7 de abril de 2026
OBJETIVOS MILITARES
EE.UU. atacó el centro petrolero de Irán y escala la tensión en el Golfo
Explosiones en Kharg, epicentro del crudo iraní, tras un ataque atribuido a Estados Unidos. Washington asegura que apuntó a objetivos militares. El hecho ocurre en medio de amenazas de Trump y al límite del ultimátum por el Estrecho de Ormuz.

Una serie de fuertes explosiones sacudió este martes la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán, en un ataque atribuido a Estados Unidos según reportes de medios internacionales y agencias oficiales iraníes.
La agencia estatal Mehr y el canal qatarí Al Araby confirmaron las detonaciones en la isla, que concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo de la República Islámica, lo que la convierte en un punto neurálgico para la economía de Teherán.
Desde Washington, un alto funcionario citado por el medio Axios aseguró que la ofensiva estuvo dirigida exclusivamente contra infraestructura militar, evitando afectar instalaciones de procesamiento o terminales de carga de petróleo.
El ataque se produjo en un contexto de máxima tensión, horas antes del vencimiento de un ultimátum fijado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán garantizara la reapertura total del estratégico Estrecho de Ormuz.
En declaraciones recientes, Trump había endurecido su postura al señalar que el control de la isla de Kharg era una opción concreta. “Queremos ese petróleo y podríamos tomar la isla”, afirmó en una entrevista, vinculando el conflicto energético con la actual escalada militar.
Kharg es considerada una pieza clave en el esquema energético iraní, ya que su ubicación en aguas profundas permite operar con superpetroleros de gran porte, una capacidad que no poseen otros puertos del país.
Pese al impacto del ataque, desde Irán intentaron transmitir normalidad. Moussa Ahmadi, jefe de la comisión de energía del Parlamento, sostuvo que las exportaciones no solo se mantienen estables, sino que incluso registraron un aumento en los últimos días.
El episodio marca un nuevo punto de inflexión en la crisis del Golfo Pérsico. Con el Estrecho de Ormuz en el centro de la disputa y amenazas cruzadas entre ambas potencias, el riesgo de una escalada mayor vuelve a instalarse en una de las regiones más sensibles para el mercado energético global.