17/06
Inflación, vacunas y paritarias: los indicadores bajo la lupa en la previa electoral
Según destaca el último informe realizado por Marangoni & Rodriguez Asociados, “los datos de vacunación de las últimas semanas evidencian la aceleración del ritmo diario de inoculaciones donde ya no es una fantasía pensar que se puede llegar a septiembre con una proporción muy masiva de la población vacunada”. Asimismo se destacó que el otro dato que llevó algo de alivio es en el frente inflacionario
Según destaca el último informe realizado por Marangoni & Rodriguez Asociados, “los datos de vacunación de las últimas semanas evidencian la aceleración del ritmo diario de inoculaciones donde ya no es una fantasía pensar que se puede llegar a septiembre con una proporción muy masiva de la población vacunada”. 

Asimismo se destacó que el otro dato que llevó algo de alivio es en el frente inflacionario. El 3,3% de mayo (por debajo de lo esperado) cortó una racha de 6 meses donde el IPC rondaba sistemáticamente el 4%. En este sentido se destacó que “aún falta mucho, la inflación sigue muy elevada y corre a casi el 50% inter anual, la de alimentos algo más arriba, en un año donde el Gobierno apostaba y apuesta todas sus fichas a recuperar el salario real, tras los sucesivos derrumbes de 2018, 2019 y 2020, donde según el sector los ingresos han perdido un 20% o 25% acumulado. Una inflación que acumula 21% en cinco meses viene impidiendo tal objetivo y los salarios apenas empatan o pierden levemente en esta primera mitad de año. Más allá de este alivio en el IPC de mayo, la pauta anual inicial (en torno al 30% anual) de Guzmán y del Presupuesto es absolutamente irreal”.

Por otra parte se enfatizó que, la terapia que está llevando adelante el Gobierno para dominar la inflación busca resultados a corto plazo (ancla cambiaria y tarifaria, acuerdo de precios y controles) y es distorsiva en el mediano plazo, porque agranda brecha inflación reprimida, el déficit cuasifiscal y el problema de precios relativos. Pero puede tener algo de efectividad en ir moderando a partir de junio los índices mensuales para que se ubiquen entre 2% y 3%. 



También se subrayó que “en nuestra proyección el IPC 2021 (fdp) lo ubicamos en 45% I.A. En nuestros números la inflación del segundo semestre acumularía 16%. Ahora falta saber cuál será el empujón adicional en los salarios para lograr un modesto objetivo de ingresos en línea con la inflación o muy leve recuperación real. Claramente la tanda de paritarias tempranas que se ordenaron alrededor de “la testigo” de Bancarios (29% en 3 cuotas) ya fueron rebasadas y estamos entrando a fase 2 donde aparecen acuerdos paritarios no ya de 30% a 35% sino de 40% a 45% o más. Estatales de Neuquén 54% (en 4 cuotas), Legislativos con 40% (en 6 cuotas), paritaria exhibida por CFK y Massa en foto conjunta con representantes sindicales y PAMI con 43% son ejemplos de esta segunda ola de paritarias en alza, que comienzan a sincerar el panorama real de los precios en 2021. Todo indica que varios gremios que ya cerraron acuerdos a la baja ahora empezarán a gatillar cláusulas de revisión o directamente impulsar nuevas paritarias (ya que dichas clausulas tiene una lógica de ajustar desfasajes menores). Ahora los números indican una revisión de entre 10 y 15 puntos”.

“A medida que el Gobierno vaya teniendo algún respiro del asedio de la pandemia profundizará el plan más expansivo de cara a las elecciones. Más obra pública e infraestructura, refuerzo en las transferencias sociales y nuevos guiños para revisar paritarias al alza (más plata en el bolsillo que dinamice el consumo). El gesto de CFK y Massa con Legislativos tuvo ese objetivo. Ahora falta ver la respuesta dentro del sector privado y en su interacción con los sindicatos. El rebote de la actividad es sumamente dual o heterogéneo entre actividades que despegaron y otras muy golpeadas, algo que además de condicionar una expectativa exagerada de aumento salarial transmite incertidumbre en la recuperación del empleo. A continuación, los detalles del informe INDEC de inflación de mayo Como explicamos previamente, la inflación del 3,3% durante el mes de mayo fue un dato sorpresivo, ya que las proyecciones más optimistas apuntaban a un 3,5%, mientras que había otras llegando al 3,8% mensual. De esta manera logró quebrar el piso del 4% mensual” destaca el informe de Marangoni & Rodriguez Asociados.

