Entre las historias más emblemáticas se encuentra Jason Momoa, quien desde niño se enamoró de Lisa Bonet al verla en The Cosby Show y, con el paso de los años, logró formar pareja con ella.
Vale mencionar que ella tuvo una heredera con Lenny Kravitz. Ahora, con el actor de Aquaman fueron padres de tres hijos.
De igual forma, Robert Smith, líder de The Cure, mantiene una relación con Mary Poole desde que ambos tenían solo 14 años, un amor que perdura en el tiempo dentro del mundo del rock.
Por su parte, Victoria Beckham ha contado públicamente que David Beckham fue su ídolo. Luego de conocerse, ambos construyeron una de las parejas más reconocidas del deporte y la moda. Mantienen un imperio de empresas y negocios inmobiliarios, son padres de cuatros hijos y los preferidos de los paparazzis.
Los famosos Tom Cruise y Katie Holmes, también se dio desde la admiración juvenil que luego derivó en una relación que capturó la atención mundial. Los artistas se conocieron en un set cinematográfico, fueron padres de Suri, que hoy es una adolescente. Luego se separaron para seguir caminos por separos. Él, hoy, se encuentra abocado en su militancia en la cienciología.
Estos ejemplos demuestran que la admiración puede convertirse en algo mucho más profundo.