13 de marzo de 2026
ERA MILEI
A mate frío: Lumilagro deja de fabricar termos de vidrio en Argentina y los traerá desde China
Tras más de 80 años de producción local, Lumilagro decidió dejar de fabricar sus tradicionales termos de vidrio en el país. La firma apagó su horno en 2023, redujo su plantel y ahora importa los productos desde China, mientras mantiene en Argentina tareas de diseño y control.

La histórica firma argentina Lumilagro, con más de ocho décadas de trayectoria, resolvió dejar de fabricar en el país sus tradicionales termos de vidrio y comenzar a importarlos desde China. La decisión impacta directamente en su planta de Tortuguitas, en la provincia de Buenos Aires.
Aunque el establecimiento sigue operativo, actualmente no está produciendo. La empresa comercializa unidades provenientes del stock fabricado durante la pandemia o de partidas importadas.
El cambio en la estrategia productiva también derivó en una fuerte reducción de personal. De los 220 trabajadores que tenía en 2022, hoy quedan alrededor de 50 empleados directos. Si se contabiliza la estructura total, incluyendo puestos indirectos, la plantilla ronda las 100 personas. En su momento de mayor actividad, cuando la planta funcionaba las 24 horas, la compañía llegó a generar hasta 300 empleos.
La empresa fue fundada por Eugenio Suranyi y actualmente es conducida por la cuarta generación de las familias Nadler y Suranyi. Su director ejecutivo, Martín Nadler, señaló que el contrabando y la competencia de productos importados influyeron en la decisión de dejar de producir localmente.
Según explicó el empresario, en Argentina se consumen unos cuatro millones de termos por año, pero una cantidad similar ingresaría desde Paraguay y otros pasos fronterizos de manera irregular. “Son termos tóxicos y truchos”, advirtió.
De acuerdo con datos difundidos en medios nacionales, la compañía apagó su horno de producción en 2023 y desde entonces trabaja con el remanente fabricado durante la pandemia, cuando resultaba más conveniente producir en el país.
En paralelo, la firma reorientó su negocio hacia el diseño de termos de acero en Argentina y su fabricación en China, lo que le permitió reducir costos. En el país se mantienen tareas de control de calidad y personalización de productos, con estampados de clubes de fútbol y distintas marcas.
El directivo también advirtió que el contrabando creció en los últimos años y estimó que uno de cada cuatro termos que se venden en el país podría ser tóxico, una proporción que prácticamente duplica los niveles históricos del mercado.