3 de enero de 2026
REPERCUSIONES
Venezuela en llamas: la política bonaerense se parte entre repudios y celebraciones
Dirigentes del oficialismo y la oposición en la provincia de Buenos Aires reaccionaron con dureza y posiciones antagónicas frente a los bombardeos estadounidenses en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Mientras sectores del peronismo denunciaron una violación al derecho internacional, referentes libertarios y aliados celebraron la caída del régimen chavista.

La ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro generaron un inmediato y profundo impacto en la política bonaerense, con pronunciamientos que expusieron una grieta nítida entre quienes repudiaron la intervención extranjera y quienes la reivindicaron como un acto de justicia contra una dictadura.
Desde la izquierda, el diputado nacional Christian Castillo calificó los hechos como “actos de agresión militar imperialista inadmisibles” y los comparó con una nueva versión de la Doctrina Monroe. En un mensaje publicado en X, llamó a repudiar abiertamente la acción de Washington y a “ganar las calles en toda América Latina”.
En una línea similar se expresó el Partido Justicialista, que condenó los bombardeos y advirtió que constituyen una amenaza para toda la región. El PJ sostuvo que la intervención viola la Carta de las Naciones Unidas y reafirmó los principios históricos de no intervención y solución pacífica de los conflictos, al tiempo que reivindicó a América Latina como “territorio de paz y soberanía”.
También el ministro bonaerense Andrés Larroque repudió la intervención militar estadounidense y alertó sobre el peligroso precedente que sienta para la región y el mundo. Según expresó, este tipo de acciones atentan contra la soberanía del pueblo venezolano y el derecho internacional.
Más dura aún fue la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, quien apuntó directamente contra el presidente Javier Milei por celebrar la ofensiva. Lo calificó como “el gran cipayo latinoamericano” y sostuvo que ningún gobierno que se reivindique liberal puede avalar bombardeos ni el secuestro de un presidente. “La verdadera libertad nunca es la violencia”, afirmó.
En la vereda opuesta, el legislador Agustín Romo defendió sin matices la acción de Estados Unidos y negó la legitimidad de Maduro como presidente. Lo definió como líder de una “organización narco-terrorista” y celebró la decisión de Donald Trump de capturarlo sin aval del Congreso. Para Romo, se trató de “un gran día para quienes defendemos la democracia y la civilización occidental”.
En el mismo sentido se expresó el diputado bonaerense Luciano “Lucho” Bugallo, quien celebró el inicio de una etapa de reconstrucción democrática en Venezuela. Reivindicó el rol de María Corina Machado y de Edmundo González Urrutia, y sostuvo que la salida de Maduro es un paso fundamental, aunque insuficiente, para terminar con el narcotráfico y las mafias en la región.
Por otro lado, el exintendente y ahora senador Pablo Petrecca apuntó contra Kicillof: "Lamentable el posicionamiento del Gobernador. Miles de venezolanos llegaron a la Provincia escapando de la dictadura sangrienta de Chávez y Maduro. Sus relatos son estremecedores: hambre, miedo y persecución".
Las reacciones reflejan no solo la gravedad del episodio internacional, sino también cómo el conflicto venezolano sigue funcionando como un espejo de las tensiones ideológicas internas. En la política bonaerense, la intervención de Estados Unidos reavivó debates históricos sobre soberanía, democracia y el rol de las potencias en América Latina.