INFORME ESPECIAL
07/06
Día del periodista: de los medios a la política
Incursionaron y formaron su profesión al calor de los medios de comunicación, sin embargo pegaron el salto y en la actualidad cumplen un rol de representación política desde el Ejecutivo en sus municipios o en sus respectivas bancas parlamentarias. Qué piensan, cómo ven a la comunicación y cuáles son los desafíos al celebrase un nuevo día del periodista.
Incursionaron y formaron su profesión al calor de los medios de comunicación, sin embargo pegaron el salto y en la actualidad cumplen un rol de representación política desde el Ejecutivo en sus municipios o en sus respectivas bancas parlamentarias. Qué piensan, cómo ven a la comunicación y cuáles son los desafíos en la actualidad. La palabra de los intendentes Ariel Sujarchuk (Escobar), Héctor Gay (Bahía Blanca), Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y los legisladores Franco Bagnato (Senador  provincial por JxC) y Guillermo Bardon (Diputado provincial por Cambio Federal)


Franco Bagnato (Senador provincial Juntos por el Cambio)
“La ética periodística debe volver a marcar el camino”


-¿Cómo surgió su vocación?
-Yo trabajaba en una inmobiliaria en Mar del Plata y había decidido estudiar para ser profesor de historia. Un día llegó a la oficina Juan Alberto Badía buscando una casa para alquilar por la temporada de verano y de entrada tuvimos buena relación y el me invitó a la radio donde estaba trabajando y así fue que pisé por primera vez un estudio, fue en Radio Mitre. Instantáneamente descubrí un mundo que me fascinó, que me marcó un camino y que definió mi vida.

- ¿Qué experiencia tiene en los medios?
-Fueron muchos años e hice muchas cosas, en los comienzos las trasnoches de la radio en Mar del Plata, luego la posibilidad de ocupar horarios más centrales y con el tiempo llegar a Buenos Aires para trabajar en Radio Continental. Después vino Gente que busca gente, el programa de televisión que me permitió llegar a millones de hogares en Argentina y el continente. También trabajé en Radio Belgrano y Radio del Plata y en Estados Unidos haciendo televisión. Luego de muchos años volví a Mar del Plata y me sumé al proyecto de Radio Brisas, que en poco tiempo se posicionó fuerte en la ciudad, un sueño cumplido. Esta profesión me ha dado muchas satisfacciones y siempre el agradecimiento es para la gente que me dio un lugar.



 - ¿Cómo ve el rol de la prensa en la actualidad? 
-Los periodistas profesionales y las empresas periodísticas deben ser los garantes del acceso a la información de calidad, chequeada y bien intencionada. La ética periodística debe volver a marcar el camino. Cuando las fake news generan pánico y desinformación, los periodistas deben estar ahí para llevar tranquilidad y para acercarnos a la verdad. 

- ¿Considera que la pandemia puede modificar algo respecto a la relación de los medios con la sociedad y la política?

-Tengo la esperanza de que así sea, ojalá el periodismo pueda salir de la trampa que muchas veces le tiende la vorágine por llegar primero o por tomar partido. Espero que la labor periodística pueda volver a ocupar el rol de nexo natural entre política y sociedad llevando información de calidad.



- ¿Cuál considera que son los desafíos que tienen hoy en día los periodistas/comunicadores?

-Vincularse cada vez más con las nuevas tecnologías y con las nuevas audiencias para ocupar esos lugares que hoy ofrecen contacto más directo y fluido con la sociedad, en las redes especialmente, y poder inspirar a los jóvenes. 

- ¿Ha cambiado su relación con la prensa al estar ahora en una función legislativa?

Nunca fui alguien que asista a los medios como invitado o que dé entrevistas, lo mío siempre fue participar desde adentro como profesional. Hoy elijo que el trabajo que realizo en el despacho hable por mí y suelo encontrarme con periodistas especialmente en el interior de la provincia, aunque por supuesto atiendo todas las requisitorias que llegan. Sigo además ligado a muchos amigos periodistas y comunicadores con los que comparto amistad y relación profesional.

