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Esta mañana ocurrió un escalofriante hallazgo en las orillas del río de Quilmes. Un vecino del lugar se acercó a la costanera en búsqueda de metales y encontró un cadáver con las manos atadas con una soga flotando boca abajo en el agua.
El hombre dio aviso a las autoridades policiales que acudieron al lugar, junto a los peritos y personal del SAME. El cuerpo estaba hinchado y sin vida, en la intersección de las calles Costanera y Otamendi.
Al revisar los bolsillos del pantalón pudieron recuperar el DNI que les otorgó la identidad de la persona. La credencial correspondía a un masculino mayor de edad, su nombre era Pablo Jorge Barrio con domicilio en la localidad bonaerense de Claypole.
La fiscal Karina Gallo de la Unidad de Instrucción Funcional 2 intervino en la causa y ordenó que el cadáver sea llevado a la morgue para realizar la autopsia correspondiente y así conocer las causas del fallecimiento para comenzar la investigación de los hechos.