NOTA DE TAPA
28/09
Nardini: "Hay que poner la Provincia de pie con vistas al 2023"
El nuevo ministro de Infraestructura y Servicios Públicos habla de la impronta que le pondrá a la gestión, de acelerar obras, de la ayuda que requiere de sus colegas intendentes y de la necesidad de fortalecer al frente. Además, esposa, hija, religión y gustos personales
Hijo de comerciantes, esposo de Paula, padre de Juanita, elegido intendente en 2015 y reelegido en 2019, y desde hace una semana ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia. Leonardo Nardini recibió a La Tecla en el predio municipal de Malvinas Argentinas, su distrito, al que promete regresar cada noche luego de sus actividades en La Plata. “La política es mi vida.
Dicen que muchos políticos viven de la política, y cuando hacés esto vivís para la política”, asegura, desde una oficina vidriada en el medio del parque que fue en el pasado una unidad militar. Afirma que desde su nuevo cargo en la Provincia no dejará de “ayudar todo lo que pueda” en la gestión del Municipio a su reemplazante, Noelia Correa, pero concentra todas sus energías en el desafío de hacer una buena gestión en un lugar protagónico que los jefes comunales reclamaban desde hacía mucho. 

-¿La primera sensación tras la llegada al ministerio? 
-Contento y con muchas ganas de darle continuidad a un esquema de trabajo que se venía desarrollando, y que nos va a dar la oportunidad de poder amplificarlo para favorecer a la gente. Muy contento por eso. 

-¿Con qué te encontraste? 
-Con la ansiedad, o tal vez la incertidumbre, de nuestros compañeros intendentes que venían trabajando cosas con el equipo de Agustín (Simone) y, como en todo movimiento de piezas, tal vez piensan que algo no va a salir. Lejos de eso, la bajada de línea del Gobernador es darles continuidad a esos proyectos que se venían trabajando con cada uno de los municipios. 

-Una de las quejas era que hay obras muy atrasadas. ¿Cómo pensás agilizar eso? Porque hay mucha burocracia en la Provincia. 
-Sí, pero también hay un montón de proyectos de obra de gran envergadura que están licitados o próximos a salir, y eso nos va a dar un despliegue de obra pública durante todo el año que viene. En eso hay que reconocer el gran trabajo que han hecho los compañeros y seguir generándolo de cara al futuro, porque no se trata de ejecutar lo que ya está hecho, sino también seguir proyectando para el 2023. 

-¿El plan quinquenal proyectado por Simone sigue en pie? 
-Totalmente. Es un pedido del Gobernador darle continuidad, y lo vamos a llevar adelante de la misma manera. -En lo que va del año el ministerio ha ejecutado el 30% de su presupuesto. ¿A cuánto proyectás llegar en diciembre? -Lo más posible. Estos días fueron de acomodamiento y muchos de los funcionarios que venían trabajando van a tener continuidad. La evaluación que se hace de la ejecución presupuestaria hoy, cuando vayan saliendo esas obras macro, se va a ampliar mucho. Trataremos de culminar el ejercicio con el mayor volumen ejecutado posible, teniendo en cuenta que lo vamos a tener que continuar el año que viene. 

-La llegada tuya y la de Martín Insaurralde se producen en el contexto de una derrota electoral y, también, de tensión entre los intendentes y el Gobierno. ¿Cómo se va a diluir esa tensión? 
-Entre el Gobierno y los intendentes, no. Muchas veces, de acuerdo al medio o al periodista que está informando, hay una línea para dónde ir, pero la verdad es que no existía una mala relación. 



-Pero ustedes se quejaban por los retrasos en las obras, de algunas atenciones por parte del Ejecutivo… 
-Pero eso puede ser un tema operativo, no político. Soy uno de los que en el 2016, después de haber ganado la intendencia y haber ganado Cambiemos en la Provincia y en la Nación, insistían con la unidad de los sectores del peronismo para volver al Gobierno en el 2019. Nos trataron hasta de locos, pero todo se dio, y eso culminó con la construcción del Frente de Todos y en una victoria electoral donde Axel le ganó por 16 puntos a la que era la candidata imbatible de Juntos por el Cambio. Hoy nuestra prioridad es seguir fortaleciendo esa unidad. Lo más importante es darle continuidad al frente político. Los proyectos se desarrollan cuando vos tenés la posibilidad de tener continuidad, más allá de los nombres. Hoy me ha tocado venir a Infraestructura; a Martín, a Jefatura de Gabinete; y a Cristina Alvarez Rodríguez, al Ministerio de Gobierno; pero mañana pueden estar otros, y eso no va a cambiar nada si el proyecto político tiene continuidad. Es lo más importante a tener en cuenta. 

