Argentina
Viernes, 1 julio 2022
20 de febrero de 2022

Semana clave por el acuerdo con el FMI: cómo será la economía que se viene

El directorio del FMI (board) dio el visto bueno al acuerdo con la Argentina presentado por los técnicos (staff) y las negociaciones se encaminan a la aprobación final, lo que resolvería el pago pendiente de u$s2.800 millones del próximo 22 de marzo y el default. Qué exigencias económicas deberá cumplir la economía argentina.

Semana clave por el acuerdo con el FMI: cómo será la economía que se viene - La Tecla
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El acuerdo contiene varios puntos que poco sorprenden, especialmente en la meta de déficit cero en 2025. Tras ese objetivo, el Banco Central, según dijo el ministro Martín Guzmán, deberá tender a reducir la emisión monetaria para lograr el financiamiento cero del Tesoro en 2024, mientras que se deberá disminuir el gasto con la quita de subsidios a la energía.

Suba de la tasa de interés, aumento de tarifas y aceleración del ritmo de suba del dólar oficial son tres componentes fundamentales de las nuevas metas que se establecieron con el staff del organismo.

Según dejaron trascender desde Casa Rosada, en los próximos días ya estaría prácticamente cerrada la carta de intención, paso clave para que el directorio del Fondo analice el nuevo arreglo. Será además el mismo texto que llegará al Congreso a fin de mes.

Semana clave por el acuerdo con el FMI: cómo será la economía que se viene

Los activos locales empezaron a mostrar una reacción positiva ante las novedades. El dólar libre tuvo una semana en franca caída, a tal punto que el dólar Bolsa (o MEP) terminó perforando los $ 200. Acumula una caída superior al 10% desde los picos que había tocado a fin de enero, cuando parecía que la Argentina podía entrar en default con el Fondo.

También mejoraron marginalmente los bonos, cuyas valuaciones siguen proyectando una reestructuración no más allá del año 2025. Los precios siguen cerca de sus mínimos históricos. Por ejemplo, las acciones argentinas están en promedio 50% debajo de los precios que habían tocado el día después de las PASO de 2019, cuando los mercados ya habían entrado en pánico por el regreso del kirchnerismo.

Eduardo Elsztain, titular de IRSA, sorprendió esta semana con una opinión muy optimista en relación a los activos argentinos. “El valor del peso en términos reales está en mínimos históricos y debería estar comenzando un ciclo alcista. El contexto global será muy favorable para países productores de materias primas como la Argentina. Vemos que es un buen momento para ingresar al mercado y aprovechar la posible tendencia alcista del próximo ciclo”.

Semana clave por el acuerdo con el FMI: cómo será la economía que se viene

La soja se mantiene en niveles muy altos, en torno a los USD 580 y significa un fuerte ingreso de dólares a partir de abril provenientes de la cosecha gruesa. Esto le permitirá al Central recomponer sus reservas hacia el final de primer semestre.

El BCRA no sólo comprará muchos dólares que liquiden las cerealeras. Además, el FMI desembolsará el equivalente a USD 4.300 millones en Derechos Especiales de Giro, devolviendo los pagos que la Argentina viene haciendo desde septiembre pasado. Las reservas netas podrían pasar de negativas a positivas en más de USD 5.000 millones en los próximos cuatro meses. Esto incrementará el “poder de fuego” del Central, lo que a su vez explica por qué se redujo la expectativa de una devaluación brusca.

El segundo aumento de tasas que definió el Central superó incluso las expectativas del mercado, que esperaba un incremento de 2 puntos porcentuales y terminó siendo de 2,5 puntos. El objetivo es suavizar la dolarización, alentando una mayor demanda de pesos. La caída de los dólares financieros de las últimas jornadas estaría convalidando ese objetivo. Tímidamente aparecen los que apuestan por el regreso del carry trade, es decir aprovechar tasas atractivas en pesos y un dólar más quieto para obtener jugosas ganancias en moneda dura. La apuesta salió bien en 2021, ya que la tasa fue de casi 40% y el dólar subió apenas 25%. En 2022 la apuesta podría dar resultados similares, pero con rendimientos en pesos aún más altos. La tasa efectiva de un plazo fijo a 30 días ya está en el 50% anual.

La brecha cambiaria también empezó a ceder en los últimos días y se alejó de niveles del 100%, acercándose al 90%. De todas formas, no hay unanimidad de criterios entre los analistas. Fernando Marull, por ejemplo, cree que se mantendrá cerca del 100% durante todo el año. Juan Manuel Pazos, analista de TPCG Securities la ve incluso cayendo a niveles del 60%. Esto significa que el dólar oficial seguirá aumentando al 3% mensual por lo menos, pero que el dólar financiero lo hará a un ritmo sustancialmente menor.

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Como siempre sucede, las expectativas jugarán un rol central. Todas las miradas están puestas ahora en la letra chica del acuerdo con el FMI. Pero, sobre todo, los inversores quieren saber cómo hará la Argentina para bajar el déficit fiscal. Las metas establecidas en el acuerdo no son cumplibles, pero al mismo tiempo desafiantes. Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero, lo resumió así: “Lo más importante del acuerdo que se firmará con el FMI es cumplirlo”.

El trabajo de la inflación

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Por lo tanto, todo hace pensar que el bache fiscal será en buena medida cubierto con la elevada inflación que este año podría acercarse al 55%. Sin embargo, continúan sin aparecer las reformas que precisa la Argentina para salir del estancamiento y los elevados niveles de pobreza.

Este escenario permite proyectar que 2022 será un año de elevada inflación en dólares, es decir que todo será mucho más caro en moneda duro. Se encarecerá el costo de la construcción, la compra de un auto o una salida a comer a un restaurante.

Esto también cambiaría la ecuación de miles de familias argentinas, que mantienen su nivel de vida gracias a la venta de dólares ahorrados en los últimos años o décadas. Esas divisas podrían perder parte del nivel de compra que habían recuperado en los últimos años. Desde fines de 2017 el dólar libre subió prácticamente el doble que los precios. Sería lógico pensar que ahora será la inflación la que tome la delantera y supere con comodidad la evolución del tipo de cambio.