la economía”.



Andrés Larroque - “Los recursos están bien direccionados y llegan a la gente”

En referencia a la postura de dirigentes sociales respecto de la Tarjeta Alimentar, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, dialogó con La Tecla y señaló: “Los recursos están bien direccionados, llegan directamente a la gente. Después hay una discusión de segundo orden, más de carácter instrumental, que tiene que ver con cuál es el mecanismo más eficaz; que, por supuesto, siempre es válida, en tanto y en cuanto se dé a través de
los canales correspondientes.

Si el Gobierno está haciendo un esfuerzo muy grande aportando 150 mil millones de pesos para los sectores más postergados, esa debe ser la noticia o el eje central, y después se pueden ir generando los ámbitos para trabajar muchos planteos que tienen lógica, pero que no tienen que tapar el anuncio principal”.

En este sentido, el funcionario provincial expresó: “En materia de políticas sociales tenemos dos discusiones: una, la de coyuntura, la urgente; y otra, la de estabilizar políticas sociales de mediano y largo plazo, que lleva más y tiempo y requiere de más miradas. Nadie tiene la razón de manera absoluta, no hay que confundirse. Si estamos discutiendo lo urgente, resolvamos eso. La cuestión estructural se resuelve modificando el modelo económico. Creo que todavía tenemos un trecho para mejorar las políticas asistenciales”.

Por otra parte, el ministro puntualizó que “otro tema a resolver es que no se mezcle la discrecionalidad con la asistencia social. Donde hay una necesidad, hay un derecho. Aquel que acredite la necesidad tiene que tener el derecho”.