-¿Por qué crees que de aquella victoria se mutó a esta derrota en las PASO? 
-Hay un montón de cuestiones. Es una elección intermedia, tuvimos una pandemia, y a los oficialismos no les fue bien en todo el mundo; y, la verdad, la gente en nuestro país no la está pasando bien a nivel económico, está frustrada, tenía muchas expectativas con nosotros en el 2019. Toda esa expectativa no se ha cumplido de la mejor manera, sumado al aislamiento y las restricciones, que, de todos modos, fueron las mejores herramientas para fortalecer al sistema de salud. Porque los vaticinios que muchos hacían no se dieron, y el sistema sanitario del Conurbano no explotó. Parece muy lejano, pero eso fue hace un año. Se priorizó cuidar la salud de la gente. Lamentablemente hemos perdido todos a un ser querido, pero pasó en todos lados. 

-¿Hay tiempo para recuperarse de acá a noviembre? 
-Yo no lo miro en ese aspecto. A veces hay que mirar las cosas con tranquilidad. Obviamente vamos a hacer el esfuerzo necesario, estamos todos dispuestos a eso. Ahora, mi opinión personal es que no es tan importante el resultado, sino hacer todo el esfuerzo necesario, como dice Axel, para poner a la Provincia de pie con vistas al 2023. Y poder cumplir con las expectativas de la gente que depositó su confianza en nosotros en el 2019. Con más trabajo, más obra pública, más salud, para que vea que no se equivocó; más allá del resultado de este año, donde hay un montón de factores múltiples que tal vez nada tienen que ver con el desarrollo de la gestión de gobierno en otras áreas. 

-Dijiste un par de veces que se han perdido expectativas en la sociedad. ¿Es lo más difícil de recuperar? 
-Yo creo que no. Creo que, de a poco, se empieza a recuperar la vida cotidiana, y eso hay que complementarlo con generación de empleo, potenciando el bienestar económico, y también con otras cuestiones que, lamentablemente, no se pudieron hacer. Tuvimos solo tres meses de normalidad tras el traspaso del Gobierno, con la herencia de una deuda inédita. Pero soy de los que miran para delante y tratan de transformar. En Malvinas Argentinas, en el 2015, después de 20 años de la misma estructura política, dijeron un montón de cosas: que no íbamos a poder, que íbamos a fracasar; y fue todo lo contrario. Para adelante queda un montón, y Axel tiene esa tenacidad, y quienes estamos en el gabinete y los intendentes tenemos esa mirada. Siempre, lo importante es la gente, y cumplir con esa expectativa que ha depositado en nosotros. 

-Hace muchos años que no había intendentes en el gabinete. ¿La llegada de ustedes debe significar un cambio de lógica? 
-No es un cambio de lógica, es un aporte complementario, teniendo en cuenta que somos un frente muy diverso. Es un granito de arena a una construcción colectiva. Más allá de que a nosotros en el 2019 nos fue muy bien electoralmente estoy convencido de que si no hay proyecto nacional no hay proyecto local. Lo planteó Néstor Kirchner en su momento, y soy un convencido de esa situación; por eso, lo más importante es seguir fortaleciendo ese vínculo de cara a la construcción de futuro, más allá de los nombres. 

-¿No merece la Provincia que alguna vez un intendente sea Gobernador? 
-Seguramente. Y los que tengan la expectativa, la voluntad y el sacrificio que hay que hacer también van a tener que tener la voluntad de Axel, que tuvo la capacidad enorme de recorrer los 135 municipios, uno por uno. Todas las ambiciones son válidas siempre que sean responsables. 