Guillermo Bardón (Diputado provincial Cambio Federal)
“El periodismo es algo que me atrapa”


- ¿Cómo surgió su vocación?

-Yo soy de Santa Rosa, La Pampa y me había ido a estudiar medicina , porque pensaba que esa era mi vocación desde chico. Me fui Córdoba, había estado dos semanas y me di cuenta que no era lo mio y no tenía anda que ver con lo que quería hacer, me volví a La Pampa y no tenia qué hacer con mi profesión. En ese tiempo charlando con mi mejor amigo me dijo que se iba a La Plata a estudiar Comunicación y la verdad me di cuenta que no podría ser otra cosa que periodista y encontré mi vocación. Eso no fue de un día para el otro, porque en tercer año hice un click y me di cuenta que es lo que me gustaba. En cuarto y quinto año me dediqué a full a meter materias y trabajar en el periodismo y lo hice con dedicación porque es lo que amaba y disfrutaba.

- ¿Qué experiencia tiene en los medios?

-Yo arranqué en una revista de la Facultad, después trabajé en una revista local que se llamaba "Calle 52". También trabajé en distintas radios haciendo las trasmisiones de vestuarios de los partidos de Estudiantes y Gimnasia cuando jugaban de local, hice una pasantía en Cablevisión La Plata y luego en el Diario El Día. Paralelamente tuve programas de radios, después fui corresponsal de Radio del Plata y también de Canal 9. Luego fui dos años entre 2009 y 2011 jefe de prensa de Felipe Solá. 



- ¿Cómo ve el rol de la prensa en la actualidad? 

-El periodismo no escapa a la grieta. Lamento en lineas generales que sea así, pero no es en todos casos. Uno ve periodistas que están de un lado o del otro cuando en verdad, más allá de las convicciones que puede tener uno, el posicionamiento político pesa mucho y más a la hora de volcar la opinión en la radio, el papel o la televisión.

- ¿Cuál considera que son los desafíos que tienen los periodistas hoy en día?

-El desafío pasa en como el periodista logra salir de esa dicotomía y de estar en un lado u otro, cuando en realidad nuestro rol es otro, para darle al lector o quien esté del otro lado poder darle las herramientas sea a partir de las herramientas que uno le brinda y pueda sacar sus propias conclusiones. Eso es lo que tiene que darse con política y cuestiones vinculadas a esa temática. Hoy ese el gran desafío en el periodismo político que es escapar de la grieta. 

- ¿Considera que la pandemia puede modificar algo respecto a la relación de los medios con la sociedad y la política?

-La pandemia nos obligó y nos obliga a profundos cambios. las dificultades para vincularnos de manera personal las vivimos no solo como profesionales, sino como personas. Uno no se puede juntar como lo hacía antes con amigos y nuestros hijos no pueden ir al colegio, por eso claramente el rol de todos ha cambiado. Más que las cuestiones vinculadas a otros factores, lo que hace al periodismo político pasa por ejercer sanamente esta profesión, sin relegar convicciones, independiente de la virtualidad o presencialidad de la cuarentena, el punto es pasa como ejercer esta profesión maravillosa. El periodismo es algo que me atrapa y me duele ver cómo gente a  la que uno conoce o tiene vínculos discute con otros por las enormes diferencias que hay en la dirigencia.

- ¿Ha cambiado su relación con la prensa al estar ahora del otro lado?

- No, sigo teniendo la mismas relaciones que cuando ejercía el periodismo. En el caso de La Plata sigo vinculado con todos los que compartía un café, un mate, una trasnochada. Muchos de ellos son amigos y, debería hacer memoria, pero no me he peleado con nadie. Como estuve del otro lado, cuando veo que la cosa puede salir de cauce trato de cambiarlo y que se acomode. Puedo tener un intercambio por alguna cuestión política, pero en mi caso particular no personalizo, no dejo de hablar con alguien por alguna cosa que pudo haber dicho o escrito que no me gustó. No dejo de tener un vínculo y en este caso un periodista por algún intercambio que podamos tener subido de tono, siempre con respeto. Eso forma parte de las reglas de juego.



