ROMPIÓ EL SILENCIO
07/09
La reacción de la Confederación de Básquet tras la denuncia de abuso de una jueza
Nadia Tedesco, dirigió en la Liga Argentina y recientemente compartió en sus redes una carta desgarradora, donde narró el calvario que vivió tras ser víctima de abuso sexual por parte de otro árbitro, motivo por el cual decidió renunciar a su cargo. Leé más
En las últimas horas, la Confederación Argentina de Básquet activó un protocolo, tras haber recibido la desgarradora denuncia de la árbitra Nadia Tedesco, quien en sus redes sociales denunció que fue víctima de abuso sexual por parte de un compañero, motivo que la llevó años a estar silenciada y razón por la cual, abandonó la profesión.

Tedesco fue jueza en el torneo Federal y la Liga Argentina y días atrás contó que con la ayuda de sus abogadas buscará justicia. Si bien, en su relato denunció que fue abusada y hostigada, no mencionó al responsable, que fue desplazado por la Confederación Argentina: quien "puso de forma urgente en funcionamiento su protocolo contra la violencia de género y, garantizando el derecho de defensa de la persona denunciada -aún no imputada judicialmente-, ordenó de forma inmediata la suspensión provisoria del denunciado en ejercicio de sus funciones en el ámbito de la CAB y nuestro básquet. También se informó a las federaciones que son miembro de la entidad."

En su relato, la víctima reconoció: "Me robaron hasta las ganas, se apropiaron de mis sueños al dormir, también me despertaron de la tortuosa realidad de la que fui parte durante casi 13 años. Tenía pensado un retiro cerca de mis 50 años, por lo menos. Pero para eso era condición sine qua non continuar silenciada, sometida, apagada y viviendo para otros".

Entre otras cosas habló del dolor que pasó durante años y reconoció que se cayó por miedo: "Me eriza la piel recordar vivencias, mensajes, audios, situaciones de acoso sexual que naturalicé creyendo 'está bien que esto suceda' o 'si quiero seguir dirigiendo voy a tener que soportarlo, no queda otra'. En realidad sí quedaba otra, pero era demasiado dolorosa la opción de reconocer lo que había vivido y aprender de eso para comunicarlo".