“Si bien aún falta mucho y todavía hay que consolidar una tendencia a la baja, las anclas elegidas por el Gobierno podrían estar comenzando a surtir efecto, principalmente en lo que respecta al menor ritmo de devaluación, una mayor prudencia monetaria y los estrictos controles de precios Más allá de la desaceleración mensual, la inflación aún es muy elevada y está en alza interanual al comparar con meses de 2020 de bajos índices, ya que los precios corrieron al 48,8% interanual en mayo, acumulando un 21,5% en los primeros cinco meses del año (tres cuartas partes de la pauta oficial inicial de 29%)”. 

Por otra parte se agregó que “la variación mensual de los precios regulados (+3,8%) se ubicó por encima de la núcleo que corrió al 3,5%, mientras que los estacionales avanzaron apenas un 1,5% mensual. Esto puede explicarse por la suba de los precios del transporte del 6% mensual y de la salud del 4,8%, ambos con un fuerte componente regulatorio por parte del Estado. De esta manera, los precios del transporte comienzan a correr al 60% interanual, mientras que los de la salud lo hacen al 50,5%. La división de restaurantes y hoteles fue la que mostró un tercer mayor aumento en el mes, del 3,7% y corriendo al 48,8% interanual. Estas tres fueron las únicas divisiones del IPC que se ubicaron por encima del nivel general y, siendo que dos de ellos son regulados, se comienza a observar una desaceleración en el resto de los precios de la economía”.



En tanto, que los alimentos también parecen haber entrado en este sendero, luego de lo que fueron las fuertes subas de precios internacionales en los últimos meses que impulsaron los precios hacia arriba tanto en harinas, lácteos y derivados, como así también en las carnes por la suba de costos. En el mes de mayo los alimentos subieron en promedio un 3,1% mensual, en donde se destacaron la suba de las verduras (4,9%) y las carnes con un 3,9%, al igual que los aceites. Con este último incremento, los alimentos corren casi al 50% interanual.

Sin embargo, el efecto de la suba de precios internacionales podría haber quedado atrás, ya que el rally de los commodities parece haberse estabilizado en los niveles actuales e incluso se han mostrado algunas correcciones. Por lo que los alimentos podrían volver a ubicarse por debajo del IPC general en los próximos meses, sobre todo si el gobierno llega a un acuerdo con el sector ganadero y logra salir del conflicto actual.

Además, en los últimos meses se avanzó algo con la corrección de precios regulados, ya que pasaron de correr al 15% interanual en diciembre pasado al actual 32,6% interanual. Por lo que resta del año, parece que no habrá más correcciones de este tipo, sobre todo teniendo en cuenta que ya estamos entrando en un contexto electoral y el Gobierno lo quiere transitar con tarifas cuasi congeladas.

En cuanto a la inflación trimestral, se indica desde M&R para observar el ritmo anualizado de los precios, con el 3,3% de mayo, promedia un 4,1% en el último trimestre y ello nos deja una inflación anualizada del 61,4%. Si bien continúa en niveles muy altos y lejos del avance de los salarios, como muestra el gráfico de arriba, podría comenzar a pegar la vuelta, luego de lo que fue el pico de abril con un 63% trimestral anualizada. Además, podría mostrar una desaceleración parecida a lo que fue la de 2020, si los números de inflación comienzan a tener un 2 en vez de un 3 adelante. 

En resumen, se podría esperar que la inflación comience a desacelerar, por una serie de motivos. En primera instancia los precios internacionales parecen haberse estabilizado en los niveles actuales y dejarían de meter presiones por el lado alimenticio y los costos de la ganadería. Los precios regulados no presentarían incrementos en lo que resta del año (luego de las leves correcciones en la primera parte), mientras que el tipo de cambio ya corre al 1,5% mensual y comienza a atrasarse respecto a la inflación. A ello se le suma una mayor prudencia monetaria y mayor coordinación en el mercado de deuda por parte del BCRA y el Ministerio de Economía. 

De esta manera, con una inflación esperada en junio de entre 2,5% y 3%, los precios aumentarían un 16% acumulado en el segundo semestre con un promedio de 2,2% mensual, llegando al 45% en nuestras estimaciones.