-Hay miembros del Ejecutivo que dicen que ahora deben demostrar lo que venían pidiendo. ¿Es un desafío? 
-Es un desafío a nivel personal, y también de no traicionar la confianza de nuestros compañeros intendentes e intendentas. No es que somos nosotros dos solos, somos todos, como dice el nombre de nuestro frente; y no podemos defraudar. Nos vamos a romper el alma para que se enorgullezcan todos, y que si hay cambios sean siempre compañeros y compañeras que aporten también esta lógica complementaria a la construcción. 

-Y desde lo personal, ¿cuál es el desafío? 
-Hacer una de las mejores gestiones que podamos hacer. Si tengo algo, es mucho amor propio. Siempre digo que lo macro y lo micro terminan siendo igual, nada más que varían los volúmenes. 





Valoración de lo local
“Vamos a necesitar que los intendentes e intendentas ayuden”


-Se dice que la elección se perdió por cuestiones macro, pero hay casos de intendentes, como el tuyo, que ganaron bien. O sea que lo local sigue siendo valorado, y de eso no se habla. 
-Totalmente. Por eso hay que destacar el rol de cada uno de los intendentes, porque si vos analizás los distritos del Conurbano, no ha habido grandes diferencias. Y cada uno tiene su particularidad y una composición social diferente respecto a otro. Eso hay que comprenderlo de movida. 
-¿La llegada de intendentes al Ejecutivo provincial es empezar a mirar las particularidades? 
-Es empezar a mirar las particularidades, también. E insisto: es complementar, porque se venía haciendo un gran trabajo. Es amplificar y aportarle más cabeza a una mirada integral para fortalecernos con la gestión hasta 2023. No hay mucha ciencia en esto, es simpleza, sentido común, que, muchas veces, en la vorágine se pierde. 
-¿Se puede bajar a la particularidad cuando se maneja un espectro tan grande? 
-Totalmente, pero necesitamos de la ayuda de las otras partes. Vamos a necesitar que los intendentes e intendentas, con sus equipos de trabajo, ayuden a que eso sea una realidad, porque si los proyectos ejecutivos no están para poder agilizar procesos es muy complejo. Las demandas nos pueden venir, pero no podemos resolver algo que específicamente tiene que resolver cada uno desde su municipio.



“La gente quiere que la escuchen” 

-¿Qué te enoja? 
-Que las cosas no salgan como uno planifica. Pero es internamente, yo siempre pongo la mejor cara, trato de escuchar; no me enoja que me marquen algo, me bajen línea o tener un reto, porque eso, muchas veces, hace modificar alguna cuestión que no se está haciendo bien. 
-¿Se escucha poco en la política? 
-Pasa, pasa. Muchas veces la gente quiere que la escuchen. Me pasa todo el tiempo en la calle. Como intendente salía todos los días a algún lugar. 
-¿Tu impronta como ministro va a ser igual? 
-Vamos a tratar de hacer lo mismo. Tendremos un par de semanas de acomodamiento, pero podremos articular con intendentes y los compañeros del gabinete y el territorio para escuchar diferentes situaciones. Y eso no quiere decir salir a ofender a nadie por no pensar igual que nosotros.





Re-re de los intendentes
“Hay proyectos locales que tienen que tener continuidad”


-¿Qué pensás de la reforma que les impide a los intendentes ser elegidos más de dos veces? 
-Que en realidad es una ley que estuvo mal implementada, porque se hizo con un esquema de retroactividad. En el 2015 la gente votó con una ley y en el 2016 se aprobó otra y se implementó en 2017, con un esquema de retroactividad. No se pueden cambiar las reglas de juego en la mitad del camino. Y en la planificación de un proyecto político local es muy complejo. Al fin de cuentas termina eligiendo siempre la gente. Hubo intendentes que tuvieron cuatro, cinco o seis mandatos, y los terminó cambiando la gente, no una ley. 
-Si te quedás dos años en la Provincia, por el decreto reglamentario, te podrías presentar en 2023. Y hay varios casos más en la misma situación. 
-Sí, pero más allá de nosotros en particular, lo digo a nivel general. Es un tema para mirar hacia delante, y es una problemática que también tienen los intendentes de la oposición. Seguramente ahora nadie lo va a querer decir porque estamos próximos a las elecciones, pero lo van a tener que pensar. 
-¿Lo ves como un tema para la Legislatura el año que viene? 
-Lo van a tener que tratar, sí. Insisto: sea una fuerza u otra, las dos tienen la misma problemática. Hay proyectos locales con una planificación que tiene que tener continuidad en el tiempo; y al estar tan próximo no tienen tiempo (los intendentes) de gestación y formación para darle continuidad más allá de un nombre. Y eso (la sucesión) es muy importante, y muchas veces genera problemáticas.