-¿Cuál fue su experiencia más gratificante y la que no?

- Siendo periodista estuve muy cerca de entrevistarlo a Diego Maradona, hablé a su casa, me atendió Claudia (Villafañe), y hubiera sido un sueño porque ibamos a tocar diferentes temas, pero no se dio. Hace poco iba a ir a un entrenamiento de Gimnasia y no pudo ser. Esa fue mi gran frustración. Luego gratificantes tuve muchas, en la radio me di gustos, hice muchas entrevistas a personajes que yo miraba de chico.

-¿A quién recuerda?

- Al "Loco" Gatti, yo era bostero a morir y entrevistarlo era todo para mi porque él era una leyenda. Eso habla un poco de mis orígenes porque soy de una familia de clase media baja de Santa Rosa, todos laburantes, con lo cual había muchas cosas que parecía muy lejanas en tiempos donde no existía internet. Después a Carlitos Balá, todo eso me dio mucha satisfacción y me gratificaba hablar con esas personas. En términos políticos, hubo entrevistas y notas, donde se trabajaba para conseguir primicias cuando todo era más difícil, haber conseguido información en temas importantes también me genera satisfacción

Ariel Sujarchuk (Intendente Escobar)
“Hoy la opinión y la ideología están por encima de las noticias y la información”


-¿Cómo surgió su vocación?

-Desde chico siempre me atrajo el mundo de los medios y los 90 fueron una época donde los jóvenes sentimos que teníamos mucho para decir porque no teníamos espacios para hacer. Con la llegada de Néstor Kirchner, eso cambió y encontramos en la política una herramienta para transformar la realidad.

-¿Qué experiencia tiene en los medios?

-Pasé por las redacciones de Editorial Perfil, trabajé en distintos semanarios, fui productor de Splendid y América en radio, hice televisión en la TV Pública, pero me siento muy honrado de haber sido por 8 años el director de la revista Encrucijadas de la UBA, uno de los productos editoriales de mayor calidad y prestigio de la Argentina.



-¿Cómo ve el rol de la prensa en la actualidad? ¿Considera que la pandemia puede modificar algo respecto a la relación de los medios con la sociedad y la política?

-El rol de la prensa mutó muchísimo con respecto al periodismo con el que me formé. Primero desde la tecnología porque era un periodismo que recibía cables de noticias, que esencialmente los diarios, la radio y la televisión eran los principales medios de llegada. Ahora es un periodismo mayoritariamente digital. Pero también cambió conceptualmente: hoy la opinión y la ideología están por encima de las noticias y la información. 

-¿Cuáles considera que son los desafíos que tienen los periodistas hoy en día?

-Creo que los periodistas, y la prensa en general, tienen por principal desafío ser confiables, precisos y objetivos ante el enorme caudal de fake news que circulan en las redes sociales e incluso en algunos medios tradicionales. Como le sucede a la mayoría de las instituciones, el rol de la prensa también es muy cuestionado por la opinión pública.

-¿Ha cambiado algo con la prensa al estar ahora del otro lado?
-Lo que cambió es que antes yo hacía las preguntas y ahora me las hacen a mí.




Los intendentes Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Héctor Gay (Bahía Blanca) dieron inicio a un nuevo ciclo de charlas en vivo a través de la cuenta de Instagram de La Tecla (@revistalatecla). Ambos jefes comunales, dialogaron sobre  los desafíos y el rol del periodista en la actualidad. Asimismo compartieron sus mejores experiencias en los medios y analizaron el porvenir de la comunicación. 

-¿Cómo surgió su vocación de periodistas?

Diego Valenzuela (DV) -Ser periodista es una vocación, uno siente que es parte del funcionamiento democrático al dar herramientas a la ciudadanía para pensar, para tomar decisiones, tanto a nivel información como a nivel opinión. En mi caso particular yo tengo en mi familia a mi padre que es periodista, que es locutor, Juan Carlos, que aún hoy se sigue dedicando al periodismo de automovilismo. Y bueno, a mi me nació esa vocación cuando no se estudiaba, no había carreras de periodismo, así que decidí estudiar economía, pero siempre tuve en claro que quería hacer periodismo. Entré por el lado del deporte y después fui pasando a la economía y al periodismo de actualidad, pero siempre con esas ganas de participar de lo público, de la vida social a través de esa herramienta que es la comunicación.



