Milei viaja a EE.UU. sin Karina y con más ruido que certezas
La ausencia de su principal armadora coincide con tensiones internas y una agenda local atravesada por escándalos.
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El presidente Javier Milei partió a Estados Unidos con una ausencia que no pasa desapercibida: su hermana y principal armadora política, Karina Milei, no lo acompañará en una gira clave para seducir inversores. Mientras el mandatario se enfoca en mostrar su programa económico en el exterior, la interna libertaria y la agenda doméstica siguen dando señales de ruido.
La explicación oficial es protocolar: Karina Milei participará de la Expo San Juan Minera 2026 junto al ministro del Interior, Diego Santilli, y el gobernador Marcelo Orrego. Sin embargo, la decisión coincide con un momento delicado en el frente político, atravesado por novedades judiciales que salpican al jefe de Gabinete y monopolizan la agenda pública.
Antes de despegar, Milei eligió una escala menos institucional: reunió en la Quinta de Olivos a un grupo de influencers libertarios, en un encuentro promovido por los diputados Lilia Lemoine y Sergio Figliuolo. La postal, más cercana a una estrategia digital que a un gesto de gestión, refuerza la centralidad que el oficialismo le da a su ecosistema en redes.
Ya en Los Ángeles, el Presidente buscará cambiar el eje. Tiene previsto reunirse con Michael Milken y participar de la conferencia anual del Instituto Milken, donde intentará convencer a empresarios sobre las bondades de su paquete de reformas. La promesa es conocida: desregulación, oportunidades de inversión y un país “abierto a los negocios”.
El problema es que, mientras Milei vende estabilidad y futuro en foros internacionales, en casa la escena muestra otra cosa: tensiones políticas, funcionarios bajo la lupa y un oficialismo que sigue apostando más a la épica digital que a la solidez institucional. La ausencia de su principal sostén interno en un viaje estratégico no hace más que subrayar esa contradicción.