10 de abril de 2026
MOJADA DE OREJA
AUBASA se quedó fuera de la pelea por la Riccheri
La empresa provincial fue sacada de la competencia para la privatización del corredor. Kicillof había denunciado negociados. ¿Irá a la Justicia?

La movida de Axel Kicillof para quedarse con uno de los principales accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) naufragó hoy, cuando el gobierno de Javier Milei dio de baja a la empresa estatal Autopistas de Buenos Aires SA (AUBASA) de la competencia por la concesión del control de la autopista Riccheri, que une a la capital del país con el aeropuerto de Ezeiza.
Fue una muerte anunciada, ya que desde hace varios días el gobierno bonaerense consideraba que la descalificación de AUBASA era número puesto, a pesar de cumplir con las condiciones del pliego. Kicillof dijo que el proceso de selección era “oscuro”. Y el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, aseguró que los libertarios estaban “embarrando” la puja licitatoria y pidió la intervención de la Defensoría del Pueblo.
La comisión evaluadora consideró que la empresa estatal bonaerense no tiene la experiencia necesaria en ejecución de obras viales. AUBASA participó de este tipo de obras, pero por vía indirecta, subcontratando a otras compañías.
Lo que está en juego es un corredor de más de 1300 kilómetros que incluye la conexión CABA-Ezeiza y tramos de las rutas nacionales 3, 205 y 226.
La empresa de Marcelo Mindlin, SACDE, también se quedó afuera de la licitación. No así la constructora de Cristóbal López, CPC.
Además de ese corredor, se licita otro tramo de más de 500 kilómetros, correspondiente a la ruta nacional 5, de Luján a Santa Rosa, La Pampa.
En este momento, la explotación está a cargo de la empresa Corredores Viales, del Estado nacional.