Héctor Gay (HG) -El camino más o menos similar, yo empecé de periodista de joven, en la radio y después me tocó una circunstancia particular, yo en ese momento vivía en Pigué, una ciudad chica a 100 km de Bahía Blanca de la cual soy oriundo. Y la idea era cuando terminé la secundaria de ir a estudiar a La Plata, la verdad mi familia se asustó mucho porque alguien conocido le habían puesto una bomba en el departamento. (…) Y realmente comencé un poco cómo decía Diego, con los primeros palotes en radio, apenas 18 años. Después me mudé a Bahía Blanca cuatro o cinco años después y comencé una carrera en periodismo que seguí durante 30 años en radio y televisión y la verdad que fue hasta el año 2013.



-¿Cómo ven hoy en día el rol del periodista y de la prensa en la actualidad ahora que están del otro lado?.

DV- Creo que hay muchos desafíos lindos que se superponen. Primero es el desafío tecnológico, el periodismo no va a dejar de existir nunca, pero va a mutando en sus plataformas, de hecho, esta transmisión con ustedes La Tecla es una muestra de innovación de animarse a un vivo de Instagram. Y digo que hoy además la comunicación se ha horizontalizado y es muy accesible, cuando nosotros éramos chicos o antes solo comunicaban las élites o los que tenían poder, los que tenían dinero, los que tenían un medio y ni hablar en el siglo XIX. 

Hoy la comunicación está a disposición de cualquier ciudadano, ciudadana a través de las redes sociales, y no es que esto reemplaza el periodismo, lo que hace es que fluya mucho todo lo que es el ida y vuelta de noticias. El primer desafío es tecnológico, los periodistas no somos protagonistas excluyentes de la comunicación, también lo son los ciudadanos. También está el otro desafío que es no perder el método, el periodista, la periodista, es curioso, investiga, averigua, busca el balance, busca diferentes opiniones, da herramientas para pensar y también opina por supuesto.

Hoy tenemos más un periodismo militante que habla desde un lugar o desde otro y a veces solo sirve para que uno afirme lo que ya piensa, si estás de un lado o del otro, por ejemplo de “la grieta”. Yo creo que no tenemos que abandonar el desafío de buscar que la gente piense y no que confirme su pertenencia a uno u otro bando. 

HG- Es interesante lo que ha planteado Diego porque entramos ya a uno de los temas urticantes que se pueden dar en una charla. El acaba de hablar del periodismo militante, seguramente cuando nosotros empezamos no era un tema de discusión, el periodista era periodista, iba a las fuentes, era el periodista que chequeaba por lo menos con tres fuentes una noticia antes de largarla, por lo menos era lo que a uno le enseñaron. 

Pero la verdad es que no estaba en nuestro léxico lo del periodista militante, hoy es una cuestión de un debate profundo, donde de algún modo, a veces pasa alguna cosa muy loca con el periodismo, yo discuto con muchos de mis amigos periodistas: “Ustedes nos critican mucho a nosotros por la grieta, pero viven inventando permanente la grieta”. Y la grieta cómo que vende, entonces estamos en un momento muy particular, donde el rol del periodismo, que es muy importante, hoy lo es más y dentro de esta situación tan particular que tenemos en la Argentina en estos tiempos.

Es bueno debatir sobre el rol del periodismo, de los medios en generales, pero también el periodismo y este es uno de los temas a discutir, el periodismo militante, vivimos en épocas muy distintas, donde la tecnología a horizontalizado mucho más, hoy cualquier ciudadano es un periodista en potencia, cualquier ciudadano sube una foto, opina en las redes. Es muy distinto a lo que nosotros vivimos con el espectro tradicional de los medios, es mucho más de ida y vuelta. Yo soy amante de la radio, por ejemplo, y la radio se ha potenciado porque se ha aprovechado de muchas tecnologías después de que muchas veces se dijo que la radio iba a desaparecer y sin embargo se ha reinventado. Realmente es muy buena la oportunidad que se tiene, pero también hay desvíos, también me parece que hay una necesidad de autocrítica cómo la que tenemos que hacer nosotros los que estamos en política de parte del periodismo del rol que hoy se está jugando en la democracia argentina.

