Trump le clavó el visto a Milei y pone en jaque las exportaciones bonaerenses
La estrecha relación entre Javier Milei y Donald Trump no logró traducirse en beneficios comerciales. Desde este viernes, Estados Unidos aplicará un nuevo esquema de aranceles a 1700 productos provenientes de Argentina. El riesgo para uno de los motores de la economía bonaerense.
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La administración de Donald Trump confirmó que desde el primer segundo de este viernes comenzará a regir un nuevo esquema de aranceles para las importaciones provenientes de 60 países, entre ellos la Argentina. La medida alcanza a bienes que ingresan al mercado estadounidense y establece gravámenes que oscilarán entre el 10% y el 12,6%.
La decisión representa un revés para el gobierno de Javier Milei, que desde el inicio de su gestión apostó a construir una relación privilegiada con Trump y con la administración republicana. Pese a esa sintonía política, Argentina quedó alcanzada por el mismo arancel general que numerosos países de la región y del resto del mundo.
Según informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), las sanciones son el resultado de investigaciones realizadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Washington sostiene que busca sancionar a aquellas economías que no adoptaron medidas suficientes para impedir el ingreso de productos elaborados con trabajo forzoso, una práctica que considera una distorsión del comercio internacional.
De acuerdo a los datos de la Dirección Provincial de Estadística, entre enero y mayo de 2026, la provincia exportó por US$12.567 millones.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, explicó que el objetivo de la medida es "corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora", en el marco de la política comercial impulsada por Trump.
Los nuevos gravámenes comenzarán a aplicarse una vez que expire el arancel global temporal del 10% que Estados Unidos había establecido por un plazo de 150 días, luego de que la Corte Suprema dejara sin efecto el anterior esquema de tarifas generales.
La estructura exportadora bonaerense muestra que las manufacturas de origen industrial (MOI) concentran el 36,3% de las ventas externas.
Para la Argentina, la resolución fija una tasa general del 10%. Si bien el texto contempla posibles exenciones para determinados sectores, el gobierno estadounidense todavía no precisó cuáles podrían quedar exceptuados del nuevo régimen.
La decisión también deja en una situación de incertidumbre el acuerdo de comercio e inversión firmado en febrero entre ambos países. En ese momento, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno, y Jamieson Greer habían rubricado un entendimiento que prometía eliminar los aranceles para alrededor de 1.700 productos argentinos destinados al mercado estadounidense.
Con la entrada en vigencia del nuevo esquema tarifario, ese beneficio pierde efecto práctico, al menos de manera transitoria, y vuelve a poner en discusión el impacto concreto del vínculo político construido entre Milei y Trump en materia comercial.
Argentina compartirá el arancel del 10% con Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Indonesia, India, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido. En tanto, algunos productos provenientes de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza enfrentarán tasas de entre el 10% y el 12,5%, mientras que otros países recibirán gravámenes aún más elevados. Días atrás, Trump ya había anunciado aranceles del 50% para productos de Canadá y del 25% para los provenientes de Brasil.
Estados Unidos pone en riesgo uno de los motores de la economía bonaerense
Antes de que Estados Unidos anunciara el regreso de los aranceles, la provincia de Buenos Aires había encontrado en las exportaciones uno de los motores para sostener su actividad económica en medio de la caída del consumo interno. La nueva política comercial impulsada por Donald Trump amenaza ahora ese desempeño, ya que golpea a sectores estratégicos de la producción bonaerense que tienen al mercado estadounidense como uno de sus principales destinos.
La decisión de la administración de Donald Trump de volver a imponer un arancel general del 10% a las importaciones provenientes de Argentina podría tener un impacto significativo sobre la provincia de Buenos Aires, el principal distrito exportador del país y uno de los que más había logrado amortiguar la recesión del mercado interno gracias al crecimiento de sus ventas al exterior.
De acuerdo a los datos de la Dirección Provincial de Estadística, entre enero y mayo de 2026, la provincia exportó por US$12.567 millones, un 5,8% más que en igual período del año anterior. Ese desempeño representó el 31,1% de todas las exportaciones argentinas, consolidando a Buenos Aires como el principal polo exportador del país.
En mayo, además, las ventas externas bonaerenses alcanzaron los US$2.799 millones, con una participación del 29,4% del total nacional. Si bien el crecimiento interanual fue moderado (1,2%), el nivel exportador se mantuvo entre los más altos de la serie histórica para ese mes.
La importancia del mercado estadounidense creció con fuerza durante este año. En el acumulado hasta mayo, Estados Unidos se ubicó como el quinto destino de las exportaciones bonaerenses, con compras por US$667 millones, un incremento del 43,9% interanual. Ese aumento respondió, principalmente, a una mayor demanda de carne bovina congelada y deshuesada, uno de los productos que ahora podría perder competitividad con el regreso de los aranceles.
Incluso en mayo, Estados Unidos fue uno de los mercados que más impulsó el crecimiento de las exportaciones provinciales. Las compras treparon hasta US$170 millones, un 77,2% más que un año atrás, impulsadas por el incremento de las importaciones de carne bovina bonaerense.
El nuevo esquema tarifario también genera preocupación porque alcanza a varios de los complejos exportadores más importantes de la provincia. Entre ellos aparecen las carnes y sus preparados, que entre enero y mayo representaron ventas por US$1.106 millones, con una suba interanual del 37,3%; los cereales, que totalizaron US$2.879 millones; además de manufacturas industriales, productos químicos, combustibles y derivados del petróleo.
La estructura exportadora bonaerense muestra que las manufacturas de origen industrial (MOI) concentran el 36,3% de las ventas externas provinciales, seguidas por los productos primarios (29,2%), las manufacturas de origen agropecuario (19,8%) y los combustibles y energía (14,8%). Esto implica que cualquier modificación en el acceso al mercado estadounidense puede impactar tanto en la industria como en el sector agropecuario.
Hasta ahora, las exportaciones habían funcionado como un amortiguador frente a la caída del consumo y de la actividad económica doméstica. Mientras numerosos sectores orientados al mercado interno enfrentaban una fuerte retracción, las ventas al exterior permitieron sostener niveles de producción, empleo e ingreso de divisas en varios complejos productivos bonaerenses.
En ese contexto, la reaparición de los aranceles estadounidenses introduce un nuevo factor de incertidumbre. Aunque el Gobierno de Estados Unidos aún podría definir excepciones para algunos productos, la aplicación del gravamen general del 10% reduce la competitividad de las exportaciones argentinas y pone bajo presión a una provincia que concentra cerca de un tercio de las ventas externas del país y que había encontrado en el comercio internacional uno de los principales sostenes frente a la crisis económica.