25 de marzo de 2025
EN PROBLEMAS
Fernando Espinoza irá a juicio oral en su causa por abuso sexual
El intendente de La Matanza continúa con su entramado judicial. Un juez de instrucción no dio lugar al pedido de sobreseimiento y tendrá que presentarse a declarar por la causa de abuso sexual en su contra.

Un nuevo revés sufrió el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, en su causa por abuso sexual que inició su ex secretaria privada. El jefe comunal fue enviado a juicio oral y público por presunto abuso sexual hacia Melody Rakauskas.
Además de abuso sexual, el jefe comunal matancero también deberá dar explicaciones por desobediencia a la orden judicial que lo restringía a acercarse hacia su ex secretaria privada.
El juez de instrucción que trabaja en la causa es Fernando Caunedo, quien rechazó los pedidos de sobreseimiento de Espinoza y dio por cerrada la investigación para que pase a la instancia de juicio oral. El próximo paso a seguir es sortear qué Tribunal Oral Criminal iniciará el juicio, a la espera de la fecha para el comienzo de las declaraciones.
Sin embargo, allegados al intendente le aseguraron a La Tecla que el juez en cuestión desoyó “los pedidos de primera y segunda instancia de dos fiscales distintos, más los sobreseimientos de años anteriores”.
A su vez, explicaron que Caunedo avanza en la causa “aun teniendo el pedido de sobreseimiento de una fiscal en la primera instancia y el pedido de otro fiscal en segunda instancia, mostrando que hay pruebas con audios donde se escuchan y se dicen perfectamente las maniobras de la denunciante al respecto de su modus operandi con distintos caballeros”.
El jefe comunal matancero afrontará un juicio oral por el presunto abuso sexual de Rakauskas durante el mes de mayo del año 2021 en el departamento de su ex secretaria privada. También por presunta desobediencia a una orden de restricción para acercarse a la mujer luego de la denuncia penal.
La jueza María Fabiana Galletti ordenó en mayo de 2024 el procesamiento por los delitos de “abuso sexual simple” y “desobediencia”. Sin embargo, en febrero de este año, la fiscal Mónica Cuñarro solicitó el sobreseimiento de Espinoza sosteniendo que no existen pruebas suficientes para mantener la acusación.
Mientras que en el mes de marzo, el fiscal de segunda instancia Mauricio Viera convalidó el dictamen de su colega para dar por cerrada la acusación tras analizar unas conversaciones entre la denunciante y distintos allegados del acusado.
El descargo de Espinoza
Desde la defensa del intendente matancero emitieron un comunicado repudiando el fallo del juez Caunedo.
Tras una semana durante la cual la querellante advirtió al magistrado profusamente por las redes sociales que “de su decisión depende que sea la última semana de mi vida”, y contradiciendo abiertamente al doble pedido de sobreseimiento de los fiscales que tuvo la causa, Leonel Gómez Barbella y Mónica Cuñarro, y el del fiscal de la Cámara de Apelaciones, Mauricio Agustín Viera, que dejaron en claro que el Ministerio Público Fiscal no participaría acusatoriamente en un eventual juicio, el juez Fernando Mario Caunedo se descomprometió del expediente y decidió su elevación a la instancia de juicio. En Tribunales se comentó con extrañeza que el juez no haya esperado a leer la transcripción de los audios que él mismo ordenó desgrabar al llegar al juzgado, tarea que está en plena ejecución. Se especuló con algún grado de compromiso para resolver rápidamente, que habría surgido tras su postura inicial de ir en el sentido que habían ido los fiscales. “No esperó a escucharlos, porque si los escuchaba iba a tener que llegar a la misma conclusión que el fiscal de Cámara”, se dijo.
En su propio escrito, el juez Caunedo admite que los dictámenes fiscales han sido fundados y reconoce que la doctrina y la jurisprudencia están muy divididas (aunque no en partes iguales, ya que ampliamente prima un criterio diferente al del juez Caunedo) sobre la posibilidad de ir a juicio sin que la fiscalía acuse y con el sólo impulso de la querella.
En el ámbito judicial la medida provocó comentarios coincidentes: “Se la sacó de encima porque no quiso avalar a los fiscales y tampoco quiso profundizar en las pruebas existentes y las nuevas pericias pedidas”.
La defensa de Espinoza solicitará apelar esta resolución, sobre la que pesan, también numerosas instancias probatorias aún no decididas ni valoradas.
El hecho de que Caunedo no siguió adelante con su propia iniciativa de leer todos los audios que mandó a desgrabar motivó muchos comentarios extrañados en Tribunales. “Es muy raro. ¿Por qué cambió? Lo más probable es que si los escuchaba iba a llegar a la misma conclusión del fiscal Viera, de la Cámara, e iba a tener que apoyar el sobreseimiento, porque los audios son concluyentes. La Cámara, que es muy profesional, esto no se lo va a dejar pasar: pidió una medida y antes de que esté se manifestó rápidamente ignorando su propio pedido”, analizó una fuente de Tribunales con sobrada experiencia.
“Mandar a que un tribunal oral se haga cargo en el estado actual de este expediente, es recargar de trabajo a esa instancia y aumentar las estadísticas de declaración de inocencia de los acusados, porque no hay ni una sola prueba real que incrimine a Espinoza”, sostuvieron fuentes del Palacio de Tribunales cuando se conoció la resolución de Caunedo.
Con su resolución, el magistrado ignoró en su escrito las nuevas pruebas que no habían podido ser evaluadas por cuestiones de plazos, en particular un extenso audio aportado por la propia denunciante sobre el que quedó claro que esas, conversaciones grabadas, en el contexto probatorio actual, además de contradecir varias de sus afirmaciones, “sin duda quitan seriedad y credibilidad a las acusaciones de la aquí querellante”, como sostuvo el fiscal de Cámara.
El dictamen de Cámara textualmente transcribió las frases donde la denunciante dice que “esto es como una venta”, que no hay que apurarse para no bajar el precio”.
Pero pasando por arriba de todo esto, ahora, sorpresivamente y con argumentaciones sorprendentes, el juez subrogante Caunedo mandó la causa a juicio, una instancia que lejos está de concretarse de acuerdo con la opinión coincidente en medios judiciales.