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Sábado, 28 mayo 2022
TENDENCIA
20 de agosto de 2021

Cubbing: hombres jóvenes que prefieren mujeres mayores

Hombres de entre 20 y 30 años que eligen vincularse con personas más grandes. La Tecla te cuenta cómo surgió el término de esta predilección que está sumando adeptos en todo el mundo.

Cubbing: hombres jóvenes que prefieren mujeres mayores - La Tecla

El término “cubbing” viene del concepto “cachorros” (cubs en inglés) y de esta manera se refiere a hombres que forman parte de esta tendencia. La denominación fue acuñada por Candace Bushnell, la creadora de la emblemática “Sex and the City”. “Los cubs son hombres jóvenes al acecho de mujeres mayores y sensibles”, señalaba la autora en su cuenta de Instagram.

La diferencia de edad no es una limitación a la hora de cualquier tipo de relación, siempre y cuando se trate de personas mayores, sin embargo, estamos más acostumbrados a ver relaciones entre hombres de  mayor edad con mujeres jóvenes y el cubbing viene a romper con esta propensión. Ahora son chicos, de entre 20 y 30 años, que buscan el placer de estar con mujeres mayores de 50.

Estas relaciones no son una novedad, pero hay muchos prejuicios que giran en torno a ellas. Por empezar, cuando una mujer adulta tiene sexo con hombres muy menores a ella, se suele pensar que no hay un interés sensato en el encuentro íntimo, sino que hay algo más, un beneficio económico, una razón detrás de la relación. Frente a esto el cubbing viene a poner sobre la mesa que las “maduras” tienen mucho para ofrecer.

Incluso en algunos lugares del mundo hay bares específicos que favorecen este  tipo de búsqueda. Según analiza el medio GQ hay múltiples razones para que quienes prefieran este tipo de relaciones elijan lugares que propician esos encuentros: “En el caso de algunos hombres, porque no se sienten deseados por mujeres de su edad, o porque les cuesta relacionarse en otros círculos. En el caso de algunas mujeres, porque la sociedad penaliza su belleza por el motivo de su edad, y esto las empuja a sentirse menos deseadas”.

El deseo y la atracción se rige , por un lado, por patrones culturales y, por otro, por motivaciones completamente subjetivas, el desafío es poder desarmar todo lo impuesto y dar rienda suelta al deseo personal  sin que el juicio de los demás reprima o haga mantener ocultadas las verdaderas emociones.