LA TECLA MAR DEL PLATA
31/08
El ascenso de la política marplatense
Abad y Raverta ganan terreno en la consideración nacional. Pulti busca ingresar al Congreso a riesgo de hipotecar Acción Marplatense. Montenegro, en tanto, suma liderazgo en Provincia

La llegada de los comicios de medio término vuelve a poner sobre el tapete el protagonismo de Mar del Plata como lugar predilecto de la política nacional. No sólo por la visita de los dirigentes de las principales fuerzas políticas, sino también por el recorrido ascendente de las figuras locales: una vía para oxigenar la representación de la ciudadanía.

Un indicio de ello se puede vislumbrar en lo que fueron los cierres de campaña del 2019, donde el Frente de Todos eligió la rambla marplatense para hablarle a su electorado, mientras que Mauricio Macri hizo una de sus últimas caravanas en las inmediaciones de la famosa playa Bristol.

Ahora bien, en el plano individual, la impronta se mantiene. Un ejemplo es Maximiliano Abad. Concejal de la UCR en el período 2007-2015, avanza a paso firme en su segundo mandato como diputado bonaerense, donde es el jefe de la bancada de Juntos por el Cambio. En el medio buscó ser intendente en 2019, pero le dejó la posta a Vilma Baragiola, quien perdió finalmente en la interna con Guillermo Montenegro.

Pero el progreso del correligionario no se detuvo allí. En marzo fue ungido como presidente del Comité Provincial de la UCR, con el anhelo de un partido con mayor vocación de poder, tras vivir bajo la sombra del PRO durante los últimos años. Y los movimientos fueron rápidos. Se convirtió en el armador de la candidatura del neurocientífico Facundo Manes, principal competidor de Diego Santilli, en lo que será el plato principal de estas elecciones primarias.

De cara al futuro, ¿competirá por la Gobernación en 2023 o apuntará a Nación? Empoderado tras la interna partidaria, el resultado de las elecciones dará algunas pistas hacia el futuro.



Raverta

La principal referente del Frente de Todos marplatense también ha tenido un ascenso exponencial en los últimos años. Con diversos cargos vinculados al desarrollo social -fue funcionaria en el Municipio de General Alvarado y también tuvo funciones en representación de Provincia- recaló en la Cámara Baja bonaerense entre 2011 y 2015. Luego, la militante de La Cámpora pasó por el Congreso Nacional, entre 2015 y 2019, desde donde adquirió mayor conocimiento público en el peronismo vernáculo. 

El camino de Raverta continuó en La Plata: como es sabido, asumió como ministra de Desarrollo de la Comunidad de Axel Kicillof. Pero la eyección de Alejandro Vanoli de la Anses hicieron cambiar los planes y Raverta volvió a Nación, para manejar la principal caja del Estado nacional. Asimismo, la dirigente sonó fuerte a comienzos de este año como posible candidata para el Congreso, algo que, finalmente, no se concretó.

De cara al futuro, los pocos puntos que la separaron de Montenegro en 2019 en la puja por la intendencia hacen crecer los interrogantes de una posible reedición de este enfrentamiento en 2023, ya que todo indicaría que el actual jefe comunal intentaría ir por otro mandato.

La posibilidad de mantenerse en Nación, tampoco puede descartarse, pero el anhelo de que haya una intendenta peronista luego de casi 70 años pesa fuerte. Para ello deberá volver a alinear la tropa, tras la conformación de una lista que generó ruido interno y heridos de cara a los próximos comicios ejecutivos.

 

Salto a Nación

El fundador de Acción Marplatense e intendente de la ciudad durante el octenio 2007-2015 pateó el tablero en estos comicios de medio término y busca nuevos aires a partir de su acuerdo con Florencio Randazzo, que lo puso tercero en la nómina que encabeza para ingresar al Congreso. Tras perder las elecciones de 2015 y 2019, víctima de la polarización reinante en la política nacional -que tiene su correlato en Mar del Plata-, el contador busca probarse el traje de diputado nacional.

Pero la maniobra esconde un potencial riesgo: hipotecar el futuro de su agrupación política. Si bien no irá con la boleta corta, AM corre el riesgo de quedar absorbido por la grieta. Más aún si se tiene en cuenta que Pulti no aparecerá en la boleta municipal, jurisdicción donde tiene su verdadero peso y capital político.

Los últimos antecedentes de las elecciones de medio término no son los mejores para el pultismo. En 2013 cosechó el 17,59% de los votos con el médico Alejandro Ferro a la cabeza; quedó muy lejos del 30,48% conseguido por el Frente Cívico y Social, liderado por Vilma Baragiola (UCR). Ni hablar de lo que fue el 2017, cuando Marcelo Artime fue el primer candidato a concejal y obtuvo un penoso 4,1%.



