22 de mayo de 2026
LA TECLA MAR DEL PLATA
El oficialismo marplatense entre cruces, acusaciones y un debate ideológico
El primer tratamiento del proyecto de La Libertad Avanza para derogar la Ordenanza 25.125 expuso una profunda grieta en el Concejo Deliberante. Entre reproches por la transparencia, acusaciones de crear "relatos" e inesperados desmarques dentro del propio interbloque oficialista, el expediente quedó congelado a la espera de informes técnicos del Ejecutivo.

El debate en la Comisión de Políticas de Género del Concejo Deliberante de General Pueyrredon sumó un capítulo de altísima temperatura legislativa. La concejal Noelia Álvarez Ríos de La Libertad Avanza abrió la jornada defendiendo la propuesta de derogación de la Ordenanza N° 25.125 —sancionada en 2021—, la cual obliga a planificar los recursos municipales con un enfoque de reducción de brechas de género.
Durante su argumentación, Álvarez Ríos buscó desvincular la iniciativa de un sesgo de insensibilidad social: "No la solicitamos abrogar porque somos malos o porque no nos interesan las políticas de protección de las personas víctimas de delito o estamos en contra de las políticas que reconocen la violencia". Según la edil libertaria, el bloque persigue la consolidación de "un Estado eficiente, inteligente y transparente con los recursos y con el gasto sobre todo" , aclarando que el proyecto "no busca negar problemáticas reales y existentes, sino que quiere priorizar los recursos, demostrando resultados concretos".
Poniendo el foco sobre los 7.600 millones de pesos contemplados bajo este concepto en la estructura general del presupuesto municipal , Álvarez Ríos lanzó la primera advertencia: "No existen indicadores específicos en donde demuestre que este dinero se gasta y tiene resultados concretos". Asimismo, disparó un fuerte interrogante técnico para fundamentar la impugnación del programa en dependencias operativas: "Por ejemplo, el EMSUR, ¿qué resuelve la partida de brecha de género. En el EMVIAL,¿qué resuelve?".
La férrea defensa de la oposición: "Es la construcción de un relato"
Desde la oposición, la respuesta fue inmediata y categórica, acusando a los libertarios de sembrar desinformación y malentendidos. Desde Unión por la Patria se afirmó que "hay una confusión en cuanto a qué es lo que se etiqueta dentro de área como reducción de brecha de género" y se explicó que no se trata de "plata nueva" que ingresa extraordinariamente a una dirección específica, sino de registrar cómo impactan las partidas que el municipio ejecuta ordinariamente.
Además, se detalló minuciosamente que bajo este rótulo presupuestario se contienen prestaciones básicas tales como servicios de sepelios, complementos alimentarios, intervenciones en viviendas precarias, hogares de abrigo y estudios de salud ginecológica y mamografías. En este marco, desde el bloque opositor indicaron que “hay mucho prejuicio en la fundamentación de este proyecto, que lo que molesta es la palabra género, porque el presupuesto así, con este nombre, con otro nombre, se tiene que llevar adelante". Además, UP apuntó de forma directa contra el bloque de LLA: "Acá hay una construcción de un relato en la forma de presentación del proyecto. Esa construcción de un relato es hacerle creer a la gente que se gasta dinero en cuestiones que no es efectivamente donde se destina".
En la misma línea, desde AM-MDF, se plantó en defensa de la técnica presupuestaria vigente: "El presupuesto con perspectiva de género no implica nuevas partidas, no implica más gastos, es solo un etiquetado, pero es solo un etiquetado, es fundamental porque permite identificar justamente cómo estas partidas contribuyen a la reducción de desigualdades". Respecto a las quejas por la medición de las políticas públicas, se replicó de forma tajante: "Lo que necesitamos es más indicadores y más datos, no eliminar el etiquetado". Finalmente, advirtió a la comisión que "eliminar el presupuesto con perspectiva de género no va a generar ninguna reasignación de recursos".
Fractura en el oficialismo: los desmarques de la UCR y el PRO
El dato políticamente más saliente de la jornada fue la profunda grieta que el expediente abrió en el interbloque oficialista, donde los socios tradicionales del Ejecutivo local desarticularon los argumentos libertarios de un supuesto "ahorro fiscal".
La concejal radical Vilma Baragiola de la UCR + Nuevos Aires, exsecretaria de Desarrollo Social de la comuna, plantó una firme postura personal en defensa de la herramienta contable y reveló haber mantenido un tenso diálogo de pasillo previo con el propio autor del proyecto y presidente del cuerpo, Emiliano Recalt (LLA), por considerar que la iniciativa sembraba mantos de sospecha infundados : "Sentí que podía haber una sospecha sobre el manejo de los fondos. Y la verdad es que no tengo ganas de tener una denuncia pública por parte de pares y tener que dar explicaciones". Baragiola recordó además que el enfoque de género fue una orden política directa impartida por el intendente (actualmente en uso de licencia) Guillermo Montenegro desde diciembre de 2021, cruzando fuertemente la idea libertaria de ponderar el gasto en equivalencias de seguridad: "Cuando escucho hablar de presupuesto diciendo que tienen 7.000 millones para políticas de género y se podrían comprar 100 patrulleros por año, me parece que estamos mezclando las cosas". "A nosotros nos sirve, a los de las áreas sociales nos sirve este etiquetado", enfatizó, y concluyó de manera contundente: "No estoy de acuerdo con quitar este etiquetado", sentenciando sobre la utilidad de la normativa que "no te cambia la realidad, pero te ayuda a cambiarla. Nada más".
Por su parte, el presidente de la bancada del PRO, Julián Bussetti, ensayó una postura de equilibrio ideológico pero de nulo acompañamiento práctico a sus socios de LLA. "Quiero separar las cuestiones por un lado, la ideológica, que creo que es este proyecto, y por el otro la parte práctica", inició. Inmediatamente después, Bussetti desarmó cualquier expectativa de recorte de gastos reales al advertir: "No van a aparecer, lamentablemente, 7 mil millones de recursos extra al municipio", ya que las casas de abrigo, la asistencia alimentaria o los botones antipánicos se deben seguir financiando indefectiblemente. El concejal concluyó de forma tajante que la propuesta de derogación "no es que va a generar una solución financiera al municipio", definiendo la iniciativa como "un tema más ideológico que a los fines prácticos del vecino".
El tenso epílogo y las acusaciones personales
Hacia el final de la sesión, los ánimos se caldearon de forma evidente en el recinto. Ante las reiteradas intervenciones de Álvarez Ríos insistiendo en que el objetivo de LLA era lograr "que los fondos vayan a donde tengan que ir y como corresponde" , la oposición arremetió con una durísima acusación personal: "Entiendo que diga que no está de acuerdo con la violencia de género, evidentemente sí está de acuerdo con las desigualdades, porque no comprende las desigualdades estructurales entre los varones, las mujeres y la diversidad".
La réplica de la edil de La Libertad Avanza no se hizo esperar, reflejando el tenso clima imperante en la comisión: "Me parece que no corresponde etiquetar con... hacia mi persona que no comprendo lo que significa la violencia de género o que no comprendo la desigualdad porque sí la comprendo".
Ante la absoluta falta de consenso político y la resistencia interna dentro del propio oficialismo, la Comisión de Políticas de Género decidió congelar el avance de la iniciativa legislativa. Finalmente, el expediente "quedó en comisión con pedidos de informe legal y técnica", trasladando formalmente la controversia a la Secretaría de Legal, Técnica y Hacienda de la Municipalidad para que dictamine sobre la viabilidad de la propuesta.