-¿Cómo es la relación con los periodistas teniendo en cuenta la mirada que se tiene sobre el periodismo militante teniendo en cuenta que ambos pertenecen a un mismo partido político?




HG- A veces es complicado, es difícil porque ¿Sabés lo bueno de esta función? Y creo que Diego lo va a compartir, es muy bueno estar o haber estado de los dos lados del mostrador, porque seguramente si tuviéramos que volver, yo ejercí muchos años el periodismo político y económico también, si tuviera que decir por que me lo han preguntado: ¿Cómo ves las cosas del otro lado? Digo: distintas, porque ahora me doy cuenta que estando solo del lado del periodismo no tenía toda la data cómo para explicar algunas cosas, de este lado si las tenés, porque estas todo el día tomando decisiones y podes dar explicaciones de cada una de las cosas. 

Ahora, la relación es difícil, yo todavía convivo con muchos de quienes fueron mis compañeros o con quienes compartí redacciones o estudios de televisión, y la verdad que me siento bien porque puedo discutir los temas de igual a igual, pero a veces me cuesta más que a otros hacerles entender determinadas acciones o decisiones. Es un buen ejercicio, aún partiendo de la base de un concepto importante: si hay una profesión que esta cerca de la política permanentemente es el periodismo, no hay nada más cercano. No es que uno salta del periodismo a la política y no tiene noción de nada, pero las relaciones con los colegas tienen sus pros y sus contras.

DV- Lo que le agregaría a Héctor es que uno tiene que hacer lo que pregona, creo que hemos pregonado siempre la búsqueda de la coherencia, y en este sentido, hoy desde este lado que es un cargo público elegido por el voto popular tenemos que seguir siendo cómo somos. Y creo que es lo que hacemos, hablar con todos, tanto en lo que es las entrevistas en “on” cómo los “off” que son tan habituales dentro de lo que es el periodismo político y económico. Yo soy partidario de que el “off” se parezca, que sean casi lo mismo, porque eso habla también de una consistencia entre lo que piensa y hace. 

Desde ya la relación con los colegas, yo mantengo muy buena relación con gente que hoy están en trincheras diferentes, los sigo valorando y sigo pensando que actúan desde una decisión personal con honestidad intelectual. Me refiero por ejemplo a la relación que uno puede tener con Leuco o con el Gato Silvestre, que hoy están en trincheras diferentes, pero tengo buena opinión de los dos, creo que los dos hacen lo que hacen en función de una convicción, quizás han tomado el camino más enfáticamente del periodismo de opinión para defender un punto de vista y tampoco eso está mal. 

Yo creo que el género de la opinión es válido, pero lo que no puede ser es todo el periodismo todo el tiempo de opinión o de bajada de línea, también tiene que haber la información, el chequeo, el punto de vista distinto al de uno, porque eso es lo que construye una buena deliberación en la democracia. Así que además de la opinión pura y dura, porque hoy veo muchos periodistas editorializando, eso es un género que antes no estaba, cada programa empieza con un larguísimo editorial de un periodista, donde el periodista se ha convertido en casi una celebridad: “¿Qué va a decir tal o cual cuando empiece su programa?”. No está mal, porque siempre hubo un género de opinión, pero también tiene que haber todo lo demás que es dar todas las herramientas al público para pensar. Y nosotros hoy que estamos en este lugar, por más que estemos en Juntos por el Cambio, yo tengo muy buena relación con periodistas que son críticos de Juntos por el Cambio y me parece que así debe ser.

- ¿Consideran que la pandemia puede modificar la relación de los medios con la sociedad y la política?

HG- La pandemia está modificando muchas cosas y va a modificar muchas cosas de todo punto de vista. Me parece que aquí en este momento hay una situación quizá ajena a lo que es el ejercicio del periodismo pero que está afectando muchísimo y es las derivaciones económicas de esta pandemia y su afectación a los medios en general. 

