NOTA DE TAPA
09/11
Candidatos: el lado B
Cómo son fuera del ámbito público, con qué disfrutan, qué los apasionó de jóvenes. Los candidatos al Congreso Diego Santilli, Victoria Tolosa Paz, José Luis Espert, Florencio Randazzo y Cynthia Hotton muestran su faceta más privada
Diego Santilli
“MI FAMILIA ES MI CABLE A TIERRA; ESTAR CON ELLOS, COMPARTIR LO COTIDIANO, CHARLAR”

¿Qué recuerdos tiene de su infancia en Mercedes?


-Mi principal recuerdo es la cancha de fútbol del barrio, donde todos los chicos nos juntábamos a jugar. El jueves pasado estuve en Mercedes y me encontré con amigos de
la infancia que no veía hace mucho tiempo. Estamos todos grandes, pero es como si no
hubiera pasado el tiempo. Mercedes es un pueblo especial, muy trabajador, aferrado a sus raíces. Con un campo y una industria tan pujantes, hoy Mercedes se merece otra realidad.

Desde joven se vinculó con la política y conoció a Cristian Ritondo. ¿Qué tipo de
relación generó?


-Con Cristian tenemos una gran amistad, de más de veinte años. Tenemos una relación
bárbara, hemos vacacionado juntos; es un referente con el que hablo mucho, sobre todo
de cuestiones relacionadas con la seguridad.

La vida le puso una dura prueba con uno de sus hijos. ¿Le cambió la perspectiva de la vida tras ese episodio?

-Mi hijo Nicanor contrajo síndrome urémico hemolítico cuando tenía tres años. Estuvo
internado, tuvo muchas complicaciones. Sin dudas me cambió la vida, creo que le cambia a toda persona que ve a su hijo en esa situación. Hoy Nicanor está grande y, por suerte, está muy bien. Eso es un regalo.

Qué se siente acompañar a uno de sus hijos en las competencias de Top Race? ¿Alguna vez lo llevó a dar unas vueltas en las pistas?

-Es una emoción y una adrenalina enorme. Los dos somos muy fierreros, y desde que Nicky era chico íbamos a ver automovilismo. Lo acompaño en todas las carreras. Está compitiendo en el Top Race Junior y le va muy bien. Reconozco que, como padre, me genera todavía algo de temor verlo correr a tanta velocidad. Es muy talentoso y siempre voy a acompañar su
pasión.

Escribió un libro infantil sobre educación vial. ¿Qué lo motivó a hacerlo? ¿Se puede repetir esa faceta en algún momento?

-Sabemos que en seguridad vial, la prevención y la educación son fundamentales. En ese momento, con Mauricio recién empezábamos a gestionar y el espacio público de la Ciudad
no era lo que es ahora. Había muchos incidentes viales y poca información. Por eso me pareció importante dejar un legado para que los chicos crecieran con conciencia vial.

El fútbol es una de sus pasiones y es fana de River. ¿Es cabulero? ¿Se ve como presidente del club de sus amores?

-Soy muy cabulero. Siempre que entro a una cancha lo hago con el pie derecho. Soy fanático de River y estoy muy contento con todo lo que logró en estos años. Mi vocación está en
la gestión pública. Hoy me veo como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, defendiendo los intereses de los bonaerenses y de los argentinos.



Victoria Tolosa Paz
“MIS HIJOS ADMIRAN MUCHO LO QUE HAGO, LES ENCANTA, Y SON COMPAÑEROS PERONISTAS”

¿Cómo comparte la vida política con sus hijos?


-Con mis hijos comparto vía WhatsApp, porque me ven muy poquito; tal vez un rato el domingo al mediodía, y después, por mensaje todo el tiempo. Tengo solamente a Joaquín que vive conmigo, el resto viven solos; por eso siempre estamos en contacto.

¿Qué dicen ellos de tener una madre en la dirigencia peronista?

-Ellos admiran mucho lo que hago, les encanta, y son compañeros peronistas, y en sus
ámbitos también militan.

¿Cómo es como abuela de sus 16 nietos del corazón?

-Soy muy familiera. Disfruto de caminar, hablar con ellos. Estos últimos tiempos fue difícil por el riesgo del COVID, pero siempre nos vemos por videollamada. De hecho, durante
la campaña me decían que querían ir a repartir volantes conmigo. Realmente disfruto de mis nietos, de mis hijos y mis sobrinos; soy familiera.

