La Tecla
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“Hay que poner toda la carne en el asador, es plata o mierda”, le dijo a La Tecla un dirigente al tanto de las conversaciones que llevan a cabo Cristina Fernández y Sergio Massa, quienes tienen como enemigo en común la intención de Axel Kicillof de desdoblar las elecciones en la Provincia, o al menos eso es lo que se insinúa desde su entorno. El Gobernador todavía guarda la carta del decreto de convocatoria y será allí donde quedará sellado si hay elecciones separadas de Nación o concurrentes. Mientras tanto, La Cámpora y el Frente Renovador buscan la forma de fijar por ley que los comicios sean concurrentes.
Mientras tanto, en un operativo torniquete para que Kicillof no desdoble, Cristina y Massa ejercen un arte que dominan a la perfección, operan y presionan políticamente por todos los flancos y en todas las direcciones.
La expresidenta, rodeada de intendentes que siguen rindiéndole pleitesía y miembros de La Cámpora, dijo el domingo durante una cena en un quincho de Ezeiza que si Kicillof llegara a desdoblar los comicios ella se presentaría como candidata a diputada provincial por la Tercera sección. ¿Una nueva estocada para poner al Gobernador entre la espada y la pared (sigue sin querer pelearse definitivamente con ella pese a todo) y llevarlo a que desista de su idea de separar los comicios? La sensación inicial en el mundo de la política era esa, que no se trató más que de un misil que buscó un efecto favorable a su obsesión por mantener las elecciones ligadas a las nacionales.
Pero, con el correr de las horas, tanto del entorno de la actual presidenta del PJ nacional como desde otros espacios aliados de La Cámpora, se encargaron de sembrar la teoría de que “Cristina va a jugar fuerte en la provincia si Kicillof desdobla y va a enfrentar a los que la quieren jubilar en su terreno”. Precisamente en la Tercera es donde se mueven dirigentes que fueron muy cristinistas y hoy se paran en la vereda de enfrente. El principal apuntado es Jorge Ferraresi, mandamás de Avellaneda y uno de los principales impulsores del Movimiento Derecho al Futuro, que erige a Kicillof como su faro.
Precisamente, desde el lado del kicillofismo aseguraron que la advertencia de Cristina de ser candidata para ocupar una banca en la legislatura bonaerense les provoca “tristeza”. Se acongojan quienes fueron conspicuos feligreses de su conducción y hoy, por distancia con La Cámpora, se le paran enfrente.
Pero la jugada de la exvicepresidenta puede tener, como parte de la misma pinza que busca subyugar al Gobernador, una consecuencia también de tremendo impacto político en la Primera sección electoral.
“Lo de Cristina tomenló en serio, no es ninguna joda y ella piensa verdaderamente que puede jugar en la Provincia si hay desdoblamiento, y tampoco descarten que Sergio tome el mismo camino y sea candidato en la Primera”, confesó una fuente del Frente Renovador. También dijo que lo que viene es “a todo o nada”, en cuanto a cómo se va a dirimir la interna que aqueja al oficialismo bonaerense y hace bailar a su ritmo a toda la política provincial.
¿Cristina como primera candidata a diputada provincial por la Tercera y Massa a la cabeza de la lista de senadores de la Primera? Así dicho es demasiado, mucho, mucho, pero en la política bonaerense en general y en el peronismo en particular nada es inverosímil.