OBRAS EMBLEMATICAS Y MAS 
“En la Provincia todo es urgente”


-¿Qué es lo más urgente? 
-Todo es urgente. La Provincia tiene carencias en un montón de situaciones. En servicios básicos, como cloacas y agua, en un montón de lugares; en conectividad; en obras hidráulicas, como la que se lleva adelante en el Salado, que en la gestión de Vidal se había ejecutado entre el 3 y el 5 por ciento y hoy tiene más del 60. Estamos trabajando con el equipo de Hidráulica para hacer la complementación de esa obra fundamental, porque no es solamente el Salado, sino todo lo que desemboca en el río. También en rutas, como la 11 y la 56. Estamos en el tiempo límite teniendo en cuenta que va a arrancar la temporada. Y con la misma impronta que se venía, seguir articulando con los municipios, con esquemas de convenios como el FIM, el Preimba o los convenios directos con los municipios, porque los intendentes e intendentas son grandes gestores para llevar adelante las transformaciones en cada uno de los municipios de la Provincia.
-¿Las rutas 11 y 56 van a estar terminadas en los tiempos estipulados?
-Vamos a hacer lo posible para que eso suceda y los usuarios tengan más seguridad vial y el mayor confort en su estadía de vacaciones. Vamos a hacer el mayor esfuerzo para que eso sea una realidad. En dos semanas, aproximadamente, se va a estar inaugurando un tramo, y queremos llegar en diciembre al final de la etapa que se viene desarrollando. Nos tenemos fe.




Transporte y energía
“Los subsidios son parte de la herencia nefasta”


-¿Cuál es tu idea sobre los subsidios que afronta la Provincia para transporte y energía y que el Ejecutivo aún no resolvió con el Gobierno nacional? 
-Son parte de la herencia nefasta. Hay que trabajar para modificarlos, porque es injusto que la Provincia tenga que pagar el 80 por ciento del servicio de transporte cuando la Ciudad de Buenos Aires paga solo el 20 con un recorrido mucho más chico. Tendrían que volver a la órbita nacional, pero, lamentablemente, Macri firmó el Pacto Fiscal; y es un tema que habían pedido también los gobernadores, entonces lo tiene que tratar el Congreso. En el medio hay que tratar de buscar un paliativo, generar diálogo para cambiar esa ecuación y ser más equitativos con la Provincia, que es la que más recursos necesita. Arbitrariamente, a la Ciudad le incrementaron tres puntos y pico la coparticipación, quitándonos recursos, y después dicen que los problemas están en el Conurbano. Cuando Alberto tomó la decisión política de quitarle el punto a la Ciudad para fortalecer la seguridad fue una política de Estado; y los que el año pasado defendían los intereses de la Ciudad, hoy dicen que van a representar la necesidad de los bonaerenses. Es inverosímil.



Hija
“Juanita es mi cable a tierra”


-Tenés una hija. ¿Cuántos años tiene? 
-Tengo una hija, Juanita, que cumplió cinco años el 13 de julio y está yendo al jardín. Va a sala de 4 porque cumple después del 1 de julio. 
-¿Qué solés compartir con ella? 
-La verdad que es mi cable a tierra, entre tanta ocupación y responsabilidades. Llego a casa y estoy con ella; me cuenta lo que hizo en el jardín, pinta; siempre está dispuesta a escuchar, a tratar de aprender, a preguntarse cosas. Está en una edad en la que va aprendiendo un montón de cosas y me hace feliz. 
-¿Qué cosas te sorprenden de ella? 
-Me sorprende muchísimo la capacidad de aprender, que tienen muchos nenes hoy en día. Con la tecnología tienen muchas herramientas que tal vez cuando nosotros éramos más chiquitos no las teníamos. 
-¿Qué te gusta transmitirle de tu infancia? ¿Alguna enseñanza? 
-Es muy chiquita, todavía, pero le enseño a ser respetuosa. Es algo que a mí me han inculcado desde muy chico. Trato de transmitirle lo mismo que me transmitieron a mí mis viejos.





