18 de junio de 2026
NEGOCIACIONES SALARIALES
Sin propuesta y sin aumento: crece el malestar sindical contra Kicillof
El Gobierno bonaerense cerró la liquidación de haberes sin acuerdo paritario. Docentes, estatales y profesionales de la salud reclaman una recomposición urgente.

La decisión del gobierno de Axel Kicillof de no presentar una oferta salarial antes del cierre de la liquidación de haberes dejó a los trabajadores estatales bonaerenses sin aumento en junio y profundizó la preocupación de los gremios, que reclaman una urgente recomposición para evitar que los salarios sigan perdiendo frente a la inflación.
Las reuniones paritarias realizadas la semana pasada terminaron sin avances concretos. Los funcionarios provinciales se limitaron a anunciar un plan de desendeudamiento y garantizar el pago del medio aguinaldo en tiempo y forma, pero evitaron poner sobre la mesa una propuesta salarial. Con la liquidación de los sueldos ya cerrada, cualquier incremento quedó automáticamente postergado para julio.
La falta de definiciones generó malestar entre los sindicatos, que esperaban una convocatoria con oferta incluida para que el aumento impactara también en el aguinaldo. Desde distintos sectores gremiales advierten que los salarios ya acumulan una pérdida superior al 3% respecto de la inflación y reclaman una recomposición “importante” y con carácter retroactivo.
El último acuerdo salarial venció en mayo y había contemplado una suba del 9,3% junto con una cláusula de revisión. Sin embargo, durante las últimas negociaciones los ministros Pablo López y Walter Correa argumentaron que la Provincia atraviesa una situación fiscal compleja producto de los recortes de fondos nacionales, una explicación que no logró desactivar el descontento sindical.
La tensión también se refleja en el sector educativo. Mientras el Frente de Unidad Docente Bonaerense reiteró sus reclamos por mejoras salariales, condiciones laborales y defensa del sistema previsional provincial, el sector disidente Suteba Multicolor convocó a un paro y movilizaciones para exigir una fuerte recomposición de los ingresos, denunciando que los salarios quedaron muy lejos del costo de la canasta familiar.
Con las negociaciones estancadas y sin una nueva fecha de convocatoria confirmada, la presión sobre la administración bonaerense crece. Los gremios esperan una señal durante los próximos días, pero advierten que la paciencia comienza a agotarse en un contexto de inflación persistente y deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores estatales.