ENTREVISTA A LUCAS FIORINI
09/06
Vecinos Unidos, otra pata en JXC: "La grieta les sirve a las minorías intensas"
En diálogo con La Tecla Mar del Plata, el senador provincial Lucas Fiorini analiza el armado de Vecinos Unidos, que busca correrse de la polarización. Además habla sobre la ruptura con el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro y de su futuro político
El senador provincial Lucas Fiorini es uno de los 15 legisladores marplatenses que en este 2021 deben renovar su banca. Su llegada a la Legislatura en 2017 se dio tras cuatro años como concejal en Mar del Plata.

En este marco ha ganado protagonismo en los últimos tiempos. Primero, con su agrupación regional, Crear (Crecimiento Argentino); y después, desde el año pasado, con Vecinos Unidos, un espacio que busca ganar territorialidad en la Provincia, con el objetivo de ampliar las bases de Juntos por el Cambio.

En diálogo con La Tecla Mar del Plata, el abogado opina acerca de la reciente ruptura con el intendente Guillermo Montenegro, tras el fracaso del pliego del transporte en la ciudad, analiza el armado de la oposición en territorio bonaerense y habla sobre su futuro en la función pública a partir de diciembre.

-¿Por qué se dio la ruptura con Montenegro?

-Hay estilos. Podés creer que es importante la pluralidad de voces y la incorporación de quienes podemos enriquecer el espacio con una visión distinta o cerrarte a los caprichos. Acá, el estilo que marca el intendente es el de cerrarse. A veces, los intereses sectoriales terminan pesando en la ciudad, y eso perjudica a Mar del Plata. Nosotros marcamos que debían hacerse las cosas diferentes, pero siempre con mucho respeto. La razón de fondo de la ruptura es no querer escuchar los planteos que hizo el concejal Carrancio (ver aparte) con una claridad muy grande.

-¿Cómo ve la gestión de la pandemia a nivel municipal?

Hoy pega fuerte la segunda ola en Mar del Plata. -Hay cuestiones que hay que trabajar en forma interrelacionada y no marcar diferencias para posicionarse de uno u otro lado. Hay que buscar la forma de coordinar con los otros ejecutivos. Estamos en un momento de estricta prudencia política.

-¿Qué opina del cortocircuito entre Municipio y Provincia por el pase a fase 2?

-A veces se buscan algunas diferenciaciones que vienen bien para salir mediáticamente, pero no sé si sirven para lo que pide la gente, que es que haya mejor articulación para que lleguen las vacunas lo antes posible y, así, reabrir la economía y las actividades. Trabajar en forma articulada es lo mejor.

-¿Qué es Vecinos Unidos y cuál es su horizonte?

-Responde a convicciones muy profundas por las que hace tiempo trabajamos. Nosotros veíamos que al espacio le estaba faltando territorialidad: cercanía con el dirigente local. Es un espacio muy grande de dirigentes de la Provincia y de vecinos que no están conformes con la gestión del oficialismo nacional y provincial, pero que tampoco se encuentran en el esquema tradicional de Juntos por el Cambio. No es ir en contra de nadie, sino a favor del espacio en su conjunto. Si bien son importantes los sectores tradicionales hay que abrirles las puertas de verdad, con participación efectiva, a otros espacios. Eso es lo que nos pusimos a hacer, y la respuesta ha sido impresionante: tenemos presencia en seis secciones electorales y en más de setenta distritos.

-¿Ve una gran primaria de Juntos por el Cambio con Vecinos Unidos incluido?

-La mejor forma de dirimir cuando no hay acuerdos es que la gente decida. Si no hay acuerdos está bien que haya una gran PASO.

-¿Le preocupa que hoy la propuesta de Juntos por el Cambio esté atomizada en la Provincia?

-No, porque las primarias vienen a resolver qué estilo quiere la gente. El problema acá es distinto. Algunos no quieren primarias, confían en las lapiceras de la superestructura, pero eso cierra al espacio. La grieta les sirve a las minorías intensas, no a la mayoría de la gente. Y si eso ocurre, los votos van a representar a esas minorías. El peligro es cerrarse y terminar con posturas testimoniales que no tienen beneficios para la sociedad.

-¿Qué le falta a la oposición para revertir los 14 puntos de diferencia de las últimas elecciones en la Provincia?

-Lo que planteamos nosotros: apertura, incorporación de distintos sectores que quieren ser parte de un proyecto distinto y respeto por esas diferencias que hay que incorporar. Mucho respeto por lo territorial. Es importante que un partido esté arraigado en el pueblo, ser cercano; es decir, territorial. Un espacio político debe estar cerca de la gente, si no termina en rosca de superestructura.

-¿Se ve como legislador en diciembre de 2021?

-Yo estoy trabajando en la construcción de un espacio nacional y provincial con una lógica de apertura y diálogo, de terminar con la mezquindad de la grieta. Puedo ser útil y me veo en esa construcción, pero no sé en qué lugar me ubicaría. Nuestra principal responsabilidad es iniciar procesos antes que ocupar espacios. El político tiene como más importante lo que siembra, por más que sean otros los que cosechen. Nunca he esperado lugares; por eso, tal vez, se me dieron cosas muy buenas. Tengo convicciones que pueden ser buenas para el pueblo, y uno pelea para llevarlas adelante en un proyecto político más amplio.