Esposa
“Paula está en los momentos que nadie ve” 


-Además de tu hija, ¿cuáles son tus cables a tierra? 
-Estar en mi casa con Juanita y Paula, mi señora, es de las cosas que más disfruto. No soy de salir tanto porque me acostumbré así desde chico: mi familia no era de salir a comer afuera tantas veces, o irse tanto de vacaciones. Sí, en los escasos momentos que puedo, busco irme unos días con ellas, pero con la pandemia hace más de un año y medio que no tenemos la posibilidad de ir a ningún lado. 
-¿Cómo conociste a Paula? 
-Por amigos en común. Ella es de Polvorines, y mis amigas del colegio Evangélico se hicieron amigas de ella y ahí la conocí. Ella siempre está, me banca, me acompaña siempre, más allá de que no milita. Está en esos momentos que nadie ve. Me conoce hasta las caras cuando vuelvo contento y no tan contento; es algo muy importante para mí, siempre lo valoro, más allá de que quizá no soy tan demostrativo.



Religión
“Soy muy creyente y tengo mucha fe”


-Estudiaste en el Instituto Evangélico Argentino ¿Qué recuerdos tenés? 
-Muy lindos. El colegio quedaba a dos cuadras y media del negocio de mis papás. Desde muy chiquito hasta la adolescencia todo giraba en torno a eso: mis compañeros, amigos, maestros y maestras, profesoras; todo era muy local. Los sigo viendo, porque Malvinas parece muy grande pero todavía tiene esas concepciones de pueblo, de cercanía, y eso es lo bueno. 
-¿Qué lugar ocupa la religión en tu vida? 
-Soy muy creyente y tengo mucha fe. No soy practicante. Tal vez cuando era más joven, más chico, no tenía noción. Si bien estudié en el Instituto Evangélico, muchos chicos son católicos, de las diferentes vertientes de la religión. Más allá de eso fui más creyente de grande: ser agradecido, agradecer a Dios siempre. Quizá no soy el más católico, pero sí soy muy agradecido y muy creyente. 
-¿Y tu familia? 
-Mi mamá sí es creyente, pero no practicante, y también tiene esa modalidad de ser agradecida, agradecerle a Dios; y eso, sin querer, quizá me lo terminó inculcando.





Básquet
“En los ‘90 jugué contra Luis Scola”


-¿Te gustaría volver a un momento puntual de tu vida? 
-¡Sí, cuando era deportista! Yo siempre quise jugar al fútbol, pero, por el trabajo de mis papás, era muy difícil que nos llevaran a jugar al fútbol; entonces, nunca aprendí a jugar bien. Pero mi hermano jugaba al básquet, y terminé yo también jugando en San Miguel. Jugábamos al básquet porque cuando teníamos que ir a entrenar después del colegio, papá nos llevaba hasta la casa de mi abuela, en San Miguel, y ella nos llevaba a entrenar al club, que quedaba a dos cuadras. Jugué desde los cinco años en escuelita, después pasé a Muñiz, y a los 10 años volví a San Miguel y jugué casi hasta los 18. 
-¿Jugabas bien? 
-Sí, bastante bien. Jugaba mejor mi hermano, era mi referente. Tuve una experiencia linda, de jugar en los años ‘90 con Luis Scola, porque él jugaba en El Palomar y nosotros en San Miguel, y era un clásico. A los 13 años jugábamos en contra. El después hizo una carrera impresionante. Tuve la oportunidad de cruzarlo en Casa de Gobierno, cuando Cristina era Presidenta y estaba despidiendo a los deportistas que iban a los Juegos Olímpicos. Charlé un ratito con él. No se acordaba de mí pero sí de aquella época, donde todo era amateur y éramos muy niños.