San Martín de los Andes: los ojos puestos en la contaminación del Lago Lácar
Organismos advierten sobre una gran problemática, mientras que desde el Municipio y la Provincia rechazan los escenarios alarmistas y responden con informes técnicos
Compartir
Por Ignacio González
Hay pocas cosas capaces de alterar el ritmo cotidiano de San Martín de los Andes como pasa con esta polémica sobre el lago Lácar. El espejo de agua no es solamente una postal turística. También es parte de la identidad de la ciudad, uno de sus principales activos económicos y un símbolo patagónico.
Por eso, cuando en los últimos meses comenzaron a multiplicarse las denuncias, informes y comunicados sobre posibles problemas ambientales, la pregunta de si el lago está contaminado se instaló rápidamente entre residentes. Y la respuesta, lejos de ser sencilla, abrió una controversia que involucra a organismos de control, la Defensoría del Pueblo, el Parque Nacional Lanín, la Cooperativa de Agua Potable, el Municipio y la Provincia.
La discusión, en realidad, no es nueva. Desde hace años, la Defensoría del Pueblo y del Ambiente viene advirtiendo sobre las limitaciones del sistema de tratamiento de efluentes de la ciudad. Sus informes reconstruyen una sucesión de episodios, maniobras de by pass, reclamos por falta de inversiones y alertas sobre el estado de las plantas de tratamiento.
El planteo es que San Martín de los Andes creció más rápido que la infraestructura destinada a acompañar ese desarrollo. Y que las situaciones de sobreexigencia, especialmente durante las lluvias o en períodos de alta demanda turística, terminan exponiendo las debilidades de un sistema que hace tiempo reclama obras y modernización.
Incluso, en determinados puntos, como la desembocadura del arroyo Pocahullo, se detectaron niveles elevados de coliformes fecales y se recomendó restringir actividades recreativas.
Sin embargo, desde la Defensoría aclaran que nunca hablaron de una contaminación permanente de todo el lago ni de una crisis sanitaria generalizada. Su advertencia apunta a las contingencias y a las maniobras de by pass que, desde una interpretación legal y ambiental, implican incumplimientos a los parámetros establecidos por la normativa vigente.
Del otro lado, el Municipio, el Organismo de Control Municipal, la Cooperativa y el Gobierno provincial responden con otra lectura. Sostienen que las plantas PTE-1 Lago Lácar y PTE-3 Vega Chica se encuentran en funcionamiento y bajo monitoreo permanente, y rechazan las versiones que describen un escenario de contaminación masiva o un supuesto colapso ambiental.
La postura oficial ganó fuerza después de la reunión convocada por el Gobierno neuquino para analizar la situación junto a organismos técnicos y ambientales. La conclusión difundida fue que, en condiciones normales de operación, no existen evidencias que vinculen al sistema cloacal con una contaminación generalizada del lago.
A partir de ahí, se anunció una serie de medidas de corto, mediano y largo plazo para fortalecer las instalaciones existentes y avanzar hacia un Plan Director de Agua y Saneamiento.
Pero las diferencias no se agotan en una discusión técnica. También existe una disputa sobre la interpretación de los datos. Mientras desde el OCM se insiste en la necesidad de evitar conclusiones apresuradas y se cuestionan algunas afirmaciones realizadas antes de completar las verificaciones correspondientes, la Defensoría sostiene que medir únicamente en condiciones normales no alcanza para entender el problema.
Según esa mirada, el lago posee una enorme capacidad de dilución y autodepuración, por lo que los resultados pueden ser muy diferentes entre un análisis realizado en un sector alejado y otro efectuado durante una situación de contingencia en los arroyos que desembocan en la costa céntrica. Por eso consideran que la ausencia de contaminación en determinados monitoreos no invalida las advertencias formuladas durante años.
Responsabilidades Desde el municipio se movieron rápidamente para tomar medidas
En diálogo con La Tecla Patagonia, fuentes municipales insistieron en que las conclusiones técnicas disponibles no muestran un escenario de contaminación ni algún tipo de riesgo inminente de colapso del sistema.
