EJECUCION 2020
16/08
Cómo y cuánto se gastó en cuarentena
La Contaduría General de la Provincia finalmente publicó los números correspondientes al primer año de gestión de Axel Kicillof. Qué áreas sufrieron mayores recortes
Pasó poco más de la primera mitad de 2021 y la Contaduría General de la Provincia finalmente publicó los números de la ejecución presupuestaria de 2020. Como se sabe, el primer año de Axel Kicillof como gobernador del territorio bonaerense estuvo marcado por la pandemia del coronavirus que lo obligó a modificar los gastos y las prioridades. 

En términos generales, la Administración Pública de la Provincia registró déficits en dos de sus tres resultados. El resultado económico fue el único positivo, alcanzando un superávit de $4.055 millones, equivalente al 0,3% de los recursos corrientes. Por el contrario, el resultado primario finalizó con un déficit de $8.066 millones, mientras que el déficit financiero fue de $50.274 millones. 

En tanto, los gastos totales ascendieron a $1.393.914 millones, es decir, un 36,2% más respecto al año anterior. Mientras los gastos corrientes crecieron 35,3% interanual y representaron el 95,3% del total. 

Dentro de este grupo, los gastos de consumo aumentaron un 36,8% respecto del último año de gestión de María Eugenia Vidal, alcanzando los $652.920 millones de pesos. “Dentro de estos sobresale el aumento de bienes de consumo por 157,6%, asociado a compras de medicamentos e insumos sanitarios, material de limpieza, higiene, insumos de laboratorio, productos químicos, prendas de protección, químicos básicos, entre otros que requirieron de una inversión de más de $17.500 millones para hacer frente a la pandemia”, señalaron desde la Provincia.

En cuanto a los gastos correspondientes a la seguridad social, también sufrieron un incremento. 

Entre los conceptos que más traccionaron en este rubro se encuentran la inversión en el Sistema Alimentario Escolar ($27.436 millones); la contratación de personal de la salud y las transferencias para fortalecimiento del área sanitaria, que en su conjunto requirieron aproximadamente $11.700 millones.

En particular, las principales áreas del Gobierno bonaerense ejecutaron casi en su totalidad el Presupuesto con el que contaron para 2020 que, cabe recordar, no fue aprobado por la Legislatura provincial, sino que Kicillof decidió prorrogar el de 2019. Si se quiere, el Ministerio que subejecutó su crédito fue el de Infraestructura y Obras Públicas, específicamente en áreas internas relativas a la construcción de viviendas y obras viales.

Esto se debió, en gran parte, a la paralización del sector debido a las restricciones por la pandemia. “Los gastos de capital aceleraron su ejecución en los últimos meses del año y arrojaron un incremento del 55,1%. La inversión real directa se redujo en 10,5% respecto al mismo período de 2019, siendo el único componente del gasto de capital con caída interanual, lo cual torna evidente el impacto en construcción por el COVID-19 durante gran parte del año, ya que, si bien en los últimos meses se observó una reactivación paulatina del sector, no fue suficiente debido a las demoras administrativas que implica reanudar las obras y los retrasos en su culminación”, explicaron desde el Ministerio de Hacienda.

En igual sentido, fueron subejecutados los programas y planes federales destinados a la urbanización de barrios populares en suelo provincial, problemática que el año pasado quedó en evidencia tras la masiva toma de terrenos en Guernica. El OPISU, organismo creado para tal fin, devengó poco más del 40 por ciento de su Presupuesto para 2020, mientras que del Plan Federal Plurianual de Construcción de Viviendas sólo se gastó el 13 por ciento. En tanto, del Programa Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios, cuyo crédito superaba los 27 millones de pesos, no se tocó ni un sólo centavo.