El posicionamiento sobre el desdoblamiento y las re-reelecciones de los
distintos espacios Fuerza Patria. La camiseta de cada uno de los jefes comunales, su peso electoral y la representación legislativa que tienen
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El mayor número de intendentes peronistas de la Provincia se aglutina en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y entre el distrito más grande y el menos poblado los alcaldes suman un caudal de votos que promedió el millón y medio de adhesiones entre las elecciones de 2023 y las de 2025. Sin embargo, todo ese potencial no aparece reflejado en la representación legislativa.
Así, al espacio se le hace difícil imponer iniciativas si no son consensuadas internamente con La Cámpora, el Frente Renovador y los legisladores que responden a la que, desde ahora, llamaremos la Liga de Intendentes Peronistas, además de otros independientes cuyos legisladores juegan en favor del acuerdo entre cristinistas, massistas y la mencionada Liga. También vale decir que entre estos socios hay roces y posturas disímiles de cara al futuro electoral.
La Cámpora y el kirchnerismo duro gobiernan una docena de comunas, en las que los votos peronistas rondan los 500.000, pero la Orga, con el escudo de Cristina Fernández de Kirchner, ha sabido construir un poder de superestructura que le permite tener un fuerte peso en la Legislatura, además de puestos importantes en el Estado bonaerense.
Sergio Massa y los intendentes del Frente Renovador. El propio Massa, su esposa Malena Galmarini y el jefe comunal Juan Andreotti aparecen como candidateables para 2027.
En el extremo de poco peso territorial y exponencial incidencia legislativa está Frente Renovador. Tiene 17 jefes comunales, que en sus distritos alcanzan en conjunto entre 150.000 y 200.000 votos; mientras que el espacio cuenta con diez diputados y tres senadores. Nada mejor para demostrar las habilidades de Sergio Massa a la hora de “vender” su espacio.
La Liga de Intendentes Peronistas vuelve a resurgir y toma voz propia, ya no tan ligada en algunos temas a La Cámpora y el massismo. El grupo, que por ahora nuclea a una decena de jefes comunales y tiene diálogo con todos los sectores, se cimenta en un gran poderío electoral, que superó los 600.000 sufragios en los últimos dos comicios. Se dicen en expansión y cuentan como propio a Federico Susbielles, el alcalde bahiense ligado a La Cámpora hasta que quedó disconforme con el cierre de listas de 2025.
Además, hay un quinto equipo en la cancha de Fuerza Patria: los intendentes sin rótulo de pertenencia sectorial que, si bien juegan cada uno por su lado y en su gran mayoría pugnan por la unidad del peronismo, suman más de medio millón de votos. Algunos están más cerca del cristinismo, otros en las antípodas y nunca faltan los equidistantes.
Acto de Máximo Kirchner en Lanús. Lo acompañan Mayra Mendoza, Julián Alvarez y sus hombres fuertes en la Legislatura: el diputado Tignanelli y el senador González Santalla.
En este contexto de relación de fuerzas y una interna sin visos de solución entre Axel Kicillof y La Cámpora, aparecen temas trascendentales a resolver este año, sobre los cuales no hay unanimidad y pueden llevar a cambios sustanciales en las relaciones entre unos y otros. Desdoblar o no las elecciones, modificar la ley que pone tope a las reelecciones y qué hacer con las PASO, son cuestiones que generan una fuerte discusión y donde cada equipo patea para distinto lado de acuerdo a su conveniencia o convicción.
En la política, y sobre todo en el peronismo, las fronteras son laxas. Incluso, en algunos casos, los límites conviven bajo un mismo techo, como el caso de la ministra camporista Daniela Vilar y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Hasta ahora, la sociedad entre cristinistas, massistas e intendentes no enrolados en el MDF funcionó casi sin grietas y torció varias veces la voluntad del Gobernador, pero sobre la reforma política aparecen coincidencias y disidencias que difuminan divisorias y reconfiguran el mapa.
J. P de Jesús, Dichiara, Mantegazza, Fassi, Menéndez, Otermín, Granados, Achával, Torchio y M. Basualdo en Expoagro. En la foto también están J. Cuattromo (MDF) y J. Alvarez (LC).
En el MDF buscan ir a fondo con la reelección indefinida de los intendentes y legisladores y anotan como poroto para Kicillof haber separado los comicios nacionales de los provinciales en 2025. Los alcaldes piden la misma receta. Sobre las PASO sostienen que es el mejor sistema para ordenar, pero les gustaría tocar un punto clave: la fecha. Lo que haga Nación con las primarias repercute en la Provincia por la simultaneidad impuesta en la ley bonaerense 14.086. “Si Nación deroga o suspende las PASO como el año pasado podemos desdoblar, pero si no lo hace vamos a necesitar un cambio en la normativa provincial para que las desate de las nacionales”, aseveró un ministro.