Si no hubiese elegido el camino de la militancia política, ¿podría haber sido jugadora profesional de hockey?

-Claramente, no. Si no hubiese sido militante política habría sido pediatra o maestra jardinera, que era lo que soñaba a los 14 años. Siempre me incliné por la política.

¿Qué significó el deporte en su vida?

-El deporte era una forma de estar socialmente en una etapa de la vida muy importante, que
hay que seguir impulsando. Desde los 14 años a los 18 fue la mejor etapa de compartir con mis amigas y participar de un deporte sumamente inclusivo.

¿Es una persona que se cuida físicamente?

-Cuidarse y hacer deporte es una cuestión de salud. Lo decíamos con Gollan, siempre
compartíamos esta mirada de seguir cuidando el cuerpo, porque es la máquina que
tenemos para poder seguir reproduciendo nuestros valores e ideas. Me cuido, soy una
mujer que hace deporte, porque quiero vivir muchos años para poder ver la transformación de nuestro país.

¿Qué amigos le dejó la política?

-Tengo un montón de amigos. Amigos de corazón, entrañables, como Eduardo Valdez, con el que permanentemente dialogamos. Teresa García es una gran compañera y amiga de la vida, al igual que Cristina Álvarez Rodríguez. Además, mi grupo de militancia: Flor Espinoza, Natalia Mainoldi, Carola Corra; somos todas amigas y militantes. Uno tiene que entender que la política te acerca a gente muy buena de la que no te separás nunca más.




José Luis Espert
“LE HARIA UNA TOMA INMOVILIZADORA A ALBERTO FERNANDEZ, POR INUTIL”


De chico fue boxeador. ¿Admiraba más a Monzón o a Nicolino?

-Admiraba más a Monzón.

Además de boxeo hizo lucha grecorromana. ¿De chico se peleaba mucho? ¿Ganó más de las que perdió?

-He peleado mucho y gané casi todas, porque, más allá de la fuerza, en el límite estoy
dispuesto a todo.

¿A qué político o política argentina le haría una toma inmovilizadora?

-A Alberto Fernández, por inútil; pero ya se la hizo él mismo la toma.

¿De todos los deportes que practicó (tenis, fútbol, rugby, squash, paddle) cuál tiene más espíritu liberal?

-El rugby, porque ahí vale mucho el mérito, el espíritu de equipo; es muy sano ese deporte, por más que te golpees mucho.

¿Es del rock, del tango o de la cumbia villera?

-Soy más del rock que del tango y la cumbia villera.

¿Los economistas son tan aburridos como creen algunos?

-En mi caso, mi esposa dice: “No, José Luis es la persona con más sentido del humor que he conocido en mis 53 años de vida”.

¿Cuál es el chiste que más gracia le causó de los que escuchó en su vida?

-He escuchado 10 trillones de chistes en toda mi vida; la verdad, no sé.

¿Qué es el shugendo, que usted practica, y cómo lo aplica para su vida como economista y político?

-El shugendo es un arte marcial donde te enseñan a transformar en una máquina física
para la defensa personal y para atacar también. Para mi vida no lo uso para nada, porque yo
soy José Luis Espert, no soy ni shugendo ni rugbier, soy yo.

Su cambio corporal, con varios kilos menos, ¿se lo debe a Kicillof, a Dujovne o a Guzmán?

-No se lo debo a ninguno, solo a mí mismo, que cerré la boca. Primero me cagué de hambre y después cambié la manera de comer. Ahora como mucho más sano. Un vinito muy de
vez en cuando.

Fue chofer y lo echaron por un choque. ¿Chocó más autos o empresas?

-No, empresas ninguna; autos, solo ese que ocasionó que me echen de la remisería. De chico tuve otro, pero sin consecuencias.

Teniendo en cuenta que la bicicleta es una especialidad de los economistas, ¿por qué no triunfó organizando carreras?

-La única vez que organicé carreras de bicicletas fue cuando tenía 9 - 10 años, y con esa
edad organizaba los campeonatos de bicicleta del barrio. Llevaba en un cuaderno anotadito quién ganaba y la posición de cada carrera, y yo salí campeón en varias oportunidades, en el grueso. Además es mentira que la bicicleta sea una especialidad de los economistas. La especialidad de la bicicleta es de los políticos turros que sancionan presupuestos que generan déficit fiscal y es lo que provoca la deuda, y la deuda es la bicicleta. Es decir, la bicicleta es mucho más de los políticos que de los economistas.