Hoy hay un problema muy serio de subsistencia de medios, cómo pasa con otras cosas, con la gastronomía y cómo pasa con muchas actividades, pero estábamos hablando específicamente de los medios, y la verdad esto tiene que ver también, porque lo que veo hoy es que se a deteriorado muchísimo el ingreso y la forma de vivir de los periodistas a partir de los vaivenes económicos agudizados por la pandemia. Y esto tiene que ver, veo mucho desaliento, mucha desazón, veo medios que no pueden subsistir, veo la posibilidad en algunos casos de tener que recurrir a cualquier financiación de la política y eso también condiciona, en ese aspecto quizás es el que menos se habla, porque hasta hay un prurito al hablar de estas cuestiones, pero el impacto económico de la realidad argentina y de la pandemia está afectando mucho a los medios y a los periodistas y esto no es gratuito, no va a ser gratuito.



DV - En este momento cómo dice Héctor es un gran desafío para los medios chicos, los medios locales, regionales, con una crisis económica sumada a la pandemia eso es cuesta arriba, por eso es valioso por ejemplo lo que hacen ustedes, un periodismo con una identidad y una pertenencia bonaerense asentado en La Plata.

Además, lo hablábamos alguna vez, yo trabajaba en canal 2 por ejemplo, cuando era de La Plata. Mi primer programa de tele que hice se llamaba “Gente de Buenos Aires”, y yo vivía acá en Tres de Febrero y me iba en un remis a La Plata, recorríamos los pueblos, el canal lo perdimos. Hoy es un canal nacional que habla de temas nacionales entonces digo, están muy buenos emprendimientos periodísticos como La Tecla y tantos otros que en este momento les debe hacer más cuesta arriba por la cuestión económico y de pauta publicitaria pero es valioso el esfuerzo que se hace en este ambiente porque quiero decir esto: el periodismo local y regional es super necesario, los medios nacionales sobrevuelan lo local y lo regional y uno en general no ve reflejados sus barrios, su localidad o sus distritos, viva en Bahía Blanca, en Tres de Febrero, en Telefé, en Canal 13, en Clarín, en La Nación o en Página 12. Así que celebro la prensa local y regional y si diría que en un momento como este, de tanta grieta, el periodista cómo desafío debe formarse más que nunca, tiene que informarse, tiene que leer, no tiene que actuar con liviandad, porque sino informamos con irresponsabilidad de algo tan grave como lo sanitario o la salud.

-¿Cuál fue la anécdota más graciosa y más dramática en su rol como periodistas? 

HG-
Seguramente tenemos muchos, en radio y en televisión se hablaba de los furcios, hasta había un “Show de los Furcios”, porque quien no ha metido la pata duramente. Yo recuerdo un par de esos furcios en los primeros tiempos de la radio, seguramente después he tenido muchos, pero uno en una época difícil todavía. Porque empecé a trabajar cuando todavía no estaba la democracia y he vivido la censura, viví lo que era en el en año 82 estar transmitiendo en una sala, una vieja sala de teletipos, cuando llegaban las noticias y tener alguna custodia de la armada a ver que decíamos. En ese marco recuerdo haber encabezado una noticia que se refería al Círculo de Suboficiales del Ejército hablando del “circo de suboficiales del ejército” y la verdad que fue un blooper importante. Y el otro furcio más importante porque fue el primero, y venía de trabajar 4 o 5 años en una radio chica y en el primer boletín que me tocó decir cuando cerré el informativo en vez de decir la temperatura en Bahía Blanca, que se yo, 22 grados, dije la temperatura en Pigüé 22 grados. Y la gente no entendía nada, que tengo que ver con la temperatura en Pigüé, bueno de esos hay mil, pero también están de las otras, la satisfacción de haber estado al lado del papa Juan Pablo Segundo transmitiendo en vivo cuando llegó allá por el ’87 a la Argentina y a Bahía Blanca específicamente y bueno, lo que unos podemos tener. 