Del otro lado del ring, en el kirchnerismo hay quienes evalúan que desdoblar las elecciones juega en contra de las aspiraciones del peronismo, por lo que reiteran su postura en contra. Es que consideran que el espacio “tiene una sola la bala” para gastar en un proceso electoral y pasada la primera elección el camino es cuesta arriba. De hecho, rememoran lo acontecido en 2025 cuando ganaron en septiembre por paliza, pero en octubre fueron derrotados a pesar de la gran diferencia que habían sacado poco tiempo atrás. La Cámpora es menos inflexible en el asunto de las re-reelecciones, y sobre las PASO prefieren no alterar la simultaneidad entre Nación y Provincia, algo que hizo poner expresamente Néstor Kirchner en medio del tratamiento de la ley 14.086.
Leo Nardini y Ariel Sujarchuk, dos intendentes del Conurbano que prefieren no rotularse dentro de algunos de los sectores en los que se divide Fuerza Patria
Ya es conocida la postura contraria del Frente Renovador a las reelecciones indefinidas. De hecho, el propio Sergio Massa ya se lo planteó a Axel Kicillof en diversas oportunidades. No impulsarán el debate y “si juntan los votos necesarios iremos a votar en contra”, dice el tigrense. De igual modo, algunos alcaldes y legisladores del espacio disienten sobre este punto, aunque llegado el momento de votar se plegarán a la disciplina partidaria. Sobre el desdoblamiento, el líder del FR sostiene que es un “mecanismo ordenador para el voto antiperonista” y describe lo acontecido el año pasado.
“Si acomodִás el reglamento a tu conveniencia te estrolás”, suele comentar Massa, al tiempo que expresa que “las PASO no son un remedio per se”. Entonces, sobre cómo contener a las diferentes expresiones remarca que “se puede escribir lo que se quiera en la ley, pero lo más importante es que se entienda que juegan un partido que tiene un resultado deseado si todos cumplen las reglas”. Es decir, el problema va más allá de si hay primarias o no. Lo que pide el massismo son reglas claras, y escritas de antemano, que contengan a ganadores y perdedores de la interna.
Federico Otermín, una de las cabezas de la Liga de Intendentes Peronistas, ya se ha manifestado sobre la limitación de mandatos y ha dicho que “es bueno que la gente pueda elegir libremente, sin proscripciones”; aunque también destaca como “positiva” la renovación y la alternancia. Este equipo de alcaldes apoya el desdoblamiento, y eso lo acera a Kicillof mientras los pone a distancia de los deseos de La Cámpora y del massismo.
Entre los jefes comunales no enrolados en espacios en particular, las cosas son más variadas. Hay distritos más cercanos a Cristina Kirchner, como José C. Paz (otrora kicillofista) o Moreno, cuya intendenta Mariel Fernández conduce la fracción del Movimiento Evita alineada a la expresidenta. Los hay anticamporistas, como Fernando Gray, Julio Zamora y Gilberto Alegre. Y están Leonardo Nardini y Ariel Sujarchuk que prefieren un diálogo abierto, tratar de no romper relaciones con nadie y fijar un proyecto hacia delante que contenga a todos.
Nardini ha expresado más de una vez su postura en contra de la limitación de mandatos y, de hecho, fue uno de los impulsores de la ley que le daba reelección indefinida a los legisladores para luego avanzar con los intendentes. No ha opinado pública-mente sobre el desdoblamiento, pero en conversaciones privadas ha sostenido que para el 2027 lo mejor sería una elección concurrente si se quiere arrastrar de abajo hacia arriba para destronar a Milei.
Salvo excepciones, como Julio Zamora, el grueso del peronismo bonaerense coincide en el rechazo a la Boleta Única de Papel impulsada por varios bloques opositores. Por lo demás, está claro que no todos en Fuerza Patria pretenden lo mismo y ninguno tiene el número necesario para avanzar sobre aspectos de la reforma política en el sentido que desea. Ya no alcanza con ir a convencer a sectores de la oposición para reformar cuestiones electorales, primero deberá consensuarse puertas adentro entre demasiados espacios con posturas distintas.
Una voz disidente frente al clamor por sostener la boleta tradicional
“Tenemos una relación cordial con el gobernador como cualquier intendente, pero no pertenecemos al MDF y no es nuestra conducción“, aseguró el jefe comunal de Tigre, Julio Zamora, quien juega libre, está muy distanciado de Sergio Massa y de La Cámpora, sin pertenecer al Movimiento Derecho al Futuro ni acollararse con los de la Liga Peronista. El tigrense marca diferencias con unos y otros respecto a temas centrales de la reforma política.
“La Constitución de la Provincia establece la finitud del mandato del gobernador y del vicegobernador, pero nada dice de los legisladores y de los intendentes, por lo tanto, la ley de Vidal y Massa es anticonstitucional”, suele reiterar respecto a las reelecciones. En este caso coincide con lo planteado por el MDF, pero no en las otras cuestiones en discusión.
Sobre el desdoblamiento dijo: “No estoy de acuerdo”. A la vez que planteó la necesidad de establecer “Boleta Única Papel para todas las categorías, con PASO previa”. Es un punto de disidencia importante con la mayoría del peronismo bonaerense, defensor a capa y espada de la boleta tradicional, sábana y con todas las categorías pegadas.