¿Cuál fue el mejor negocio que hizo en su vida y cuál el peor?

-Prefiero pasar, es una pregunta muy personal.




Florencio Randazzo
“LA VERDAD, SOY MAS DE HACER COSAS QUE DE HABLAR. NO ME GUSTA MANDAR FRUTA”

¿Es cierto que le pusieron Florencio de nombre por el médico que salvó la vida de
su hermano Pablo?


-Así es, por Florencio Escardó. Mi hermano Pablo estaba muy enfermo y mi papá se vino de
Chivilcoy a Buenos Aires a tratarlo. Lo atendió el Dr. Escardó. Agradecido, mi viejo le prometió que a su próximo hijo le iba a poner Florencio. Llegué yo y mi papá cumplió su palabra.

¿Pensó alguna vez en ser presidente de San Lorenzo de Chivilcoy? ¿Se lo ofrecieron?

-Tengo grandes recuerdos del club, pero como jugador. En cada lugar que hemos estado
gestionamos ayuda para todos los clubes de la ciudad. Siempre creí que son lugares
muy sanos que cumplen un rol social fundamental.

Dicen que usted fue siempre un buscavidas. ¿Qué trabajo le dio más satisfacciones?

-Todos me dejaron enseñanzas, seguro. Pero me acuerdo que cuando empecé en política mi
vieja me dijo: “Que sea para ayudar a la gente”. Creo que lo que hicimos desde el transporte
con los trenes, la SUBE, la Agencia de Seguridad Vial, o con los DNI y los pasaportes
fue algo muy satisfactorio.

A su padre le decían “Togo”. ¿Tenía usted algún apodo de joven, además de “Flaco”?

-En casa era “Floro” o “Flori”. Te cuento algo que pocos saben: mi viejo me decía
“Bíchoi”. Nunca supe bien por qué.

Trabajó en una verdulería, según tenemos entendido. ¿Mandó mucha fruta en su carrera política? ¿Y ahora sigue mandando?

-La verdad, soy más de hacer cosas que de hablar. No me gusta mandar fruta. Y de hecho creo que hay demasiados políticos que lo hacen.

Fue cobrador de deudas. ¿“Apretó” feo a alguien para que pague?

-No sé qué significa eso. Lo mío pasaba más por la perseverancia y la insistencia. Les
ganaba por cansancio, digamos.




Cynthia Hotton
“SOY CRISTIANA SIENDO DIPLOMATICA, CUANDO SALGO A CORRER Y CUANDO HAGO POLITICA"

Su marido es asesor de imagen. ¿Qué recomendaciones le da?


-Cuando estoy cansada, la memoria me juega una mala pasada. Entonces me dice: “Acordate de decir esto o lo otro”. Me lo dice con mucha tranquilidad, por eso me gusta que me esté acompañando.

¿Cómo se considera como madre?

-Una madre siempre muy proactiva. A los chicos siempre les di eso de estar comprometido
con el otro, acompañarlos en sus proyectos. Tanto yo como mi marido le damos mucha prioridad al tema familia  Por otro lado, el tema de la fe. La lectura de la Biblia de manera cotidiana, participar juntos como familia en la iglesia.

¿Cómo se lleva con la cocina: está para Master Chef o es mejor tener a mano siempre el teléfono del delivery?

-Es muy chistoso, porque si hacemos un promedio de cuánto cocino, me da abajo; ahora, como cocinera me pongo un ocho. Pido mucho delivery, pero cuando cocino, lo hago bien.
No hay como mis lasagnas, mis tartas y tiramisú. Mis amigos me piden que les lleve. Igual no tengo tiempo.

Por prejuicios o por lo que fuere, ¿ser evangélico condiciona a la hora de hacer política en Argentina?

-No es que condiciona, yo soy un todo. Soy cristiana siendo diplomática, cuando salgo a correr y saludo a la gente y cuando hago política. Es parte de mi esencia, de los valores que
llevo a todos lados.

¿Qué le pareció la serie El Reino?

-Es una ficción con mucha intención de destruir la comunidad religiosa, con muchos errores desde la investigación.

Es diplomática: si le dieran a elegir un país para ir a representar a la Argentina, ¿cuál sería?

-Yo estaba en Washington y durante la pandemia pedí el traslado a la Argentina porque siento que antes de salir a representar a mí país quiero verlo mejor. Por eso me vine.