La verdad que esta es una profesión fantástica y quiero destacar algo que dijo Diego recién, porque a nosotros nos consultan mucho chicos muy jóvenes que estudian periodismo o quieren estudiar y por ahí nos ven como referentes y nos dicen “queremos estudiar comunicación” viste que además hay modas, hay un momento que todos quieren estudiar determinada cosa. La comunicación socialmente siempre es gratificante, con lo cual es una carrera que mucha gente quiere seguir y lo que uno les dice es “mirá, no te vas a hacer rico haciéndote periodista, si hay un periodista que se hizo rico sospechá de él”. Pero si el ejemplo tiene que ser lo que decía Diego de formarte, hoy quizás hay más oferta de periodistas y comunicadores que demanda ¿Quién va a triunfar, quien va a salir adelante? El que se capacita, el que se forma, el que tiene noción de derecho, el estudia algún idioma, ese tiene que se el plus y el norte para tener un periodismo mejor. 

Y siempre tener en cuenta algo que dijo Diego y yo mencioné anteriormente, el chequeo de la fuente. Hoy los que tenemos algunos años vemos que se ha perdido la costumbre de chequear las fuentes, sobre todo en los medios electrónicos, el hecho de dar la primicia altera contra la veracidad. Lo vimos hace poco, el día que en el mismo día se mató a Carlos Griguol y a Cacho Fontana, que por dar la primicia los dieron por muerto y nada de esto había ocurrido, de hecho Griguol murió unos días después y Cacho Fontana tuvo que salir a desmentir su muerte, y eso ocurre porque no se chequean los datos. Y esto era algo que en nuestro comienzo de periodista se era intransigente con eso, por eso digo la capacitación, la formación me parece que es el norte que tienen que tener las nuevas camadas de periodistas favorecidos además por los canales, es mucho más fácil hoy, hay mucho más acceso a la información.  

DV- Hay varias pero para resumir no? Dramáticas, yo era periodista económico, trabajaba en el canal 9, era el columnista económico del canal en los noticieros, Tuny Kollmann era el columnista económico y me agarra el corralito, 2001. Yo era periodista económico y trataba de explicar lo inexplicable, que los ahorros de la gente habían quedado en los bancos y tenía que poner la cara para esa noticia, por supuesto no siendo el responsable, yo era el periodista, no el presidente del Banco Central. Pero cuando salía del canal había gente esperándome en la puerta, enojada para preguntar “¿Por qué dijeron esto?”. Claro, se la tomaban con el transmisor, porque obviamente la gente estaba muy mal, muy traumatizada muy enojada. Cada día que yo salía de Canal 9 ahí en Palermo era un drama, un día me tuvo que sacar la policía entre la gente porque me habían rodeado para preguntarme cuando le iban a devolver la plata. Eso lo recuerdo también cómo una etapa de mucha tensión.

Y bueno, graciosas hay muchas, recuerdo cuando laburaba en el equipo competencia, el equipo deportivo de Continental con Víctor Hugo. Una vez en una nota surgió un desafío, nosotros, Mariano Closs o que se yo, muchos chicos jóvenes que hoy son grandes periodistas, era una nota a Bilardo y hay un desafío futbolístico. Nosotros pensábamos que cómo éramos jóvenes a Bilardo le podíamos jugar un partido le podíamos ganar, ¡El baile que nos pegó! Nos invitó a una quinta, hizo un asado, jugamos un partido de fútbol, jugué contra Bilardo y no la pasamos nada bien.

- ¿Cómo es su relación con la prensa, hoy que están en un rol más de gestión?.

HG- Cómo les dije antes tenemos un poco la fortuna, por la formación y la trayectoria de entender mejor a la prensa que muchos otros dirigentes políticos. Yo tengo un equipo con mucha gente joven y a veces frente a cada publicación suelen agarrarse una bronca y ganas de romper todo y uno tiene que calmar porque entiende del otro lado también, me parece que nos ayuda este hecho, al estar de los dos lados del mostrador entender las necesidades del político en materia de comunicación, sobre todo en estos tiempos, pero también la necesidad del periodista. 



