Argentina
Martes, 16 agosto 2022
ENTREVISTA
28 de junio de 2022

Descontento, furia social y muerte: ¿qué hay detrás?

Al estilo de “Relatos Salvajes”, la Argentina vive un panorama signado por la violencia: suba en la tasa de homicidios, peleas callejeras y piquetes mortales forman parte de la escena. La opinión de un especialista.

Descontento, furia social y muerte: ¿qué hay detrás? - La Tecla

Inflación, pandemia, pobreza y escasez de combustible se conjugaron en un combo que resultó mortal para Guillermo Jara, el camionero de 44 años que perdió la vida este martes cuando intentó esquivar un piquete que realizaban colegas nucleados en la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC).

Jara se trasladaba de General Rodríguez a la localidad de Daireaux y, al no querer frenar, un grupo de manifestantes lo persiguió en una camioneta varios kilómetros, lo apedreó y lo mató.

Para los investigadores, los agresores "tenían la intención de matar": consideran que se trató de una "acción homicida". Por el hecho, hay tres detenidos.

El piquete se enmarca en una medida de fuerza que los transportistas vienen realizando a nivel nacional, ya que en 23 de los 24 distritos el gasoil escasea y la última reunión con el Gobierno fracasó.

LaTecla.Info dialogó al respecto con el sociólogo Roberto Bacman, director del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), quien explicó que este homicidio no es un hecho aislado, sino que responde al contexto socioeconómico.

“Cuando la Argentina vive este tipo de crisis, la gente tiende a deprimirse y violentarse mucho más. Durante la pandemia aumentó la tasa de femicidios, divorcios y homicidios”, señaló Bacman.

“Esto tiene que ver con la política, con las campañas de odio de los medios de comunicación, con la inflación, con que los sueldos que no alcanzan, con que hay que hacer horas de cola para cargar gasoil. Por primera vez en muchos años a la gente no le alcanza con tener trabajo para salir de la pobreza, hay muchos que no llega a fin de mes”, añadió. 

En este marco, el sociólogo y consultor consideró que “estamos en una sociedad donde la gente se mata, donde hay enfrentamientos callejeros por cosas mínimas: el otro día un colectivero bajó con un palo y le rompió la cabeza a otro”.

Sin embargo, resaltó que no se trata de un fenómeno que sucede solamente acá, sino que se reproduce a nivel internacional. “El mundo tiende a polarizarse entre la llamada nueva izquierda y la derecha. Las elecciones acá se celebran el año que viene y hay mucha presión económica, se vive una situación muy delicada. Hay una Argentina polarizada, de la grieta, donde una familia no puede sentarse al almuerzo de los domingos porque termina mal”, ejemplificó.

En cuanto al homicidio ocurrido en Daireaux, que fue la noticia del día, consideró: “Es cierto que no hay combustible, hay varias hipótesis al respecto. Sin embargo, más allá de eso hay una gran violencia social donde muchos elementos participan. Estamos atravesando una crisis económica muy grande que generó la pandemia, pero que venía de los cuatro años de Mauricio Macri, donde la gente no la pasó bien".

En este marco de conflictividad social, los planes sociales y el sistema de salud ocuparon el primer lugar en la agenda mediática. Semanas atrás, la vicepresidenta cuestionó el manejo de los fondos por parte de organizaciones sociales y puso en tela de juicio las políticas asistencialistas. Esta semana, un legislador porteño elevó un proyecto de ley para que los extranjeros no puedan acceder al sistema de salud público de forma gratuita. Cuando hay crisis, se comienzan a cuestionar hasta los derechos más básicos.

“Hay mucho malhumor. La gente no entiende que los planes sociales son una necesidad, se piensa que quienes los cobran no trabajan, hay mucha mala prensa”, indicó Bacman.

En esta línea, analizó que figuras como la de Javier Milei cobraron fuerza a partir de ese descontento: un hombre furioso, que cuestiona a la “casta política” y propone terminar con los “privilegios”.

En el diputado nacional por CABA se condensaron varios reclamos históricos de las clases media y media-baja. No obstante, tras sus desafortunados dichos acerca de la libre venta de órganos y “dinamitar” el Banco Central; su imagen cayó varios puntos. “La gente se asustó, cayó mucho en las encuestas”, afirmó el sociólogo, que también admitió que “ningún sector de la política está pudiendo dar respuestas a la sociedad”, por lo que hay una importante "crisis de representatividad".

El panorama actual es agitado e inicerto. “A eso contribuyen los medios dominantes de prensa, que son los nuevos aparatos ideológicos del Estado, junto al establishment y parte de la justicia”, concluyó el titular del Centro de Estudios de Opinión Pública, quien estimó que de profundizarse la crisis esta situación va a ir in crescendo.