ELECCIONES
22/06
Las legislativas 2021 y el “efecto Cristina Fernández” para el Frente de Todos
Con una imagen negativa elevada, aunque con el poder político en sus manos, el rol de la vicepresidenta en la campaña del oficialismo está en pleno debate. Qué suma y qué resta: opinan los analistas.
El Frente de Todos, como el resto de fuerzas políticas, se prepara para encarar la recta final hacia las PASO y las generales 2021, en medio del deterioro en la imagen de las gestiones de Alberto Fernández y Axel Kicillof, mandatarios de la Nación y la Provincia, respectivamente.

Claro que el escenario está fuertemente marcado por los efectos de la pandemia, pero también con un elemento que genera intriga, entusiasmos y temores: el rol de Cristina Fernández de Kirchner.

Al respecto, la consultora Mariel Fornoni sostuvo que “hasta hace poco el oficialismo iba en primer lugar en la Provincia. Ahora es la primera vez que Juntos por el Cambio aparece primero. Esto, de alguna manera, se condice con el decrecimiento que tuvo la aprobación a Alberto Fernández. Hoy nosotros la tenemos en 33 puntos a nivel nacional; a principios de este año estaba entre 37 y 38, y en abril del año pasado estaba en 60”.

“El año pasado el 80% de la gente decía que sí cuando se le preguntaba si creía que Alberto Fernández podía manejar esta pandemia; y hoy el 70% por ciento dice que no”, añadió. De todos modos, en diálogo con La Tecla, la responsable de Management & Fit dijo que la imagen del Presidente en Buenos Aires (donde está por encima del 39%) es superior a la de la vicepresidenta y a la del Gobernador. Aun cuando reconoce la centralidad de Cristina Fernández en el territorio bonaerense, Fornoni aseveró que “su imagen negativa en la Provincia viene siendo alta desde hace mucho tiempo”. 

Agregó en tal sentido: “En los trabajos cualitativos que hacemos vemos que mucha gente siente que la ve más preocupada por sí misma que por los problemas, además de que parece poco colaborativa con el Presidente que ella mismo puso. Esas cosas no generan buena imagen”. 



En sintonía con ello pormenorizó: “Cristina tomó distancia de los problemas reales. Primero, recién habló la semana pasada (en el acto del hospital de Niños de La Plata), y no hablaba desde el 24 de marzo; y cuando habla es de temas internacionales o de sus causas en la Justicia. Pero de educación, nunca dijo una palabra, y poco dice de salud, de economía. Y lo que ha hecho en general es boicotear algún avance, como cuando Guzmán estaba negociando con el FMI y ella decía que de ninguna manera se iba a arreglar con el fondo”.

Por su parte, Jorge Giacobbe expresó que “esta elección va a ser una discusión de genéricos, no tanto de candidatos, como las elecciones anteriores. El eje va a ser Cristina sí o Cristina no. Entonces, aquello que decida Cristina, su público cautivo lo va a tomar como la opción que hay que elegir. Ella siempre manejó su electorado de una manera estímulo-respuesta: voten a Scioli, y lo votan; voten a Alberto, y lo votan”.

Para el responsable de la consultora Giacobbe & Asociados, “dentro de esa configuración ya se sabe quién decide, y lo que diga Cristina es lo que su público va a hacer. Del otro lado podés tener internas o no, pero los que deciden el voto también lo hacen desde un genérico, que es la bronca”. 

“Si Cristina en la provincia de Buenos Aires va a elecciones con su propia candidatura o un candidato elegido por ella y saca 32 puntos, si la gente está embroncada te pone 35. Y si ella pone 38, la gente pone 41. No importa si es Insaurralde contra Massa o Néstor Kirchner contra un supermercadista colombiano, o si es ella misma contra Esteban Bullrich. Siempre hay una dinámica genérica de estímulos y contra estímulos, y donde decrece uno termina creciendo el otro”, aseveró el analista ante la consulta de La Tecla.

A su turno, Gustavo Córdoba enfatizó: “El Frente de Todos va a depender exclusivamente de dos factores: primero, de la campaña de vacunación, y segundo, del control de la inflación. Si controla esas dos cuestiones va a hacer una elección más que aceptable”.

El consultor ve en los comicios legislativos de este año “un escenario para tenerle respeto, porque es un plebiscito de la gestión del Gobierno nacional; entonces, si llega bien con estos dos parámetros va a hacer una buena elección”. 

Con respecto al modo de encarar el proceso electoral, el director de Zuban Córdoba y Asociados sostuvo: “No es lo mismo hacer campaña desde la oposición que en el oficialismo.

En la región, en el 90% de los casos las tendencias previas se definen con mucha anticipación, y en el caso de Argentina, cuando hablamos de gobiernos regionales o de municipios, casi en el 85% hay voto de continuidad o de reelección”. 



“Hay una tendencia marcada en favor de los oficialismos por sobre los candidatos opositores; esto refleja que la comunicación gubernamental va a pasar a ser el eje central de las campañas electorales. El que no lo entienda así va a tener una situación compleja en el momento electoral. Las campañas electorales en su formato tradicional han perdido eficacia, y más en este contexto de pandemia, por la virtualidad”, sentenció.

Finalmente, Carlos Germano analizó: “Observamos todavía una elección en la cual hay una pequeña diferencia en favor del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires, pero es una elección más bien neutra, porque no creo que modifique abiertamente el escenario legislativo para que el peronismo tenga mayores diferencias”.

“Hay una polarización fuerte entre las dos coaliciones. Lo de Randazzo es más mediático que territorial, va a tener que empezar a caminar y ver hasta qué punto el hombre está en condiciones de romper esa polarización que hoy todavía sigue siendo muy fuerte”, aseveró el director de Carlos Germano y Asociados sobre la candidatura de un dirigente que podría disputarle algunos votos al Gobierno por su pertenencia al peronismo. 

Por otra parte, el analista dijo: “Ni en el 2001 tuvimos una sociedad en el nivel de angustia y pesimismo donde es difícil de imaginar el futuro con esta realidad. Hay una ruptura muy fuerte en general de la dirigencia política con la sociedad, hay una diferencia muy profunda en cuanto a las preocupaciones de la sociedad y a las necesidades de la política”.