La Tecla
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En esta charla profunda, la artista Laura Oliva cuenta cómo fue el proceso de ensayos, las reacciones del público ante una historia tan sensible como lo es la obra La Ballena, las diferencias entre la versión teatral y la fílmica, sus proyectos en marcha y su relación constante con la escritura como herramienta de vida.
Además, explica con total naturalidad por qué las redes sociales no forman parte de su día a día
La función teatral junto a Hugo Chavez, Emilia Mazer y gran elenco tendrá lugar este sábado, a las 21 en el teatro Coliseo Podestá, calle 10 #733.
-¿De qué manera compusiste un personaje tan intenso en esta obra?
-Sucede a través de los ensayos, con la ayuda de los compañeros, con la lectura del material, con la dirección. Este personaje que interpreto es muy hermoso porque está atravesado por emociones muy fuertes. Tiene una enorme lealtad, respeto por la decisión que toma ese amigo. Las emociones siempre están al servicio de lo que un actor necesita. Es cuestión de elegirlas y hacerlas crecer para lo que se quiere contar.
-¿Qué reacciones encontrás por parte del público ante un relato así de conmovedor?
- Tiene mucha sensibilidad. Es una obra que habla sobre vínculos, relaciones. Es muy hermosa. Creo que la crudeza queda en otro lado. Si bien es dura, todo eso queda de lado. Cuenta cosas bellas, humanas y queribles. La gente transita esta obra de una forma muy linda. La reacción tiene que ver con ese amor que se está contando arriba del escenario.
-¿Cómo es la experiencia de trabajar en este proyecto junto a Julio Chávez?
-Es uno de los actores que más admiro. Es un compañero enorme, es un director, es un maestro, por lo tanto fue muy fácil la construcción. Además, la obra es muy hermosa, bien escrita, bien contada. Así que el proceso de ensayo y de construcción de la narrativa fue muy placentero. Por supuesto junto al elenco y la dirección.
-¿Qué destacas de la pieza? ¿Y de la versión fílmica?
-Lo que destaco en la obra, incluso más que del filme que va a un lugar más oscuro, es lo profundo de los vínculos, lo más lindo de contar es la humanidad. Es lo más interesante.
-¿En qué proyectos artísticos estás inmersa?
-Estoy con la gira de La ballena, y la idea es compatibilizar las fechas con mis otras actividades. También con el ensayo y la dirección de un proyecto que tengo entre manos que es el musical de Hairspray. Todo se puede armonizar cuando hay ganas y a uno le gusta lo que hace.
-Y en todo este contexto, ¿en qué lugar queda la escritura?
-Es una constante en mi. Incluso, antes de hacerlo de forma profesional, estoy estudiando la carrera formal, es un proyecto hermoso. Estoy siempre conectada, es una forma de expresarme, de entenderme a mí misma, la escritura es una manera de encarar la vida.
-Ante la existencia del universo digital, ¿Cómo te manejas con ello? ¿Y con las plataformas?
-Las redes sociales no son un problema en mi vida. No son una decisión que deba sostener porque no es algo que me interese ni que me convoque. Es algo fluido en mi vida, el mero hecho de no expresarme por ese medio. No lo critico, no lo demonizo, está todo bien pero no lo comparto.
No es algo que me cueste sostener.
Prefiero ser más observadora. Es una buena forma de transitar los distintos momentos tanto del país como de la vida personal.
Las plataformas, como el cine, la radio, la escritura son medios, vehículos para expresarse, en tanto y en cuanto, el producto sea interesante. Son lugares posibles para poder llevar a cabo lo que uno sabe hacer. Están ahí como forma de desarrollo de mi vocación. Siempre que sean un instrumento para la comunicación, bienvenida sea.
