La
crisis económica golpea fuertemente en amplias capas de la sociedad y los intendentes reciben cada vez más reclamos de los vecinos para suplir demandas que Nación no cumple. En ese marco, los alcaldes se encuentran con el agua al cuello y buscan soluciones ante una situación agobiante.
En las últimas horas el jefe comunal de La Matanza y presidente de la
Federación Argentina de Municipios (FAM),
Fernando Espinoza, convocó a una reunión de urgencia a sus pares para el miércoles por la tarde. El temario del encuentro ampliado con integrantes de todo el país a través de una videollamada fue para “compartir diagnóstico y coordinar acciones frente a la coyuntura”.
Fuentes consultadas por
La Tecla dieron a conocer que la charla giró en torno a escuchar la situación que relataban los intendentes de las diferentes provincias que participaron. La caracterización fue unánime y la tildaron de “crítica” y muchos reiteraron que la
“prioridad es la comida”.
Asimismo, se abordó la problemática de que hay provincias que tienen cada vez menos recursos ante los recortes que realiza el gobierno nacional. Mientras que hay otras, que tienen gobernadores alineados con
Javier Milei, que aplican el ajuste a los municipios y no contienen las demandas planteadas.
Por supuesto,
la baja en la recaudación de los distritos los obliga a tomar decisiones sobre qué servicios garantizar y cuáles cortar. La caída en la coparticipación fue otro de los tópicos que se charlaron y también apareció la indignación por la falta de obra pública y el mal estado de las rutas ante el abandono del Estado nacional.
El propio Espinoza fue quien planteó la necesidad de elaborar un nuevo documento con todo lo expuesto y reiteran pedidos de respuestas al gobierno nacional. A su vez, propuso que
el martes 14 los intendentes que puedan viajar hacia la Ciudad de Buenos Aires marchen al Ministerio de Economía para dejarle esa nota al titular del Palacio de Hacienda, Luis “Toto” Caputo.
Días atrás, varios intendentes bonaerenses indicaron a este medio que
“están contando las monedas para llegar a fin de mes”. Con pocas excepciones, las administraciones locales atraviesan un escenario de fuerte preocupación porque los números ya no cierran y los ajustes empiezan a sentirse en las gestiones que, además, deberán afrontar el desafío electoral del próximo año.
Según coinciden distintos jefes comunales consultados, aunque la provincia tiene 135 municipios con realidades muy diferentes,
hay un problema común que atraviesa a todos: la caída de los recursos que llegan desde Nación a la Provincia termina impactando en las transferencias hacia las comunas. A ese cuadro se suma la retracción de la actividad económica y del consumo, que golpea directamente en la recaudación de tasas municipales y termina configurando un escenario complejo para las arcas locales.

Los distritos industriales del
Conurbano y aquellos municipios del interior que sufrieron cierres de empresas sienten con mayor fuerza la caída de ingresos. En las zonas más vinculadas a la actividad agropecuaria el aporte del campo amortigua en parte el golpe, aunque la incertidumbre económica también genera inquietud entre los intendentes.
Algunos jefes comunales describieron públicamente la situación de sus distritos, mientras que otros prefirieron hacerlo en reserva. Un intendente opositor del interior, con varios mandatos al frente de su municipio, aseguró que nunca había enfrentado un escenario tan preocupante y señaló que aguarda con expectativa el desembolso de la primera cuota del Fondo para Municipios aprobado por la
Legislatura bonaerense, que debería acreditarse antes del 30 de abril. Según explicó, esos recursos serían clave para afrontar el pago del medio aguinaldo de julio.
Otros alcaldes del oficialismo coincidieron en que
cualquier ingreso extraordinario se destinará principalmente a cubrir la masa salarial. Si bien públicamente ninguno admite que el pago de sueldos esté en riesgo, reconocen que esa posibilidad se mantiene como una preocupación constante en las administraciones locales.
En tanto, semanas atrás, la FAM advirtió sobre la situación que atraviesan las administraciones locales y remarcó
el rol central que cumplen los municipios como el nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía. Desde la entidad señalaron que en cada distrito se sostienen servicios esenciales para la vida cotidiana, como la limpieza urbana, el transporte, el saneamiento, la atención primaria de la salud, además de políticas deportivas, culturales y de acompañamiento social.
Desde la entidad destacaron que
la tarea municipal no es sólo administrativa sino también política, en tanto implica dar respuesta directa a las necesidades de las comunidades. Según subrayaron, esa función está respaldada por la autonomía municipal establecida en el artículo 123 de la Constitución Nacional, que reconoce a los municipios como actores fundamentales dentro del sistema federal.
Sin embargo,
alertaron que esa autonomía se vuelve difícil de sostener sin los recursos necesarios para ejercerla plenamente. En ese sentido, señalaron que desde diciembre de 2023 los municipios de todo el país enfrentan un escenario complejo, atravesado por recortes en inversiones nacionales, la paralización de obras públicas y programas sociales, y una fuerte caída de la recaudación producto de la recesión económica.
Desde la FAM insistieron en que la autonomía municipal no debe entenderse como una consigna política sino como un mandato constitucional y una condición indispensable para garantizar derechos y sostener servicios públicos. En ese sentido, remarcaron que
el fortalecimiento de los municipios resulta clave para preservar la calidad de vida de millones de ciudadanos en todo el país.