En esa línea, destacaron que la denuncia presentada por el Parque Nacional Lanín no fue ignorada ni tampoco se desatendió. Aclararon que se hizo un seguimiento y fue el propio Gobierno provincial el que convocó a la mesa técnica. A su vez, remarcaron que la resolución surgida de ese encuentro "le dio tranquilidad al Municipio" respecto del funcionamiento del sistema de los desagües.
"La respuesta técnica la dio el Organismo de Control Municipal y nosotros suscribimos a lo que dice el organismo. No se puede dar información pública que no esté basada en datos técnicos rigurosos", sostuvieron.
Y agregaron que, si bien hubo diferencias con el Parque Nacional Lanín, "entre nosotros hay una buena relación, pero esto nos obligó a ser más rigurosos en las respuestas". Desde el Municipio reconocieron que existen desafíos estructurales.
"El sistema necesita una inversión. Hasta hace dos años había obras financiadas por Nación a través del ENOHSA. Cuando eso se paraliza, la Provincia es la que termina bancando estas obras", explicaron.
"No queremos engañar a nadie. El sistema necesita controles permanentes, pero no creemos que esté al borde del colapso. Hoy no parece haber un riesgo para la próxima temporada".
Pedido de inversiones La Defensoría del Pueblo asegura que el problema es estructural
Las conclusiones difundidas por la Provincia y el Municipio no terminaron de despejar las preocupaciones de la Defensoría del Pueblo y del Ambiente de San Martín de los Andes.
En respuestas brindadas a consultas de La Tecla Patagonia, desde el organismo aclararon que nunca plantearon un escenario de contaminación permanente del lago ni una crisis sanitaria generalizada, pero sí insistieron en que existen problemas estructurales que se arrastran desde hace años y que requieren una respuesta más rápida.
Sin embargo, remarcaron que las maniobras de by pass y los episodios de contingencia "constituyen incumplimientos a la normativa ambiental" y que las advertencias formuladas en distintos informes apuntan justamente a evitar que la situación se agrave.
Desde la Defensoría señalaron que el lago posee una importante capacidad de dilución y autodepuración, por lo que los resultados pueden variar según el momento y el lugar donde se realicen los análisis.
"Una cosa es medir en condiciones normales y otra es hacerlo durante un evento de by pass o en las zonas donde desembocan los arroyos", explicaron.
"Que el lago tenga parámetros adecuados en condiciones normales no significa que no existan eventos de contaminación asociados a contingencias operativas", afirmaron.
Remarcaron que las dificultades del sistema no son nuevas.
"Hace años que se vienen haciendo recomendaciones y planteando la necesidad de inversiones", señalaron y advirtieron que el crecimiento de la ciudad terminó por exigir una infraestructura que fue diseñada para otra escala urbana.
Además, destacaron que el propio crecimiento de la ciudad y el aumento de la demanda turística obligan a pensar en obras de largo plazo para que estos episodios no se agraven en el futuro.
¿Casualidad? Luego de la denuncia, pidieron la renuncia de la Intendenta del Parque
La salida de Ana María de las Nieves Aquin al frente del Parque Nacional Lanín se produjo apenas días después de que el organismo participara activamente de las advertencias sobre la situación del sistema cloacal y la necesidad de reforzar los controles sobre los arroyos que desembocan en el lago Lácar.
La coincidencia temporal generó especulaciones en San Martín de los Andes sobre una posible relación entre ambos hechos.
Si bien la funcionaria no quiso dar declaraciones a la prensa, fuentes cercanas al Parque Nacional Lanín consultadas por La Tecla Patagonia descartaron esa interpretación.
"El pedido de renuncia no tiene que ver con la denuncia. Al menos lo que nos dijeron es que no era por gestión, sino por una decisión política. El Gobierno nacional quería una persona afín", señalaron.
La Administración de Parques Nacionales aceleró los tiempos y rechazó el pedido de Aquin de extender su permanencia hasta julio.
Finalmente, la funcionaria dejará formalmente el cargo en los próximos días y todo apunta a que será reemplazada por Alberto Marasco, un dirigente oriundo de Junín de los Andes vinculado políticamente a La Libertad Avanza, partido oficialista a nivel nacional, y cuya llegada habría sido impulsada por la senadora neuquina Nadia Márquez.