Y quizás una de las situaciones que tenemos que vivir es la multiplicidad de medios, de programas y obviamente con distintos perfiles y no es fácil poder atender a todos. A diferencia de Diego, estoy en una ciudad a 600 y pico kilómetros de Buenos Aires, donde la influencia de los medios locales es muy importante, aquí al revés de lo que puede pasar en el AMBA la influencia de los medios porteños existe, pero es marginal. Sobre todo, en materia política y demás hay una suerte de seguimiento, de control social podemos decir, de los medios muy fuerte donde cada acción de lo político es seguida prácticamente con lupa. 
Es muy difícil pasar desapercibido cuando tenés 30 radios que tienen programas periodísticos y a veces más que uno, donde tenés programas de televisión y portales, y evidentemente hay un seguimiento muy estricto de lo local. Entonces evidentemente hay que destinarle a la relación con los medios y al departamento comunicación recursos de todo tipo, incluso humano. A mi a veces me cuesta porque quiero delegar justamente lo que corresponde, pero no puedo escapar del rol de periodista de 30 años, no puedo escapar a que las consultas sean a mi o que incluso en el gabinete de secretarios o de funcionarios se sientan con la comodidad, total como el intendente comunica bien que comunique el intendente, ese es un tema de todos los días. Pero bueno, uno tiene en estos tiempos que destinar una parte importante de su tiempo de gestión diaria a la comunicación, sin duda. 

DV- Es muy bueno e intenso, creo que al periodista hay que darle información, no darle la espalda, hoy desde nuestro lugar lo hacemos con la información que podemos, cuando podemos, con la responsabilidad que merece nuestro rol, pero desde ya entendiendo que el periodismo necesita entender, necesita la info para construir sus notas, sus comentarios y es bueno tener una relación intensa, decir siempre la verdad. Cuando uno puede hablar, habla y cuando no puede, hay que ser prudente y comunicarlo, ser muy respetuoso de los off cuando hay una información que amerita no poder decirla en ON. Por otro lado, hay una agenda que es no es de comunicación pero hay que atender, por ejemplo, por más que mi hija Lola que tiene 17 años me trata de desalentar, yo voy a arrancar con Tik Tok, porque ella me dice "papá vas a quedar como un ridículo", para mi es una plataforma más y la vamos a trabajar con las reglas de juego. Yo voy a contar cosas que hago y que pienso, situaciones que vivo con un lenguaje más fresco y si bien no es periodismo, es comunicación y hay periodistas muy jóvenes que me ayudan para ver como desembarca un intendente de 50 años en una plataforma que es de menores de 20 años, por eso los desafíos que nosotros tenemos es ver como vamos trabajando en este nuevo mundo de comunicación, sin desandar el camino tan importante del periodismo y la comunicación formal con los medios.

-¿Vamos a ver a un diego Valenzuela haciendo pasos de baile o trends de los que hay en Tik Tok?

DV- No, me parece que no hay que caer en el lugar común de Tik Tok. Por ejemplo el primero que hice fue mostrar las cosas que tengo en mi oficina y tienen que ver con mis afectos. 

HG- Es interesante, incluso para diferenciar. Acá estuvimos hablando sobre el rol del periodista y hoy hay que tomar la comunicación en forma global e integral y obviamente la comunicación va mucho más allá del periodismo, lo que no quiere decir caer en el ridículo. Nosotros estamos, de alguna manera obligados a utilizar todos los canales de comunicación. Diego tiene 50 y yo 60, para nosotros es un desafío. Nosotros venimos del periodismo de radio, televisión o gráfica y esa eran las tres formas de comunicación. Hoy a hay un montón y nosotros estamos obligados a llegar a todos los públicos, porque, como decía Diego, Tik Tok puede ser una red social de los que tienen 20 años, pero esos jóvenes después tienen que votar y nosotros tenemos que ser capaces de llegar con el mensaje de la mejor forma con nuestros asesores de comunicación a ese joven que tienen mucha incertidumbre de como pararse frente a una elección. Esa es la diferencia en estos tiempos entre periodismo y comunicación. Estamos obligados a ser cada vez más comunicadores.