El reality de Telefe, conducido por Santiago del Moro, registró una de sus peores performances recientes
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Una jornada que prometía ser de alto voltaje para Gran Hermano Generación Dorada terminó convirtiéndose en una noche de preocupación para Telefe.
El ciclo comandado por Santiago del Moro no consiguió el impacto esperado y quedó por debajo de lo que habitualmente marca el rating en franjas similares.
Si bien el reality sigue siendo uno de los pilares de la pantalla grande argentina, en esta oportunidad el promedio de puntos no reflejó la habitual dominancia del formato.
La caída se produce en un contexto donde el ciclo ya acumula varias emisiones con números más modestos que en las primeras semanas.
En ediciones anteriores del fin de semana, el programa había tocado mínimos alarmantes como 4,85 puntos en un sábado y 8,2 en un domingo, cifras que generaron preocupación interna y hasta rumores sobre un posible adelanto del final.
En este sentido, influye la saturación del formato después de varias semanas al aire, la fuerte competencia de otros contenidos y, una dinámica interna de la casa que no está generando los picos de polémica y viralidad que impulsaron ediciones anteriores.
Desde la producción se mantiene el optimismo y mientras tanto, el canal monitorea de cerca cada medición, consciente de que Gran Hermano sigue siendo su principal arma en la lucha por el rating diario.