El liderazgo de Montenegro en la provincia de Buenos Aires

Con pasado como diputado nacional en el período 2017- 2019 y ahora intendente de General Pueyrredon, Guillermo Montenegro se posiciona como una de las figuras de mayor peso del PRO en el ámbito bonaerense. Quizás, una de las debilidades del partido amarillo, que tiene su mayor caudal político en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. No sólo por Horacio Rodríguez Larreta, sino también por los movimientos de cara a los comicios de este año: Vidal volvió a la Capital, Diego Santilli cruzó la General Paz para candidatearse, y el propio jefe de Gobierno porteño apuntala su postulación con recorridas por los distritos bonaerenses.

En este marco, Montenegro asoma como una de las principales caras del PRO en el interior de la Provincia -lo cual podría incentivar su proyección-, figura que quizás comparte con jefes comunales que integraron el Grupo Dorrego, como Jorge Macri, Diego Valenzuela o Julio Garro.

El peso electoral también ayuda al exjuez federal: detrás de La Matanza y La Plata, General Pueyrredon es el tercer distrito de la provincia de Buenos Aires con mayor cantidad de votantes.

De todos modos, Montenegro toma distancia respecto a una falta de liderazgo en su partido. “No es así. Si así fuera, yo no sería intendente. Y está claro que el partido tiene muchos. En estos últimos tiempos hubo una participación importante en la política de la Provincia”, sostuvo días atrás, en diálogo con este medio.

 

El guiño del jefe de Gobierno porteño al intendente

En medio de la puja por el cierre de listas entre Jorge Macri y Diego Santilli, Horacio Rodríguez Larreta ubicó a Montenegro como un posible candidato a gobernador de Buenos Aires en 2023, junto a otros ocho jefes comunales bonaerenses. Hoy la misión parece difícil, ya que el hombre del PRO apuntaría todos los cañones a un segundo mandato.

 

La pasarela donde todos modelan

Los candidatos no conciben una elección sin pasar por Mar del Plata, donde la interna de Juntos tiene una particular batalla: con lista unificada en lo local, la compulsa se traslada a la Sección y Provincia, donde Manes -en dos oportunidades- y Santilli ya dieron el presente. El PRO también jugó fuerte con la visita de Rodríguez Larreta.

En el Frente de Todos ya tuvo su agenda Tolosa Paz, reforzada por la constante presencia de ministros provinciales y nacionales. Antes de las PASO está previsto el arribo del Presidente, Alberto Fernández, para presentar las obras de refacción de la Casa del Puente. Además, por La Feliz también pasaron Randazzo, del Caño, Castañeira, Moreno, Hotton, Espert, Biondini, Saredi y Altamira.

 

Juegan en la grieta: marplatenses en las listas de diputados

La política marplatense tendrá representación en los dos principales frentes que aspiran a bancas en el Congreso. En la de Santilli se destaca el presidente el partido Unir, Emilio Sucar Grau, exsubsecretario de Inspección General municipal. En tanto, en el bando radical se anota la edil Cristina Coria.

En el Frente de Todos también habrá presencia local. La directora de Políticas de Diversidad Sexual bonaerense, Daniela Castro, llega de la mano de Juan Grabois, en una nómina en la que también se ubica el dirigente se Unidos, Adrián Carril.

 

La presencia local, en jaque

Mar del Plata no tiene garantía de continuidad en el Congreso Nacional luego de la renovación. El único legislador en funciones es Juan Aicega (PRO), quien culmina mandato este año y quedó fuera de las listas, pese al buen lugar en la de Manes logrado por su jefe  político, Emilio Monzó. A mediados de agosto renunció el otro marplatense, Facundo Moyano, aunque sin vinculación con la política local.

Las elecciones de 2019 no tuvieron a oriundos de la ciudad en lugares expectantes, a excepción del dirigente socialista Jorge Illa, cuarto en la nómina de Consenso Federal. El armado de Lavagna pudo lograr solamente cuatro escaños. Con este escenario, Pulti parece  ser el único marplatense con chances de lograr una banca.

 

Reuniones en la capital alternativa

Tras la aprobación del Congreso en noviembre del año pasado, Mar del Plata se convirtió en una de las 24 capitales alternas del país.

Con el objetivo de descentralizar la administración pública –la norma incluso plantea la radicación definitiva de dependencias del Gobierno nacional en el interior-, la iniciativa impulsada por Alberto Fernández busca avanzar en reuniones de gabinete en diversas localidades del país: una vidriera que ayudaría a posicionar a la ciudad.

La intención del Ejecutivo consiste en la realización cada 30 días de este tipo de encuentros entre funcionarios provinciales, nacionales y locales, con la coordinación del Ministerio del Interior. Sin embargo, la irrupción de la pandemia retrasó los planes. De hecho,  inicialmente estaba previsto realizar en enero de 2020 la primera reunión de este tipo en La Feliz, pero, por motivos de gestión, se postergó.