PUJAS
24/09
Cuestión de cambios: ¿El Instituto de la Vivienda podría pasar a ser ministerio?
La llegada de Leonardo Nardini al ministerio de Infraestructura y el consecuente pase de Agustín Simone al Instituto de la Vivienda no resulta sencillo. Horas de tensión en el edificio de calle 7 entre 58 y 59. El gobernador quiere más poder para su corrido alfil. ¿Se puede transformar el Instituto en ministerio?
Si bien la idea es que las aguas se vayan calmando con el correr de los días, hasta el momento nada de eso parece suceder. Los cambios en el gabinete provincial generan fuertes cruces entre los Kicillof boy's y los recién llegados intendentes. Pero peor aún, más disputas producen las modificaciones por venir. O al menos las intenciones de producir más cambios. 

El sitio en cuestión, la cartera de Infraestructura. Según pudo saber La Tecla, más allá de la buena onda tirada a través de las redes, el ahora responsable del Instituto de la Vivienda y hasta hace unos días ministro, Agustín Simone, no quiere saber nada con volver al edificio de 7 entre 57 y 58; el cual ahora tiene como jefe máximo al malvinense Leonardo Nardini.

"El clima está tenso, son horas en las que se juega gran parte del futuro cercano", comentó una fuente que cumple funciones en Obras Públicas, y agregó que "la idea del alfil de Kicillof es plantar el instituto en un edificio ubicado en calle 60". Hasta ahí, si se quiere, no habría problema alguno, más allá de alguna que otra cuestión vinculada a la logística.

El tema es que los rumores -al menos algunos de ellos- indican que tanto Simone como Bianco y Kicillof persiguen como objetivo final convertir al Instituto de la Vivienda en ministerio de Vivienda, algo que en principio no sería para nada sencillo. ¿Por qué? Porque habría que cambiar la ley de ministerios. ¿Alcanza o podrá más la interna? Los muchachos del gobernador dicen que sí, incluso a actuales asesores les aseguran que podrían emigrar "al nuevo ministerio".

A saber, el Instituto de la vivienda es autárquico (igual que Arba, por ejemplo) y tiene una Ley Orgánica (Decreto Ley 9573/80 y sus modificatorias), por lo tanto cualquier tipo de modificación, escición o incluso disolución, tiene que ir por ley. ¿Es suficiente con la Ley de ministerios? Un ex funcionario de Vidal señaló que "técnicamente pueden llegar a utilizar la Ley de Ministerios para eso". 

"No creo que sea sencillo desde el punto de vista político (acuerdos internos y con la oposición, gremios, personal, presupuesto etc), pero técnicamente por Ley van a poder hacer lo que quieran", sumó la fuente consultada, y recordó también que será el Jefe de Gabinete el que finalmente tenga que poner la firma para la aprobación de la estructura. Y ese jefe de Gabinete ya no es Carlos Bianco.

Según puede leerse en la página oficial, la función del Instituto es "promover una Política Habitacional activa a través de la ejecución de Programas que tiendan a satisfacer la demanda de los sectores que no tiene acceso al mercado inmobiliario, con el fin de constituir un hábitat digno, dotado de servicios y sin riesgo ambiental que contribuya al desarrollo de nuestra Provincia". 

Y también según la página la visión es "ser una Institución con capacidad financiera y administrativa que ejecute y promueva las políticas de vivienda de interés social, administrando con transparencia y efectividad los recursos disponibles, satisfaciendo la creciente demanda habitacional a través de la articulación institucional con los Sectores públicos y privados". 

Sin embargo, hoy por hoy, las cuestiones trascendentes pasan por otro lado, que poco y nada tienen que ver con la parte gruesa de la gestión. Quizá sea hasta que se acomoden los tantos; el revuelo, por cierto, es de dimensiones importantes. Por cierto, no hace falta recordar que el habitacional es uno de los problemas más graves de la provincia de Buenos Aires.